viernes, 11 de marzo de 2011

El misterio de María

 La Virgen de Guadalupe se apareció en el cerro 
de Tepeyac, lugar de antiguos sacrificios humanos. 
Su dulzura maternal aplastó a los demonios.

María concuerda con la "mujer tipo" del Génesis, cuando Dios maldice a Satanás: "Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Éste te aplastará la cabeza, mientras tú le acechas el talón" (Gen 3,15). Se está diciendo: pongo perpetua enemistad entre Satanás y María, entre el pecado y Cristo. Esta maldición es ya una profecía de la salvación, un atisbo del Evangelio.

Ese protoevangelio ya habla de María. En el Evangelio, ella está en el principio, en la Encarnación. Pero si es bienaventurada María por ser escogida para Madre del Señor, aún lo es más por haber creído y haber aceptado en sí la voluntad de Dios. A aquella que le dijo: "¡bienaventurado el vientre que te engendró y los pechos que te criaron!", Jesús le responde yendo más lejos: "Di mejor: bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen" (Lc 11, 27-28). Con esto nos dice dos cosas:

1) Que si María es bienaventurada por haber sido escogida por Dios, lo es porque ha creído y se ha puesto a su servicio. Cuando la "madre de su Señor" viene a visitarla, Isabel, llena del Espíritu Santo, le dice con veneración: "dichosa tú porque has creído" (Lc 1,45).

2) Que el de María no es un privilegio exclusivo sobre Cristo, ya que todos podemos entrar en esa relación de intimidad con Él haciendo precisamente lo que ha hecho ella: "todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el Cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre" (Mt 12, 48).

¿Pero qué importancia tiene eso que ha hecho María como primicia y que todos debemos hacer como ella? Pues ésa es la fe que aplasta la cabeza de la serpiente, que domina a Satanás. Con María, la fe de Israel llega a su plenitud. La fe de Abraham, que pasó la dura prueba del sacrificio de su hijo pero sin que éste fuese consumado, la pasó María, pero esta vez, su Hijo sí sería sacrificado. Y como Abraham se hace así padre de la multitud del Pueblo de Dios, María se hace Madre de la Iglesia.

Es también profética la alabanza que se dedica a Judit, aplicable perfectamente a María. Judit ha llegado, siguiendo el impulso de Dios, al encuentro del invasor Holofernes, jugándose la vida; la han dejado a solas en la tienda cuando él estaba literalmente "bañado en vino" y ella le ha cortado la cabeza, regresando victoriosa, habiendo librado a Israel de la amenaza. En su relato ante sus compatriotas israelitas, ella aclara:

"Yo juro por el Señor, que me ha guardado en todos mis pasos, que mi rostro le sedujo para perdición suya, pero que no cometió contra mí pecado alguno que pudiera mancillarme o avergonzarme" (Judit 13, 16). Recuerda esta expresión al Cantar de los Cantares: "Eres toda hermosa, amiga mía, y en ti no hay mancha" (Cant 4,7).

Ozías, el prefecto de Betulia, hace de ella esta alabanza, que enlaza las palabras del Génesis sobre la mujer que pisa la cabeza de Satanás, con la bendición de Isabel a María en el Evangelio:

"Bendita tú, hija del Dios Altísimo, sobre todas las mujeres de la tierra, y bendito el Señor Dios que creó los cielos y la tierra y te ha dirigido hasta aplastar la cabeza del jefe de nuestros enemigos. Tus alabanzas estarán siempre en la boca de cuantos tengan memoria del poder de Dios". El paralelismo con la bendición de Isabel a María es total: "Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre" (Lc 1, 42). Y con la alabanza de María: "Todas la generaciones me llamarán bienaventurada" (Lc 1, 48).

Explica Judit sobre lo que ha hecho, también en evidente paralelismo con la alabanza de María: "Alabad a Dios, alabadle, alabad a Dios que no ha apartado su misericordia de la casa de Israel; antes, por mi mano, ha herido esta noche a nuestros enemigos" (Judit 13,14).

Sin embargo, no ha sido ella quien lo ha hecho, sino Dios "por su mano". Para que ella pudiera vencer sobre Holofernes, ha sido necesario que éste estuviera "bañado en vino" (Judit 13, 2). Este vino recuerda al de la Eucaristía, la Sangre de Cristo que vence al pecado, representado éste último por el poderoso e imbatible Holofernes.

Cristo nos libera con su sacrificio, y eso nos permite, como Judit, hacer la voluntad de Dios, movidos por su gracia, para vencer al pecado: es el Señor el que vence en nosotros al pecado, pero por nuestra mano, y es una victoria trabajosa, como lo indica el hecho de que Judit tuviera que golpear dos veces con el alfanje para cortarle la cabeza a Holofernes (Judit 13,8). Que la victoria se debe al Señor se indica, además de por la propia palabra de Judit antes comentada, por lo que ella exclama antes de consumar su victoria: "¡Fortaléceme, Señor, en esta hora!" (Judit 13, 7).

