martes, 29 de marzo de 2011

pre-"catequesis" virtual (I) - El Kerigma.

 San Pedro predicando en Pentecostés

Querido pre-catecúmeno:  a lo mejor lo de "kerigma" te ha despistado un poco. Se refiere al mensaje cristiano fundamental. Parece que todo el mundo debería saber cuál es el mensaje cristiano fundamental, pero la verdad es que algunas personas católicas de toda la vida quizá ni acertarían a decirlo. ¿Cuál dirías tú que es? Piénsalo antes de seguir leyendo.

¿Cuál es, cuál crees tú?

Pues es éste, a ver si has acertado (selecciona la barra con el ratón y verás el texto):

¡Jesús es el Señor, ha resucitado y nos ha salvado, está vivo y presente entre nosotros!

Ese es el "kerigma", una palabra griega (los Evangelios se escribieron en griego) que significa "proclamación". Eso es lo que proclamaban los cristianos. Es lo que proclamó San Pedro en plena calle, cuando en Pentecostés se llenó del Espíritu Santo. Y fíjate lo que dice San Pablo en su carta a los Romanos:

"Si confiesas con tu boca "Jesús es el Señor", y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, ¡SERÁS SALVO!".

Míralo tú mismo/a: está en Romanos 10,9. ¿Eres capaz de buscarlo en tu Biblia?

Pues ahora, un ejercicio práctico: se trata de decir con la boca y el corazón (que se oiga, ¿eh?):

"SI YO CONFIESO CON MI BOCA QUE...

¡JESÚS ES EL SEÑOR!

Y CREO EN MI CORAZÓN QUE...

¡DIOS LE RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS!

¿qué seré...?

¡SALVO! ¡SALVA! (SALVADO, RESCATADO POR EL SACRIFICIO DE CRISTO QUE NOS LIBERA DEL PECADO Y DE LA MUERTE)

¡Aleluya, hermano/a! Te aseguro que, nos demos cuenta o no, esta es la alegría más grande que tenemos en el mundo.

¿Y sabes por qué quien crea y diga eso de corazón, se salva? Pues te voy a poner un ejercicio. Busca las palabras de San Pablo en la Primera Carta a los Corintios capítulo 12, versículo 3, que se escribe así "1 Cor 12,3".

A ver si encuentras ahí por qué si uno proclama -pero de verdad, de corazón, con todas las consecuencias- que "Jesús es el Señor", se salva.

¡Bendiciones, hombre salvado/mujer salvada (espero que sea así porque hayas creído), persona elegida por Dios!

Esta pequeña catequesis está basada en una que le escuché al P. Raniero Cantalamessa (el predicador del Papa) en la Asamblea Nacional de la Renovación Carismática Católica, en Julio de 2010.

No hay comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.