jueves, 23 de diciembre de 2010

¡Feliz Navidad!

Feliz Navidad para todos los que leen este blog y para sus familias. Que el Niño Jesús os llene de su Amor, os guíe y bendiga vuestros pasos en el 2011.



Nos ha nacido el Salvador, ¡Aleluya!

domingo, 19 de diciembre de 2010

Demostrado: Dios existe


I) Todas las cosas que existen, empezaron a existir en algún momento, o provienen de otras que empezaron a existir en algún momento. La ciencia nos muestra que existe un principio del Universo, que es el Big-Bang, y que ése es el principio no sólo de la materia-energía, sino también del espacio y del tiempo.

Y es imposible que algo empiece a existir de la nada por sí solo. Eso es absurdo. Por eso, sólo hay dos opciones, o renunciar a toda lógica y conocimiento, o aceptar la existencia de un ser creador, que no está sometido al tiempo ni al espacio, que existe con independencia a todo condicionamiento concreto, y que creó el Universo: Dios, el que le dijo al Moisés en la zarza ardiente, cuando le preguntó su nombre: Yo Soy El Que Soy. "Yo Soy", en hebreo se dice "YAHVEH". Por eso, cuando los soldados van con Judas a prender a Jesús, y Jesús les dice "YO SOY", todos caen a tierra espantados.

II) Pero, es más, aceptemos que la materia-energía y el espacio-tiempo existen, sin preguntarnos por qué. Sin embargo, observamos que sus movimientos no son caóticos, que siguen unas pautas que se mantienen a lo largo del tiempo, que pueden ser estudiadas por los científicos; es decir: todo está ordenado por leyes físicas. No hay caos, sino que hay orden. Y el orden es muestra de la inteligencia. Sin una inteligencia creadora (Dios), lo natural sería el caos. Si tú vas a una isla desierta y ves una hilera de palos plantados en tierra, puede que ni siquiera sepas que hacen ahí, pero ya sabes una cosa: la isla no está desierta. Pues el Universo es una Isla completamente ordenada, y Dios es quien lo ha ordenado.

III) En ese Universo, aparecemos nosotros. Imaginemos que sólo hay espacio-tiempo y materia-energía, y por una serie de acontecimientos, los que sean, acaban apareciendo seres vivos inteligentes, como nosotros. Muy bien: esos seres actúan, cazan, huyen, se reproducen, mueren, todo como nosotros, como autómatas construidos de materiales biológicos y sujetos a las leyes físico-químicas, pero: ¿serían conscientes de su propia existencia? ¿Tendrían verdaderamente un YO? Y sin embargo, yo soy consciente de mi propia existencia -te lo aseguro, amigo lector-. Es más, yo no puedo demostrarte que yo soy consciente de mi propia existencia, puedo ser un autómata, pero tú que lees esto, sí sabes que eres consciente de tu propia existencia. ¿Cómo ha aparecido eso? Entiendo que haya aparecido tu cuerpo, incluso las reacciones bioquímicas de tu pensamiento, pero... ¿y tu YO? Porque tú existes como ser individual, sufres, te alegras, etc. Tus reacciones de sufrimiento no son sólo reacciones que te hacen huir, sino que tú mismo eres sujeto de esas reacciones, tienes un YO que sufre. Eso, que es el alma, no puede provenir de la propia materia. Por muy perfectos ordenadores que hagamos, nunca sabermos cómo hacerles conscientes de su propia existencia. Nuncan tendrán un YO.

IV) Somos libres. Si fuéramos sólo una serie de reacciones químicas, no seríamos ni libres ni responsables. Pero lo somos. Nuestra libertad está condicionada por muchas cosas que nos la coartan, pero somos capaces de rascarnos la oreja derecha cuando la que nos pica es la izquierda. ¿Por qué? Porque nos da la gana. Nuestra libertad es una de las pruebas de que somos más que materia y energía ordenadas: somos seres espirituales que no podemos haber nacido de la mera materia, alguien (Alguien) nos ha dado origen y nos ha creado libres. Eso es lo que signifiac que estamos hechos a su imagen y semejanza: las piedras sólo pueden seguir la ley de la gravedad, los animales siguen sus instintos, pero nosotros somos LIBRES como Dios. Tenemos VOLUNTAD.