La hora de María, prefigurada en la Anunciación, en la profecía de Simeón y en la pérdida y el encuentro (pensemos el la muerte y resurrección) de Jesús en el templo, es el Calvario y el tiempo hasta su Resurrección. Si la serpiente acechó su talón, como acechó a Jesús en el huerto de los olivos, éste fue el momento: el momento de la prueba, como la de Abraham; pero en este caso el sacrificio alcanza la plenitud, porque se consuma. Como Judit venció "en la noche", como Israel fue liberado de Egipto en la noche, María venció en la noche de las noches: la de la Pascua, la noche que es distinta a todas las demás.

Dice Jesús: "¿Y Dios no hará justicia a sus elegidos, que le claman día y noche, aun cuando les haga esperar? Os digo que les hará justicia prontamente. Pero cuando venga el hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?" (Lucas 17,8). Esta enseñanza es aplicable a los últimos tiempos (la Parusía o segunda venida de Cristo en majestad), también es aplicable moralmente a nuestra llamada a confiar en Dios, pero quiero aplicarla ahora al Sábado Santo, el tiempo en que nadie parecía conservar la fe en Cristo. Cuando Él resucitó, ¿encontró fe en la tierra? Creo que es seguro, en el corazón de la Iglesia, que aquella que mantuvo la fe en ese tiempo fue precisamente su Madre, María. Magdalena no le esperaba vivo, Juan creyó cuando vio el sepulcro vacío. La fe de María fue la que mantuvo viva la Iglesia. La Iglesia, en el Sábado Santo, vivió en las entrañas purísimas de María.

Y la victoria de María, como la victoria del alma que lucha contra el pecado, como la de Judit, no es sólo su victoria: es una victoria en favor del Pueblo de Dios. Dice San Pablo:

"Completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia" (Col 1,24)

¿Cómo puede faltar algo, si el sacrificio de Cristo es único y sobreabundante? Claro que lo es, lo que falta es su aceptación por nosotros: dar fe a la Palabra de Dios y cumplirla. La misericordia del Señor se encuentra con la fidelidad de Cristo, el Hijo del Hombre, que nos justifica ("la misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan/ la fidelidad brota de la tierra, la justicia mira desde el cielo", dice el Salmo -84,11-). Y en Cristo, por sus méritos, la misericordia de Dios se encuentra con la fidelidad de María, desde la Aunciación al Sábado Santo, una fidelidad que es acogida fecunda de la misericordia de  Dios, y que da vida a la Iglesia. Ella es la primera que aprovecha la gracia que nos viene por Jesucristo y con su aceptación consigue "aplastar la cabeza de la serpiente", vencer en sí al pecado, un pecado que no ha llegado siquiera a tocarla. Pero no es sólo "primera", es también "madre". Si Cristo es el nuevo Adán, que nos reconcilia en sí con Dios, borrando la soberbia y la infidelidad del primero con su humildad y su obediencia fiel al Padre, María es la nueva Eva, que contrarrestando la desconfianza de la primera Eva, por su fe y con la gracia de Cristo ha contribuido a dar a luz a la Iglesia. Tras de ella, todos nosotros, por la gracia, somos movidos a vencer trabajosamente el pecado que nos amenaza, pero que la sangre de Cristo invalida, como invalidó el vino al malo y antes poderoso Holofernes.

"Te aplastará la cabeza": la aceptación y seguimiento de la voluntad de Dios, movidos por la gracia que nos viene por Jesucristo, es la muerte de Satanás y del pecado. Gloria a Cristo, nuestro Salvador.

52 comentarios:

Renton dijo...

María concuerda con la "mujer tipo" del Génesis, cuando Dios maldice a Satanás: "Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Ella te aplastará la cabeza, mientras tú le acechas el talón" (Gen 3,15). Se está diciendo: pongo perpetua enemistad entre Satanás y María

Que no Emilio, en el hebreo original, el pronombre es masculino (eua), no femenino.

En otras palabras, el versículo que el movimiento mariano -haciendo eiségesis- traduce por "ella", es en el hebreo original "él", pronombre masculino.

En efecto, la "semilla", aquello que herirá la cabeza de la serpiente, es una palabra que en hebreo es masculina, y alude lógicamente, al Cristo.

http://www.scripture4all.org/OnlineInterlinear/OTpdf/gen3.pdf

Longinos dijo...

