jueves, 25 de marzo de 2010

Abusos sexuales a niños y adolescentes

Juan Pablo II y Joseph Ratzinger, cuando aún era cardenal, 
Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. 

Me parece que la actitud del Papa en este terrible drama está siendo adecuada. En la carta que ha dirigido a los irlandeses, se ha mostrado exigente, pidiendo que nunca se oculte la verdad y que se proceda con todo el rigor, tanto civil como eclesiástico, contra los culpables.

El motivo que me ha animado a escribir esto es denunciar también dos noticias falsas que están lanzándose contra la Iglesia. El lunes pasado se dijo que el Papa, en relación con este tema, había recordado las palabras de Jesús: "quien esté libre de pecado que tire la primera piedra". Es falso. El Papa, el lunes, comentó el Evangelio que tocaba ese día, y no habló para nada de los casos de abusos. El Evangelio que tocaba ese día era el de la mujer adúltera, y eso es lo que dice Jesús en ese Evangelio. Televisión Española ha manipulado la noticia para hacer parecer que el Papa justificaba a los corruptores de menores, lo cual es falso.

La segunda noticia falsa es la que habla sobre el caso Murphy de Milwaukee, sacerdote que se estima que abusó de más de 200 niños sordos. El caso lo publica el New York Times y se hacen eco muchos medios de comunicación: hoy lo he oído en SER radio, aderezado con la imaginación que suelen. La noticia dice que este sacerdote abusador fue trasladado a otro sitio y no se dijo nada, hasta que murió 20 años después, en 1998, y que el Cardenal Ratzinger fue informado como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y no hizo nada, alegando que el indigno sacerdote estaba enfermo. Se omite así una información clave: sí, el cardenal Raztinger fue informado, pero no en los años 70, sino a finales de los años 90, cuando el P. Murphy estaba enfermo y moriría poco después. En los 70, se llevó a cabo una investigación policial y el caso fue sobreseído. Cuando en los 90 se informó al cardenal Ratzinger, se hizo en relación con las penas eclesiásticas que debían ser aplicadas, porque este mal sacerdote además profanaba el sacramento de la Confesión para realizar sus crímenes, motivo por el que además del propio Obispo de Milwaukee correspondía informar a esta Congregación que vela por la integridad de la fe y los sacramentos. La Congregación respondió efectivamente señalando los puntos del derecho eclesiástico que debían utilizarse para castigar al sacerdote. Y efectivamente, la parte del proceso eclesiástico que se refería al sacrilegio cometido, no siguió más adelante, porque este nefasto representante de Cristo estaba ya muy enfermo y moriría poco después. Así que Benedicto XVI no encubrió nada, al contrario.

Yo creo que Benedicto XVI está actuando bien y con todo el rigor posible, como corresponde en estos casos que son verdaderamente una vergüenza y un horror.

En mi opinión, estos casos son fruto de la desviación doctrinal y de la relajación moral que hubo en demasiados seminarios e instituciones religiosas desde los años 60. Fruto de ello, algunos homosexuales encontraron en el sacerdocio una forma de vida "oculta" y hasta de "caza" de víctimas. Por desgracia, conocí a uno de ellos cuando yo era adolescente; un mal sacerdote, muy "moderno", "liberado" y penosamente admirable para los jóvenes rebeldes, que siempre decía barbaridades contra la Iglesia y cuyas incongruencias y malas enseñanzas contribuyeron a que me apartara de la propia Iglesia y de Cristo (y muchos más, como yo). Era lo suficientemente listo como para evitar la más leve acción o palabra que pudiera ser usada como prueba en su contra, así que también comprendo lo difícil que a veces resulta desenmascarar a estos impostores, salvo que, con el tiempo, vaya apareciendo su rastro de víctimas, muchas de las cuales, además, probablemente no denuncian por temor o vergüenza.

