lunes, 3 de enero de 2011

Sobre política cristiana


En el blog del padre Iraburu, que acabo de conocer, leo un análisis de las causas de la falta de una alternativa política cristiana arraigada en España o en otros países. Sobre esto he escrito un comentario que pongo aquí en mi blog, con pequeñas modificaciones.

Hay que analizar, en España, las condiciones actuales para la participación política. Creo que existe un buen número de cristianos con vocación política, muy bien preparados y fieles. Sin embargo, no encuentran dónde participar. En el PP, como en todos los partidos, existe un poder muy afianzado, no parece existir una posibilidad real de participación para "fermentar la masa". Y no es posible crear un partido "de la nada"; algo así, empezado por tres gatos y medio, está abocado al fracaso, como enseña la experiencia. Las personas con vocación política que son cristianos, como sus homólogos que alimentan las filas del PSOE o del PP, no son notoriedades públicas, carismas despampanantes; no son superhombres capaces de echarse a la espalda de la nada un nuevo proyecto político. Son personas que necesitarían un apoyo, una palestra, un entorno de colaboración. Pedirnos hoy a los cristianos que actuemos en política es como pedirle a un pescador que salga a pescar atunes sin barco, sin tripulación y sin caña. Los seglares somos cristianos, no supermanes.

Quiero decir con esto que la única responsabilidad -sí, la única- de que no exista una alternativa política cristiana en España, con una cierta representación, sería de los estamentos u organizaciones que por su peso público o por su influencia podrían iniciar la organización de un nuevo partido político cristiano y no lo hacen. ¿Existen estos estamentos u organizaciones? Existen, pero parece que sus objetivos -y es natural que así sea- están alejados de la política de partidos, y difícilmente se mezclarían como tales en la constitución de un partido. Me refiero, por ejemplo, a los movimientos y asociaciones, como los Neocatecumenales, el Opus Dei, los Focolares, los Carismáticos, Comunión y Liberación, la ACdP... y a organizaciones como las asociaciones profamilia, Hazteoír, Provida, Cáritas, Manos Unidas, etc.

Es lógico que asociaciones evangelizadoras, asistenciales o similares no se mezclen en la acción política. Pero si en el seno y en la "cúspide" de estas organizaciones se alentara un esfuerzo conjunto para que sus fieles interesados se asociaran entre sí en un proyecto político cristiano, a título exclusivamente personal, pero sabiendo todos de dónde han salido, si fueran recabando apoyos y afiliados en toda esa cosecha de políticos católicos frustrados que no encuentran dónde meterse, seguro que se crearía la masa crítica inicial para una alternativa católica seria y convincente en España.

En ese proceso, los obispos españoles tienen un papel irrenunciable y de tremenda responsabilidad: el de catalizador. Está en sus manos permitir o parar ese proceso, aunque no participen en él. De momento, me da la impresión de que lo están parando, creo que con la vana excusa de evitar el clericalismo o confesionalismo político, o con la vana ilusión de que el PP tiene arreglo. Otro temor es el de competir con el PP, facilitando el triunfo del PSOE; creo que es un mal cálculo, pues la existencia de una alternativa provida, profamilia, etc., acentuaría el carácter "centrista" del PP, debilitando más al PSOE.

 Quizá otro catalizador podría ser la ACdP, que se ha ganado la confianza de muchos cristianos de toda filiación en España, y que con su Congreso de Católicos y Vida Pública puede estar bien situado y ejercer de anfitrión en la gestación de un nuevo proyecto político. No faltarían, por otra parte, medios de comunicación que lo divulgasen, como Interecomomía, Cope-Popular TV, La Gaceta, Alba, La Razón, ABC...
 
Pero si esto sigue así -y seguirá, incluso peor, aunque caiga ZP-, los colectivos antes mencionados deberían no ampararse en un clericalismo ya superado en el Concilio Vaticano II, y ejercer responsablemente su deber ante el momento histórico, presentando un buen proyecto de partido a los obispos, para que lo bendigan sí o sí, aunque sea en privado. Para eso, los laicos -no los pastores, que no deberían apagar el Espíritu, pues también Él actúa en estas cosas- somos los llamados específicamente  a intervenir en las cuestiones del orden temporal, con fidelidad a la doctrina de la Iglesia. Lo que yo pienso, en verdad, es que ya están tardando demasiado, mientras en nuestro país los niños son pervertidos en las escuelas y los inocentes mueren por cientos de miles. Dentro de poco, podría ser demasiado tarde.