Sí, hay traducciones católicas que usan el femenino (que se refiere a que la mujer pisará la cabeza de la serpiente), y traducciones católicas que usan el masculino (que se refiere a que es el linaje de la mujer el que pisará su cabeza). La Vulgata de san Jerónimo, en el S IV-V, traduce el Génesis del hebreo al latín, y no de la versión griega de los Setenta, y usa el femenino: "inimicitias ponam inter te et mulierem et semen tuum et semen illius ipsa conteret caput tuum et tu insidiaberis calcaneo eius".

A mí, lógicamente, que ni sé griego clásico de Alejandría, ni hebreo antiguo, estas discusiones de traducción se me hacen inalcanzables. Y aunque los supiera, podría fácilmente equivocarme, ya que nadie puede entender las Escrituras con su propia inteligencia, si el Espíritu santo no se lo da. Así que me fío de la Tradición y el Magisterio de la Iglesia Católica, a través de los cuales el Espíritu Santo nos enseña. Creo que, de acuerdo con ellos, tu interpretación de que ahí también está prefigurado Cristo (que es el linaje de la mujer, y específicamente, de María), es también acertada. Es más, yo lo he citado de pasada al llamarlo, según el magisterio católico, "protoevangelio", porque la enemistad no es sólo entre la mujer y la serpiente, sino entre su linaje y el de ella (Cristo, que vencerá -y por sí mismo- al demonio).

Pero negar que en ese pasaje del Génesis existe también una referencia específica a la mujer en esa lucha, creo que no es razonable, ni acorde con la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, sin los cuales es imposible una aproximación segura a la interpretación de la Palabra escrita de Dios, porque a través de ellos nos habla y nos enseña el mismo Espíritu que inspiró las Escrituras.

La propia Escritura muestra esa hilación femenina en el pasaje que he citado de Judit, que hace de puente entre el Génesis y el papel de María en el Evangelio, concretamente en la Anunciación, la Visitación y la Presentación en el Templo.

Longinos dijo...

Ésto es un resumen de una parte de la mariología de San Ireneo, uno de los padres de la Iglesia (s II), que coincide con San Justino mártir:

"San Ireneo recoge de San Justino la figura de Eva-María, pero la lleva muy adelante en su desarrollo teológico. Desde luego el uso de esta figura deberá centrarse en el concepto de la salvación del hombre mediante la recapitulación realizada por Cristo: desobediencia del primer Adán reparada por la obediencia del segundo Adán (recirculación que María reproduce al lado de su Hijo: cf. III, 22,4). Para Ireneo es claro que en la primera promesa de salvación (Gn 3,15), es la descendencia de la mujer, esto es Cristo, quien aplasta la cabeza de la serpiente (cf. III, 23.7; IV, 40,3; V, 19,1; 21,1).

En correspondencia con esta teología, sólo el Hijo de María es el redentor del género humano por su obediencia al Padre. Pero como la desobediencia de Eva que escuchó a la serpiente hizo posible el pecado de Adán, así la obediencia de María a la palabra del mensajero divino hizo posible la obediencia del Hijo hecho hombre al recibirlo en su seno y darle todo lo que él es humanamente. Más aún, Ireneo profundiza en la total sumisión de María a la misión que el Señor le encomendaba en la Anunciación; a tal punto que, así como hay una "recirculación" de Cristo a Adán, así lo hay de María a Eva. La obediencia de María es (por así decirlo) la condición humana para que su Hijo recapitule en sí a la humanidad; ya que, por el proceso de la recirculación, "siguiendo el modo inverso de la atadura, se han de desatar los primeros nudos, luego los segundos, los cuales a su vez desatarán los primeros" (III, 22,4). Ahí mismo este Padre de la Iglesia inicia un camino que seguirán muchos otros: "Lo que la virgen Eva ató por su incredulidad, la Virgen María lo desató por su fe". Abundan los Padres que hablarán sobre la peregrinación de la fe de María. Más aún, el hecho de que ella se hubiese mantenido fiel a esta fe en todas las pruebas, hasta la máxima de la cruz, es uno de los puntos fundamentales en los cuales ellos ven a la Madre como la primera redimida de su Hijo; y la fe de María como el primer fruto de la gracia de Cristo.

Se trata igualmente de los primeros signos de una teología sobre la asociación de María a la obra redentora de su Hijo, aunque de modo subordinado y en forma de servicio: de manera que, así como ambos sexos habían colaborado al inicio en el pecado, así también estuviesen uno al lado del otro en su reparación (cf. V, 19,1; 21,1; D 33)".

Está tomado del prólogo a la obra "Contra herejes" de San Ireneo, en www.clerus.org

Longinos dijo...