Bueno, pues estas son algunas de las pruebas que, como científico, más me convencen de la existencia de Dios. A los científicos en general, la prueba que más les ha convencido de la existencia de Dios creo que es la segunda: ver tanto orden, tanta perfección, confiar en que hay una ley debajo de cada movimiento, d ecada realidada que se investiga, ha movido a muchos científicos a contactar con la realidad de la existencia de Dios. Además del orden, otra prueba que ha movido a muchos es la belleza, la perfección, sobre todo a los que estudian las ciencias naturales, o por ejemplo, a los oftalmólogos, que se maravillan de la perfección del ojo humano, una perfección que en alguna forma también es bella. Y es que la belleza es en sí algo no meramente natural, es de índole sobrenatural, es un signo de la presencia de algo que está más allá de la materia y la energía.Últimamente, con la teoría del Big-Bang, teoría en la que se contempla el inicio de la Creación, también el argumento de la necesidad del Creador está convenciendo a algunos, como Fred Hoyle, que defendía la idea de que el Universo existía desde siempre (la llamada "hipótesis del Universo estacionario"), hasta que esta hipótesis fue desechada por la teoría físca y la observación experimental. Él fue quien llamó al inicio "Gran Pum" (Big Bang), riéndose escépticamente de él. Y resultó que esta hipótesis se comprobó, y la que él defendía fue desechada. Pero tuvo el coraje de reconocerlo y afrontar las consecuencias; eso cambió su cosmovisión completamente.

Cuando yo me convertí, y dije "creo en Ti, Señor, sontén mi fe, que yo por mí solo no puedo", el Señor me dio una visión impresionante. Contemplé como en mi corazón, todas las leyes que sostienen el movimiento de los astros, y los movimientos de lo pequeño. Me di cuenta de que ese orden era huella de Dios. Se me hizo tan evidente, que me sorprendió, no comprendía cómo era posible que no me hubiera dado cuenta hasta entonces. Sabía que esa visión espiritual se iba a acabar, pero me dije: Emilio, acuérdate de la certeza con la que estás viendo todo esto; aunque esta claridad desaparezca, acuérdate siempre de esta certeza con la que el Señor te está mostrando todas estas cosas. Así que eso no me lo quita nadie. Yo creí y vi. Vi verdaderamente la huella de Dios en el orden del Universo.

Pero, en el fondo, yo creo que esto es evidente para muchos, lo que pasa es que les incomoda -como me incomodaba a mí- creer en Dios. No está bien visto, parece de tontos... no es la moda. Por eso, muchos que no creen en Dios, renuncian al conocimiento y a la lógica, dicen que no tiene sentido preguntarse por la razón de la existencia, que simplemente estamos aquí y punto, que nosotros no podemos saber nada de eso, ni falta que nos hace, que el único sentido de la vida es "hacia adelante" -como los burros que llevan dos piezas de cuero para que no puedan mirar más que lo que está delante de ellos-. ¿Por qué hacemos eso, por qué llegamos incluso a reprimir totalmente nuestro ansia de conocimiento, y mentirnos a nosotros mismos, diciéndonos que no podemos saber nada...? Porque en el momento en que aceptemos la pregunta y la razón como sistema para llegar a la verdad, la única respuesta a nuestra existencia, nuestra consciencia y nuestra voluntad libre es: Dios existe. Y no nos damos cuenta de que esa respuesta es verdaderamente liberadora para nosotros, porque Dios nos ama y nos quiere libres, para eso nos ha hecho.

Ojalá tú encuentres también la respuesta, amigo o amiga. No temas a la realidad, porque sólo la verdad nos hace libres. "Cree para comprender, y comprende para creer mejor" (San Agustín). Brindo por ello. Rezo por ti.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Dejad que los niños se acerquen a Mí

 Muchas veces pensamos en los niños como si fueran sólo un proyecto de adulto, pero no es así. Son personas completas, desde el primer momento, y tienen necesidad de Dios, desde el primer momento. Yo, desde que me entero que mi mujer está embarazada, lo primero que hago es bendecir al niño y hacerle la señal de la cruz sobre la barriguita de mamá. Lo primero que hago cuando viene al mundo es hacerle la señal de la cruz en la cabeza, para librarle de malos espíritus y pedir sobre él la protección de Dios. Enseguida, bautizarles. Y luego, educarlos para que puedan relacionarse ellos con Dios. Mis hijos, ambos con menos de un año, se ponían a hacer monerías ante un cuadro de la Virgen: se reían, miraban atentamente, etc.; ella les hablaba, como se habla con un niño chiquitito, y ellos reaccionaban. Para dormirles, les acunaba en mis brazos, andando por el pasillo, con la Salve Regina, la Salve Marinera o el Veni Creator Spiritus, y a ellos les encanta, sobre todo la Salve Regina en gregoriano; muchas veces me piden que se la cante. Y mi niño estaba jugando con los juguetes y canturreaba ..."misericordes oculos..."