En la foto que sirve de encabezamiento, hay tres Personas en primer plano que supieron estar a la altura del momento histórico en Polonia y en el Mundo. Hicieron tambalearse y caer la bota comunista. Aprendamos de ellos. Porque lo que parece imposible, si es Cristo quien lo impulsa, funciona. Eso sí: con miedo, no se llega a ningún sitio; la victoria es de los audaces. Recordemos Tenochtitlán.

10 comentarios:

Alonso Gracián dijo...

Totalmente de acuerdo. ¿Qué es exactamente lo que no compartes, si lo hay, del artículo del P. Iraburu?

Longinos dijo...

Me parece un pelín negativo. No es verdad que no haya seglares comprometidos -hay millares, y mucho mejor preparados que los que engrosan las listas electorales del PSOE y del PP- dispuestos a participar en política, lo que no hay es oportunidad real. Esa oportunidad real sólo puede partir de asociaciones y movimientos con gran peso y debe contar con el benpelácito privado de los obispos. Creo que el cardenal Rouco, hasta ahora, está desaconsejando esta vía. Si los cristianos seglares que tienen en sus manos promover algo así no cuentan al menos con la no desaprobación de sus obispos, no se atreverán a hacerlo, porque supone un paso audaz y no exento de riesgos y costes.

Pero esto es sólo por responder a lo que me preguntas, que es sobre mis discrepancias, porque en general y en lo esencial estoy de acuerdo con el artículo, hace pensar mucho, y lo encuentro muy interesante.

Longinos dijo...

La verdad es que pienso que el Cardenal Rouco está ejerciendo de tapón, porque tiene una vana esperanza en el PP. Puede que me equivoque, pero fue duerante su anterior presidencia de la CEE cuando en el Vaticano le dieron una medalla a Ana Botella, mujer de Aznar, antes de las elecciones en las que ganó ZP. Ella, semanas antes había dicho en entrevista que estaba personalmente en contra del aborto pero que cada uno debía poder hacer lo que le pareciera. Es evidente que el Vaticano estaba mal informado, y es claro que Mons. Rouco tenía una responsabilidad en ello.

También tuvo responsabilidad en la nota de la CEE que llamó "una reforma necesaria, pero insuficiente" a la Ley de Ana Pastor (PP) que permitía la investigación con embriones humanos. Esto fue espantoso,yo mandé una nota de protesta a la CEE, después de que gente como Bernat Soria aplaudiera hasta con las orejas la nota.

En fin, yo no es que condene esto, pero es un camino que creo que está apagando el Espíritu en suacción sobre los laicos en España. Y creo que sucede porque en realidad, se está confundiendo la autoridad y la labor del obispo, cayendo en un clericalismo político, o en este caso, antipolítico, al coartar la actividad de los laicos.

No obstante, reconozco que hablo de oídas, pero de oídas he oído ya demasiadas cosas que apuntan todas a un intervencionismo desacertado e inadecuado en cuestiones que corresponden a los seglares, incluyendo la generación de divisiones en movimientos provida y profamilia.

Alonso Gracián dijo...

Es verdad que es un poco negativo, pero en general está bastante bien, como dices.

Lo que ocurre es que hay muchos cristianos que se encuentran muy desanimados, desalentados al ver lo mal que está la España genocida que vivimos, y ese punto negativo se debe, creo yo, a que a veces se siente una gran impotencia y las soluciones no parecen venir a corto o mediano plazo.

La imagen que has puesto al comienzo de la entrada me parece muy ilustrativa. Desgraciadamente, España está a años luz de Polonia.

Yo no sé que se puede hacer, la verdad, porque es cierto que el cristianismo liberal transige con todo, porque es mundano y tienen horror al martirio. Como prueban muchos cristianos del PP, la mayoría, creo.

Lo que dices en tu segundo comentario se puede resumir en esto: un politico católico mundano, que sea cómplice con el mundo,que no pretenda impregnarlo radicalmente de Cristo, no tiene vocación de martirio, de testimonio, y port eso confiar eternamente en el PP es absurdo.

León bloy refleja bien esa mentira en que vive el catolicismo burgués, que es un cristianismo sin testimonio, porque rechaza la cruz.

Longinos dijo...

No creo que haya tal desánimo, Alonso, lo que parece milagroso es el ánimo con el que muchos se han enfrentado y se siguen enfrentando a una clase política que tiene la sartén por el mango y el mago también. Hay millaresque están a la altura, y que sacan a diario fuerzas de flaqueza paraenfrentarse al mal con armas que sabe irrisorias. Hay profesores de universidad pintando pancartas, profesionales haciendo cadena telefónicas, y personas con mucha capacidad escribiendo en el periódico de su pueblo, cuando les dejan y lo que les dejan. Lo que hay es un espantoso desaprovechammiento en España del fuego que el Espíritu está suscitando en muchísimos seglares. Y de este desaprovechamiento tienen la responsabilidad los pocos que tienen en su mano catalizar y promover esta vía de un partido cristiano en España. Es muy democrático y está bien visto culpabilizar a todos por igual, pero no es así, todo lo contrario.