Más de San Ireneo en "Adversus herejes":

"23,7. Por eso Dios puso una enemistad entre la serpiente, y la mujer y su linaje, al acecho la una del otro (Gn 3,15), el segundo mordido al talón, pero con poder para triturar la cabeza del enemigo; la primera, mordiendo y matando e impidiendo el camino del hombre, "hasta que vino la descendencia" (Ga 3,19) predestinada a triturar su cabeza (Lc 10,19): éste fue el que María dio a luz (Ga 3,16). De él dice el profeta: "Caminarás sobre el áspide y el basilisco, con tu pie aplastarás al león y al dragón" (Ps 91,13), indicando que el pecado, que se había erigido y expandido contra el hombre, y que lo mataba, sería aniquilado junto con la muerte reinante (Rm 5,14); y que por él sería aplastado el león que en los últimos tiempos se lanzaría contra el género humano, o sea el Anticristo, el dragón que es la antigua serpiente (Ap 20,2), y lo ataría y sometería al poder del hombre que había sido vencido, para destruir todo su poder (Lc 10,19-20)".

Longinos dijo...

Más sobre esto

Renton dijo...

Longinos:
Gen 3,15, en la Vulgata, se lee así: “Inimicitias ponam inter te et mulierem et inter semen tuum et semen illius...

No te has dado cuenta Emilio, ue te he adjuntado un enlace al original hebreo?

En hebreo el pronombre es masculino.

Él -la semilla- te herirá en la cabeza.

(Eua ishuphk rash)

Por tanto, no hay referencia alguna a María más que la que te fuerzes a ver.

Blessings cabezota!

:]

:|

Renton dijo...

En el enlace que adjuntas leemos lo siguiente:

A. “Él” (hû'). En la Vulgata se traduce hû' por ella (ipsa), pero lo correcto es traducir el artículo hû' por él, tal cual se encuentra en el texto masorético, donde figura hû' y no hî' (ella).

La traducción del artículo en singular masculino esteológicamente más exacta pues la cabeza de la serpiente no será aplastada por la mujer sino por el linaje de esta.

Se ha visto que la oposición entre ambos linajes era colectiva.
A pesar de ello, en las postrimerías de ese antagonismo, esa oposición se transforma en confrontación y lucha, pero adquiere nuevamente un carácter personal y singular.
Así, aquella oposición: serpiente - mujer (Gn 3,15a), se convierte ahora en: serpiente - linaje de la mujer, por lo cual es un descendiente singular y concreto el que va a aplastar la cabeza al ser singular y concreto serpiente.


Y más adelante:

La realidad es que Gn 3,15 profetiza que un descendiente futuro y singular de Eva, seducida por la serpiente, castigará al tentador.

Este pasaje es absolutamente mesiánico y no debe ser separado de otros textos que ayudan a dar una mayor luz interpretativa [...] De este modo la descendencia o linaje de la mujer no es otro que Cristo.


Me congratula que exista una corriente dentro del catolicismo que impulse a aestudiar las Escrituras para frenar algunos excesos protestantes absolutamente sectáreos.

Estoy debatiendo con un hermano católico en otro blog y el tipo conoce la Palabra y ama a Dios.

Gloria al Señor!

:D

Longinos dijo...

Me ha parecido muy interesante este artículo, y muy acertado el último párrafo:

"La traducción de la Vulgata: «Ella te aplastará la cabeza», dio pie a que, en un tiempo, prevaleciera la interpretación mariológica sobre la cristológica. En este punto creemos que, para el yahwista, la mujer (haissäh) del texto oracular no es Eva individuo, sino en cuanto es punto de partida, haciéndose mención de ella en función de otras mujeres, pero, en especial, de la mujer ligada íntimamente a la escatología y al mesianismo de la narración. La unión de la mujer al linaje es una asociación al Mesías en la victoria sobre el diablo. La mujer y su linaje, que anuncian un Mesías hombre, tienen la relación de madre e hijo. De ahí que en Gen 3,15 aparezca implícitamente la madre del Mesías. Por la luz de la fe conocemos plenamente que también María, la madre del «vencedor», aplastó la cabeza del diablo, que en el relato se presenta bajo la forma de serpiente (v. MARÍA I, 1)".

En este protoevangelio se prefigura asociación de la "mujer" en la victoria sobre el Maligno, leyendo la Escritura desde la fe de la Iglesia, claro está, escuchando el Espíritu Santo que la inspiró que, además de la Escritura, nos habla en la Tradición y nos enseña en el Magisterio. Es normal si rechazas estas ayudas del Espíritu, te enredes en la erudición y no alcances todo el fruto que contiene la Palabra escrita de Dios.

Lo extraño sería que lo entendieras, Renton. Sin la Tradición y el Magisterio de la Iglesia Católica estáis perdidos, Renton. Te lo digo con todo respeto y cariño, pero te estás exponiendo a caer en errores continuamente, por fiarte de tu propio criterio y rechazar la Iglesia Católica, Cesc.

Longinos dijo...

Renton, ¿has llamado hermano a un católico...? ¿Ya puedo llamarte "hermano" yo también...?