Por cierto, con todo esto, muchos ahora se apuntan -cómo no- a decir que la culpa es del celibato, pero la realidad es que la pederastia (sexo con niños) y la efebofilia (sexo homosexual masculino con adolescentes) son desórdenes psicológicos que no tienen que ver con el celibato, y sí con la homosexualidad, sobre todo en el caso de la efebofilia (la clásica "corrupción de menores"). En los heterosexuales, lo que se da con más frecuencia es el abuso de niñas menores, como por desgracia sucede en el seno de algunas familias, sobre todo cuando están desestructuradas y lo que hay es un padrastro que no es el padre de las niñas. Y este no es el caso de los abusos que se han producido. Yo no tengo nada contra el matrimonio de los sacerdotes, pero es una tradición de la Iglesia que teológicamente tiene un gran fundamento, y da a los sacerdotes una libertad y dedicación plena a la Iglesia que si no, sería imposible. En las diócesis católicas de rito oriental hay sacerdotes casados, y muchos sacerdotes de los primeros siglos fueron casados, así que no digo que el matrimoni de los sacerdotes sea anatema, pero sí que es una tradición valiosísima que me parece inspirada por el Espíritu Santo. Y además, es que no hay ninguna relación entre el celibato de una persona heterosexual y los casos que se han producido, las cosas como son. Es penoso cómo algunos se apuntan a sacar petróleo de casos tan tristes... Penoso.

Creo que es imposible vacunar a los sacerdotes contra el pecado, pero creo que estos pecados tan terribles se habrían evitado con seminarios e institutos religiosos fieles a la doctrina de la Iglesia y en donde se enseñara a los futuros sacerdotes a vivir en la disciplina y ascetismo propios de su estado, sin relajaciones ni desviaciones. Así, difícilmente alguien sin auténtica vocación y espíritu de servicio habría encontrado en el sacerdocio su "armario" o su "puesto de caza" particular, y difícilmente sacerdotes con verdadera vocación se podrían desviar de forma tan terrible. Por desgracia, aunque ya no tanto, algunos seminarios e institutos religiosos siguen desviados, y creo que esto habría que corregirlo con más urgencia y menos contemplaciones.

Por supuesto, la inmensa mayoría de los sacerdotes son personas admirables, que viven de forma ejemplar los sacrificios y exigencias de una vida dedicada por amor al servicio de los demás, incluidos los más pequeñitos. Y no obstante, también hay que decir que Judas habrá siempre, por desgracia, pero no podemos tolerar esas acciones. Los sacerdotes, además, están especialmente atacados por Satanás, que quiere convertirlos en siervos suyos, y a veces lo consigue. Por eso, también tenemos todos los cristianos la responsabilidad de orar por todos los sacerdotes, para que cosas como éstas no sucedan.


"Siempre habrá escándalos, pero ¡ay de aquél que escandalice a uno de estos pequeñitos! ¡Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo echaran al mar!" (Lc 17,1-2).

Y por último, esto nos debe hacer ver a todos la miseria humana, el mal a que todos estamos expuestos si no perseveramos en la lucha. Los sacerdotes que han caído en estos crímenes no son en esencia peores que nosotros, y todos podemos caer en el mal, y en males terribles, si no perseveramos en Cristo. "Así que, el que piense estar firme, tenga cuidado, no caiga" (1 Cor 10, 12). Son tan espantosos estos crímenes, tan bestiales, que en ellos parecen verse directamente los ojos del maligno. El mal es una realidad de la que ninguno estamos libres, y no hay victoria frente a él sin lucha, acogiéndonos a la salvación de Cristo.


Como cristiano, pido perdón a Dios, a los afectados y a todos por estos sacerdotes indignos, pido perdón también porque no he orado por los sacerdotes como debiera, y pido para que estos niños y jóvenes, muchos ya adultos, puedan sanarse espiritualmente y encontarse con el amor fiel y limpio de Jesucristo. También deseo y pido a Dios que los culpables se den cuenta del terrible mal que han causado y se arrepientan, y que nunca se vuelvan a valorar siquiera estrategias que no sean la de esclarecer los hechos, castigar a los culpables como se merecen, e impedirles que mancillen el nombre de la Iglesia de Cristo, a la que tan mal representan. También pido a Dios y a todos que se respete la sexualidad en su valor auténtico y sagrado, y que salga a la luz, para quepodamos luchar contra ella en todos los ambientes, esa lacra oculta de la pederastia y la corrupción de menores, tan espantosa.

4 comentarios:

Cesar Valentin dijo...

Pienso que el pecado ataca a todos por igual sin exeptuar a los padres. Pero el caso con estos es que todo el tiempo andan acultando sus pecados lo que los lleva a la continuación de estos ya que no sienten arrepentimiento por ellos.
Debo decir tambien que el celibato es doctrina de hombre como el es caso de muchas otras doctrinas adoptadas por la iglesia catolicaentre las que podemos citar el bautismo a niños, la anterior prohibición de la lectura de la bibli, el culta a Maria la madre de Jesus, misas a los difuntos y muchas otras.
Les aseguro que de esto tendran que dar cuenta a Dios pues han desviado a muchso fieles de las verdades contenidas en la Biblia.