No digamos lo que disfrutan con los pasos de Semana Santa, o viendo las imágenes de las iglesias. Una vez, el niño se puso a lanzarle besos a la Virgen en una procesión: al llegar, cuando estaba delante, y cuando se alejaba, mientras estaba en mis brazos. Se pasó un cuarto de hora echándole besos sin parar, hasta que dejó de verse.

Y por supuesto, en casa, rezamos al levantarnos toda la familia, al comer, al acostarnos, y cuando hay alguna necesidad, por ejemplo, cuando su madre acude al rescate de alguna chica embarazada que se plantea abortar, o cuando hay alguien enfermo, etc...

En nuestra peregrinación a Fátima, los niños sacaron un provecho enorme. El niño, de 4 años, está entusiasmado con toda la historia de los pastorcitos y la Virgen, se ha unido mucho a ellos. Le encanta ver la película de Fátima. Es curioso, porque pensábamos que se iban a aburrir un poco, y hacíamos con ellos actividades alternativas: piscina, montar en un trenecito, ir a ver una cueva... se lo pasaron muy bien. Pues cuando nos íbamos, le pregunté al mayor qué era lo que más le había gustado: ¡el Via Crucis por la senda de los pastorcitos!

La niña, de dos años, está entusiasmada con los cantos carismáticos, le encanta levantar los brazos y bailar. Yo le canto canciones con la guitarra y ella baila y se pone contentísima. Le gustan mucho "Shemá Israel", "Las murallas de Jericó", "El trenecito (de la Iglesia)", etc. El niño, hace poco, en una adoración que hicimos ante el Santísimo Sacramento expuesto en una mesa, con la comunidad alrededor, se acercó con mucha reverencia y allí estuvo de pie, mirándole muy sereno, sin moverse, sabiendo perfectamente que estaba ante el Señor.

Los niños están maduros para la fe. La acción del Bautismo les abre el corazón a la realidad de Dios: son santos por el Bautismo; por él, tienen a Dios Uno y Trino viviendo en su corazón, y debemos darles en cada momento lo que necesitan para vivir esa santidad, para que en todo momento estén listos para el Cielo.

Luego, en la educación, además de vivirlo todo providencialmente, en comunión con los ángeles y los santos, de mostrarles la belleza de la Creación como obra y palabra de Dios que nos ama, Jesús es una ayuda indispensable. El niño pegaba en el colegio: acudimos al sagrario y le pedimos al Señor que le ayude a no pegar, y eso se soluciona completamente. Otro niño le pegaba: rezamos por él para que se porte bien y no pegue, y también se va solucionando. Y cuando se enfadan, les decimos que se les ha perdido la sonrisa, que miren al cuadro de la Virgen y ya verán como les vuelve la sonrisa. Al principio no quieren hacerlo, porque quieren seguir enfadados, pero al final lo hacen, ¡y la sonrisa vuelve inmediatamente, con la alegría!

Evitamos que vean cosas feas en la tele (tampoco las vemos nosotros), seleccionamos los dibujitos, y buscamos programas de TV que les ayuden en la fe, como los de EWTN. Les encanta (y a nosotros) "La casita sobre la Roca". Son unas marionetas maravillosas, con muy buenas canciones, que les explican la Palabra de Dios y presentan al alegría de la fe. También vamos haciendo recopilación de buenas novelas y películas, para cuando sean más mayores, que tengan en casa buen alimento disponible. Y les hemos buscado un colegio en el que la formación cristiana y moral está en sintonía con nosotros, sin disimulos, con fidelidad a la Iglesia Católica.

Y claro, rezamos por ellos (en realidad por todos, unos por otros, y por nosotros mismos, que falta nos hace). Yo les bendigo cada vez que se acuestan y cada vez que salgo de casa por la mañana; a menudo les impongo las manos sobre la cabecita y le pido al Señor que les sane de todo lo malo. Nada de todo esto es forzado, ni muy pensado. Simplemente, somos cristianos, vivimos así, no vamos a disimular ante nuestros hijos; al contrario, vivimos la relación con Cristo en familia, con alegría y con su Amor.

Los niños son personas muy espirituales. Da mucha pena que en las familias no se les alimente con lo que necesitan. Así están alegres, felices, son capaces de luchar contra sus problemillas...

La fe vivida en familia es una enorme bendición. ¡Que el Señor sea alabado! ¡Bendito seas, precioso Dios chiquitito, en la barriguita de la Virgen María!
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