:)

Renton dijo...

Longinos:
Me ha parecido muy interesante este artículo

Te parece interesante porque te dice lo que quieres oír, y no lo que tienes que oír.

El pronombre es masculino y alude a la semilla, no a la mujer.

Mi obligación es decírtelo, y no tiene sentido que hables de que estoy perdido sin la "Tradición y el Magisterio de la Iglesia Católica" porque te he adjuntado un enlace católico.

También están ellos perdidos?

No fuerces el texto Emilio, no juegues con la Palabra de Dios por favor, y esto te lo digo exclusivamente por tu bien.

Blessings!

Longinos dijo...

¿Es católico fiel al Magisterio de la Iglesia?

Renton dijo...

Longinos:
Renton, ¿has llamado hermano a un católico...? ¿Ya puedo llamarte "hermano" yo también...?

Él es hermano porque confía en Jesús -y solo en el Señor Jesús- su Salvación.

Jamás ora a santos ni vírgenes para pedirle cosas que él sabe, solo Dios puede conceder.

Tú estás en sus antípodas, pero si quieres llamarme hermano, bienvenido sea.

Blessings!

Renton dijo...

Longinos:
¿Es católico fiel al Magisterio de la Iglesia?

Y sacerdote ordenado...

Espero que el tipo haya pasado la prueba.

:\

Longinos dijo...

Renton, no sé si me lees o lees sólo la primera frase de lo que escribo. Porque desde mi primera contestanción estoy diciéndote que sí, que según la propia Tradición de la Iglesia, y te he puesto citas de San Ireneo, en Gen 3,15, se refiere a Cristo. Pero eso no quita que ahí exista un clara asociación entre la mujer y su linaje, entre María y Cristo, que se ve en Judit, que es la historia invertida de Eva y Adán, siendo María la nueva Eva y Jesús el nuevo Adán; que si Jesús es el único que por sí revierte el pecado de Adán y derrota a Satanás, María participa en esa victoria de forma subordinada y movida por la gracia, actuando Dios por su mano, como con Judit.

Y ya te digo, eso con la Sola Scriptura y tu entendimiento, no se ve, ¿cómo se va a ver? ¿No te das cuenta de que eres como un ciego diciéndole a un vidente que el color rojo no existe? ¡Si lo tengo delante, Cesc!

Longinos dijo...

Pues será sacerdote, pero no es católico, porque no es fiel al Magisterio de la Iglesia. Que el Señor le perdone.

Longinos dijo...

Un abrazo, hermano en Cristo, aunque nos distancien tantas cosas. ¡Esto es una gran alegría! :)

Renton dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Renton dijo...

Longinos:
Pues será sacerdote, pero no es católico, porque no es fiel al Magisterio de la Iglesia. Que el Señor le perdone.

Al contrario, la posición oficial de tu iglesia es que solo se puede orar a Dios para pedirle sanidad, favores, Gracia, etc...

Otra cosa es que miren para otro lado, o estimulen lo contrario a la práctica -algo habitual lo de decir una cosa y hacer su contraria- pero la doctrina oficial, es la lógica.

Es aceptable pedirle a un hermano -esté dormido en Cristo o no- que ore por ti, pero nada más.

Renton dijo...

Longinos:
Pero eso no quita que ahí exista un clara asociación entre la mujer y su linaje

Nada de asociación, el texto es mesiánico y centra su atención en el Mesías, no en la mujer.

Longinos:
siendo María la nueva Eva y Jesús el nuevo Adán;

Eva fue la que introdujo el pecado en el mundo, Eva salió de Adán y no al revés, todo lo que Eva engendró estaba manchado de pecado...

No hay paralelismo, solo un ánimo de forzar el texto para empotrar a María como sea.

Longinos:
¿No te das cuenta de que eres como un ciego diciéndole a un vidente que el color rojo no existe?

Tiras piedras contra tu propio tejado pues adjunto enlaces católicos y tal como dijiste, según la propia Tradición de la Iglesia, y te he puesto citas de San Ireneo, en Gen 3,15, se refiere a Cristo.

Repito lo mismo que dicen ellos, pero solo yo soy ciego?

:|

Renton dijo...

Hace poco una amiga me pasó este vídeo.


El sacerdote explica que ni la virgen ni ningún santo tiene poder de hacer milagros, y sostiene que esa es la postura oficial católica.

Es Dios, solo Dios quien los hace para "avalar" a uno de los Suyos.

Y si te fijas, comprobarás que al final, el sacerdote habla de "una religiosidad popular" -no oficial, en las oraciones y peticiones a santos y vírgenes, y -le cito- son cosas que la iglesia tendría que tratar de educar.

Eso es justo lo que dice mi nuevo hermanito americano católico.

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Longinos dijo...