Alonso Gracián dijo...

Dices:

"Lo que hay es un espantoso desaprovechammiento en España del fuego que el Espíritu está suscitando en muchísimos seglares. Y de este desaprovechamiento tienen la responsabilidad los pocos que tienen en su mano catalizar y promover esta vía de un partido cristiano en España"

Pues sí, seguramente será eso que dices. Tal vez es que no se encuentran cauces, y hay demasiado trabajo apostólico individual.

Longinos dijo...

Quizá también, por mi parte, es un poco exagerado hablar de culpables o responsables. Creo que son fallos lógicos, porque todo requiere un tiempo. Recuerdo que, a principios de los 2000, no había en España apenas seglares capaces, comprometidos y asociados. La CEE era la única voz que se oponía a barbaridades legislativas. Hoy hay millares de seglares activos que, como dices, no encuentran cauce. Pasado mañana, habrá cauce, porque de quienes depende, impulsados por el Espíritu, lo abrirán, probablemente. Lo que pasa es que estoy ansioso por verlo, y que la situación es tan mala que desearía verlo ya, porque el retraso duele.

Alonso Gracián dijo...

Dices:
"es un poco exagerado hablar de culpables o responsables. "

Bueno, tal vez no exageres tanto y lleves razón, desde luego, y haya una responsabilidad histórica que purgar y compensar, rectificandola de alguna manera que el Señor ilumine.

Antonio M. Sánchez dijo...

Brillante y acertado artículo. Creo que no es momento de lamentaciones, sino de acción. Hay algunas alternativas a tener en cuenta. Aunque la ACdP no es una asociación política si tiene como uno de sus objetivos la acción en la vida pública. Y está dando pasos muy importantes en la tarea de aglutinar a todos los católicos en esa acción (especialmente a través de los Congresos y Jornadas de Católicos y Vida Pública). De ahí podría y debería surgir una iniciativa política. Hay un partido político que no conozco pero que se declara católico y que tal vez habría que tener en cuenta; se llama SAIN http://www.partidosain.es/

Longinos dijo...

Hay muchos pequeños partidos con diferentes sensibilidades, con resultados ínfimos en las elecciones. Yo creo que para sacar un partido nuevo hace falta una masa crítica inicial. La única opción es dar abiertamente un paso adelante y buscar todos los apoyos posibles en los grandes movimientos eclesiales y grupos cristianos de acción pública.

El "caldo" de los Congresos de Católicos y Vida Pública está muy bien, es un gran paso adelante. Pero en muchas reacciones químicas no basta con tener los elementos mezclados, hace falta un catalizador. El catalizador lo que hace es poner en contacto de forma adecuada los reactivos. En este sentido, hace falta que alguien "encienda la mecha", que busque el apoyo de los grandes movimientos eclesiales. No quiero decir que el Opus Dei o los Neocatecumenales vayan a apoyar un nuevo partido político, pues sé bien que eso no es acorde con su esencia y misión. Es más, mucha gente de estos u otros movimientos pueden pensar que es una mejor vía "fermentar la masa" del PP (opción lícita, aunque la creo inviable; véase la experiencia de todos los que han llegado al PP con ideas "frescas").

Pero si en estos y otros movimientos eclesiales y asociaciones se accediera a difundir entre sus afiliados la propuesta de un nuevo partido basado en la doctrina social de la Iglesia y fiel a su Magisterio, para que las personas con vocación política participaran en él a título individual, podría ser posible hacer algo. Se podría contar con el beneplácito privado de algunos obispos, como Walessa contó con la ayuda espiritual de Juan Pablo II. Todos sabemos que hay ya numerosos obispos en España que serían muy favorables a esta vía, e incluso han abogado abiertamente por ella, y contra el perpetuo malminorismo, como Mons. Munilla.

Rezo al Señor para que, si ésa es su voluntad, le pegue un buen trompetazo espiritual a la persona o personas que pueden dar ese paso, y les dé su fortaleza de ánimo, que les va a hacer falta. Si no se intenta lo aparentemente imposible, no se hará nada. Y también le pido para que, si ésa es su voluntad, haya obispos que le escuchen como le escuchó Karol Wojtyla, y actúen como él actuó, que estén a la altura.

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