Emilio Alegre dijo...

Hola César. Dices en primer lugar que los sacerdotes andan ocultando sus pecados y no sienten arrepentimiento por ellos. El arrepentimiento de los pecados no depende de ser sacerdote o no, sino de la gracia de Dios y la conciencia que ha pouetso dentro de todos nosotros. Los sacerdotes se arrepienten como cualquiera, y se confiesan como cualquiera, con mayor razón aún que cualquiera.

Dices que el celibato es doctrina de hombres (... no de Dios, entiendo). Dios dio el Espíritu Santo a su Iglesia, que vio en el celibato de Jesús por el Reino de Dios(1) y su entrega total a la Iglesia como San Pablo(2) el modelo del sacerdocio ministerial, como un desposorio con la Iglesia, que ha dado muchísimos frutos ejemplares de vida sacerdotal, desde los primeros siglos hasta la actualidad. Esto no implica que sea imposible un sacerdocio con matrimonio, como existe dentro de la propia Iglesia Católica en las diócesis de rito oriental y como fue posible en los primeros siglos.

1. “No todos pueden captar lo que acaban de decir, sino aquellos que han recibido este don. Hay hombres que han nacido eúnucos. Hay otros que fueron mutilados por los hombres. Hay otros todavía, que se hicieron tales por el Reino de los Cielos. ¡Entienda el que pueda!” " (Mt 19, 10-12)

2. "Respecto a los que se mantienen vírgenes, no tengo mandato alguno del Señor; pero los consejos que les doy son los de un hombre a quien el Señor en su bondad ha hecho digno de crédito. Yo pienso que ésa es una decisión buena. En vista de las dificultades presentes, creo que es bueno vivir así." (1 Co 7, 26)

Las demás cosas que citas no son doctrinas humanas, sino parte de la Tradición que el Espíritu Santo nos ha enseñado desde los primeros siglos. Especialmente, el culto a María, no de adoración como a veces se caricaturiza malévolamente, sino de veneración como sierva perfecta de Dios, es una riqueza inconmensurable de la Iglesia desde los primeros tiempos, que ya se apunta en el Magníficat, el canto e la Virgen al encontrarse con su prima Isabel, y que todos los días se reza en la Liturgia de las Horas: "...desde hoy me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí".

Aprecio tu corrección, Valentín. Creo que está hecha con buena intención y te lo agradezco en Cristo, pero pienso que te equivocas. Y me duele que estemos separados por malentendidos.

¡Que el Señor nos conceda la unidad!

Mpd dijo...

A la Iglesia entramos personas que somos de concidicón humana, con todas nuestras tachas humanas.

El clero se nutre entre personas...

por tanto aborrecemos la transgresión por su especial gravedad. Pero no culpamos a la Iglesia.

Zeus practicó la pedofília con Ganímedes (el rapto de Ganímedes), y en el mundo helénico estaba admitida, como el infanticidio y el asesinato de los esclavos...

También aborrecemos la pedofília, la practique quien la practique.

Paulo Arieu dijo...

extr. de RESUMEN DIARIO DE PRENSA
Arzobispado de Pamplona
7 de abril de 2010

Internet se moviliza en favor del Papa
La Razón
La plataforma ciudadana HazteOir.org ha organizado una iniciativa aún no difundida de apoyo al Papa Benedicto XVI desde España "como respuesta a la campaña de hostilidad de la que es objeto la Iglesia Católica por las denuncias de casos de pederastia en Irlanda y Alemania" y ha logrado que antes de darse a conocer se hayan enviado ya cerca de 9000 mensajes.
El presidente de la plataforma, Ignacio Arsuaga, estima que será la alerta más respaldada de la historia de esta asociación fundada en 2001. "Aún no ha comenzado la difusión viral de esta campaña y ya cuenta con casi 9.000 firmas", aseguró.
En este sentido, pronosticó que "en cuanto los suscriptores reciban el boletín y lo difundan a sus contactos, la iniciativa batirá récords de seguimiento y el Papa recibirá una muestra masiva de apoyo y afecto desde España y desde otros países de Iberoamérica, Europa y América del Norte donde también hay muchos suscriptores".
Los usuarios de la web HazteOir.org (www.hazteoir.org) pueden firmar un formulario de apoyo al Papa y añadir, si lo desean, un mensaje personal, que el servicio 'on-line' de la web canalizará directamente al buzón público de 'e-mail' del Papa, benedictoxvi@vatican.va.

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