Pero Cesc, ¡si el que he puesto la cita de San Ireneo he sido yo...! Y acepto, ya te digo, desde el principio, desde la propia entrada en que llamé a este pasaje, "protoevangelio", que éste es un texto mesiánico. Pero en la Redención obrada por el nuevo Adán, Jesucristo, está también presente la nueva Eva, María, desde este protoevangelio del Génesis. Eso lo dice también San Ireneo, y antes San Justino. Es que no es Cristo o María, ¿quién dice eso? Ni Cristo+María, como si al alimón intervinieran, cada uno por sí mismo, en la Redención. Es que María interviene, como la nueva Eva, con su confianza y obediencia, y movida por la gracia, en la Salvación que nos viene a todos -ella incluida- por Jesucristo.

Renton dijo...

Longinos:
Pero en la Redención obrada por el nuevo Adán, Jesucristo, está también presente la nueva Eva, María,

No, no lo está.

Estás forzando el texto para hacerle decir lo que quieres que diga.

Ten cuidado con eso, en serio.

:[

Longinos dijo...

Y por cierto, yo, cuando me dirijo a María, con veneración como madre de mi Señor que es, y con familiaridad como madre mía que también es, lo hago sabiendo que ella nada puede por sí sola, sino por su súplica al Señor. Siempre. Lo mismo cuando me dirijo a los santos, con algunos de los cuales guardo una estrecha relación en el Señor. Porque el Señor no sólo escucha sus súplicas, sino que nos entrega gracias por sus manos. Lo mismo que un amigo de la tierra te ayuda y junto a su palabra recibes la gracia de Dios, que fomenta así ese lazo humano y amistad en Cristo, así me ayudan los santos a veces con la gracia del Señor.

Longinos dijo...

Dices, Renton:

"El sacerdote explica que ni la virgen ni ningún santo tiene poder de hacer milagros, y sostiene que esa es la postura oficial católica.

Es Dios, solo Dios quien los hace para "avalar" a uno de los Suyos.

Y si te fijas, comprobarás que al final, el sacerdote habla de "una religiosidad popular" -no oficial, en las oraciones y peticiones a santos y vírgenes, y -le cito- son cosas que la iglesia tendría que tratar de educar.

Eso es justo lo que dice mi nuevo hermanito americano católico".

¡Pues claro que estoy totalmente de acuerdo, ¡esa es la doctrina de la Iglesia! Me alegro mucho de haberme equiviocado y haberle juzgado mal. Cuando dijiste que él no oraba a los santos ni a la Virgen, creí que te referías a que no se dirigía nunca a ellos, y que rechazaba el hecho de que nos pudiéramos dirigir a ellos para que suplicaran al Señor por nosotros. ¡Perdón por haberme precipitado, qué estupidez la mía! Yo no estoy en las antípodas de eso, al contrario, estoy completamente de acuerdo; que el Señor le bendiga y me perdone.

Longinos dijo...

Bueno, aquí no puedo ver vídeos, así que lo veré en otro momento.

Longinos dijo...

Ya he visto el vídeo. Sencillamente, eso es lo que yo creo y lo que cree cualquier católico que conozca mínimamente su fe, claro. Ningún ser humano tiene poder de hacer algo sobrenatural por sí mismo, ni en la tierra, ni desde el Cielo. Sí puede pedir al Señor que lo haga.

Lo contrario es incultura, y no sólo religiosa, ya que suelen darse esas creencias en personas poco formadas, que ni van a Misa, ni leen la Biblia, y mucho menos conocen el Catecismo, claro. Aquí en Cádiz hay bastante de eso. Hay por ejemplo costumbres de rezar a San Judas Tadeo pero de una forma no muy sana, no como intercesor, sino haciendo una "técnica" que incluye hacer 99 fotocopias y se asegura el "milagro". Los sacerdotes andan siempre quitando esas hojas de en medio, y mi mujer y yo también las quitamos cuando las vemos. A mí me sorprende que muchas personas que son escépticas y que ni siquiera creen en la resurrección, creen que rezando a una imagen van a tener un milagro de esa imagen de madera. Eso es superstición, nada más. Y estoy de acuerdo en que tenemos que intentar educar y reconducir esas cosas. A menudo trata de hacerse con las Cofradías, etc., pero es complicado, porque las personas que creen esas cosas suelen desconfiar de los curas, no digamos de los laicos. Hace poco, un compañero me dijo que él,o se casaba en la iglesia del Cristo de no se qué, o no se casaba y vivía arrejuntado. Y personas ateas y que viven en pecado continuo, acuden a procesiones de Semana Santa, y romerías, como el famoso caso de la Pantoja que se presentó en el Rocío con su maromo, y el sacerdote tuvo que decir públicamente que ahí no se iba a pasear infidelidades... En fin, es un problema, desde luego. Lo que pasa es que en esa religiosidad popular también hay cosas muy buenas, y personas que realmente eso les ayuda a encontrarse con Cristo. Hay cofradías y personas que van con una actitud consciente de lo que están haciendo y para las que las procesiones de Semana Santa, por ejemplo, les ayudan a vivir más plenamente la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Hay muchas cosas buenas en eso, hay una gran catequesis para gente sencilla con la religiosidad popular, para los que se dejan enseñar y van buscando al Señor de los milagros, y no los milagros del Señor.

Longinos dijo...

Es más, yo me temo que eso de "rezar" de esa forma supersticiosa al pobre San Judas Tadeo se debe a una errónea asociación subconsciente con Judas Iscariote...

Otra cosa que se trata de reconducir es que en la religiosidad popular hay mucha devoción por la Pasión y Muerte, ¡y menos por la Resurrección, que es lo que da valor a lo otro! Año tras año se intenta enseñar esto, y se ha extendido entre los católicos fieles la felicitación por la Resurrección, pero mucha gente nos contempla como "mira esos engreídos y beatos". Hay un poco una cierta división entre formas de religiosidad populary personasque viven eso, pero están apartados de la vida de la Iglesia y de su enseñanza (la mayoría, la verdad). La mayoría de los bautizados no van a Misa a no ser que tengan una boda, no conocen la doctrina de la Iglesia, no viven cristianamente, pero muchos viven diversas formas de "piedad" popular, y no hace caso de nada de lo que se le diga. Hay muchas iniciativas de sacerdotes y laicos para traar de reconducir eso, pero es difícil. Se ha perdido la fe en muchos casos y ha quedado una "cultura" muy desviada.

Longinos dijo...

Esto es lo que están haciendo nuevos movimientos como los neocatecumenales y los focolares: usar la catequesis de adultos para intntar formar a un pueblo cristiano que vive en una enorme ignorancia religiosa. Mi mujer y yo hemos intentado muchas veces y de diversas formas trabajar en ese sentido, pero es muy difícil. Ahorahe empezado a dar catequesis de a jóvenes, y por supuesto les voy a formar en estas y otras cosas. Pero llegamos siempre al 1% de las personas, que son las ue acuden a la Iglesia a formarse. Hacemos charlas, reuniones, etc., y hay que poner muchísimo esfuerzo para que no venga nadie.

Fasolis dijo...

Querría entrar a terciar con un hecho que se olvida a menudo. El texto ORIGINAL en hebreo no está en masculino como afirman los protestantes. Y auqnue lo repitan mil veces no dejará de ser falso.

De hecho no se puede saber si refiere al genero masculino o al femenino puesto que en el original hebreo bíblico no se consignan las vocales. Y la palabra en cuestión puede ser tanto masculina como femenina. Otra cosa es que cuando los judios consignaron las vocales (masoretas después de Cristo) ellos decidieron precisar el género masculino. Pero los masoretas, si bien eran muy escrupulosos a la hora de copiar las Escrituras con fidelidad, tienen un historial conocido de torcimiento en ciertos pasajes por cuestiones teológicas (el ejemplo más claro es el falseamiento del nombre real de Dios YaHWeH (Yahveh) con el añadido vocálico de Adonai YaoHWah (Jehova). No es dificil pensar que este texto del Génesis el género masculino se adapta mucho mejor a su visión dogmática. Pero no hay aquí una autoridad invencible que determine que haya de ser masculino porque los masoretas decidieron darle ese giro. De hecho es tan legítimo defender que refiere a "él" como a "ella" pues ambas posibilidades están incursas en el original.

Es curioso que San Jerónimo, tan escrupuloso o más que los masoretas tradujera del original hebreo como "ella" en vez de "el". Perfectamente podría haber escogido "el" porque en el original hebreo ambas opciones están presentes (la raiz hebrea es la misma para los dos géneros pero en el original no se puede dilucidar porque las vocales están ausentes) pero su decisión es incuestionable.

Renton dijo...

Fasolis, Longinos -el autor de este blog- adjuntó un enlace católico en el que podía leerse lo siguiente:

A. “Él” (hû'). En la Vulgata se traduce hû' por ella (ipsa), pero lo correcto es traducir el artículo hû' por él, tal cual se encuentra en el texto masorético, donde figura hû' y no hî' (ella).

La traducción del artículo en singular masculino esteológicamente más exacta pues la cabeza de la serpiente no será aplastada por la mujer sino por el linaje de esta.

Se ha visto que la oposición entre ambos linajes era colectiva.
A pesar de ello, en las postrimerías de ese antagonismo, esa oposición se transforma en confrontación y lucha, pero adquiere nuevamente un carácter personal y singular.
Así, aquella oposición: serpiente - mujer (Gn 3,15a), se convierte ahora en: serpiente - linaje de la mujer, por lo cual es un descendiente singular y concreto el que va a aplastar la cabeza al ser singular y concreto serpiente
.

Y más adelante:

La realidad es que Gn 3,15 profetiza que un descendiente futuro y singular de Eva, seducida por la serpiente, castigará al tentador.

Este pasaje es absolutamente mesiánico y no debe ser separado de otros textos que ayudan a dar una mayor luz interpretativa [...] De este modo la descendencia o linaje de la mujer no es otro que Cristo.


Por tanto no, no alude a María.

El enlace:
http://www.mercaba.org/FICHAS/Apologetica.org/el_te_aplastara_la_cabeza.htm

Dios te bendiga!

Fasolis dijo...

El comentario que aporta ese bloguero es un razonamiento más, como otros muchos pueden hacerse a partir de lo que consignan las Escrituras. Como tal se puede aplicar y adaptar perfectamente al texto del Génesis. De hecho, tal interpretación es asumible y no digo que no sea correcta. Pero no facilita la solución de la controversia porque no entra a analizar las consideraciones lingüísticas.

Además ha de precisarse, que el llamado texto masorético no es en ningún caso el texto ORIGINAL hebreo. En el texto original las vocales están ausentes. Por eso resulta imposible dilucidar con certeza si a lo que se refiere el texto es a la descendencia o a la mujer. La raiz hebrea (consonántica) del pronombre consignado puede referir tanto al masculino como al femenino. Los masoretas de la Menorah (post-Cristo) le dieron el sentido masculino (simiente, que es femenino en hebreo) al añadir las vocales del pronombre masculino (él) a la raiz consonántica original. San Jerónimo que también utilizó textos originales hebreos, previos a los textos masoretas vocalizados decidió que la raiz hebrea hacía referencia a la mujer (por eso utiliza el pronombre ella) y no a la simiente. Desde un punto de vista pragmático y honesto es imposible dilucidar quien tiene razón porque ambos usos son correctos. El único modo para dilucidar tal cuestión sería consultar directamente a la fuente del texto, circunstancia que a todos se nos escapa.

Muchas veces lo que determina en estos casos la prescripción de un uso u otro es la conveniencia doctrinal o los pre-supuestos dogmáticos. Para los masoretas no tiene sentido no ya que la mujer aplaste la cabeza, ni siquiera es válido la interpretación de la simiente singular (Jesús) sino más bien la de una descendencia colectiva (los hijos de Eva). Así lo interpretan. Para los cristianos se arrima la sardina a sus ascuas dándole un sentido mesianico singular bien referido a la descendencia de un vástago singular (que corresponde con el Mesías) o bien a una mujer singular que aplastará la cabeza, tal y como interpreta San Jerónimo en la Vulgata.


Fasolis dijo...

Lógicamente donde pone:

Los masoretas de la Menorah (post-Cristo) le dieron el sentido masculino (simiente, que es femenino en hebreo)

debe decir

Los masoretas de la Menorah (post-Cristo) le dieron el sentido masculino (simiente, que es masculino en hebreo)


Renton dijo...

Fasolis:
El único modo para dilucidar tal cuestión sería consultar directamente a la fuente del texto, circunstancia que a todos se nos escapa.

No exactamente.
El único modo de dilucidar tal cuestión es consultar en la Palabra quién aplastó la cabeza de la serpiente, de acuerdo a la profecía de Dios en Génesis 3.

Quién -según la Biblia- aplastó la cabeza de la serpiente?

Dios.

20 Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.
Romanos 16:20

Lógico, pues el Mesías -la simiente- es la Palabra de Dios hecha hombre, 100% hombre, 100% Dios aunque vaciado de Su Poder.

Esta es la razón por la que Pablo escribe -hablando de lo que Jesús consiguió mediante su muerte de cruz- lo siguiente en Colosenses 2,

14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros (Satanás como Acusador), que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Colosenses 2:14-15

Al mismo tiempo, esta es la razón por la que Jesús dice,

31 Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.
Juan 12:31

Y sobretodo por eso Juan dice que Jesús vino para deshacer las obras del Diablo, el pecado,

8 El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio.
El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.

1 Juan 3:8

Lógico, por eso en Apocalipsis se nos dice que el ünico digno es el Cordero.

9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
10 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la Salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
11 Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Apocalipsis 12:9-11

Ten presente algo, si María hubiera tenido algún papel en la derrota de la Serpiente, se habría producido una injusticia enorme con ella, pues las Escrituras no la mencionan para nada en el terreno escatológico.

Y no te olvides de algo, el enlace que Longinos adjuntó y yo extraje extractos es una site católica.

Deberías alegrarte de lo que Dios hizo, hace y hará en Jesús, en vez de buscar repartir Su Gloria.

Regocíjate, gritaba Pablo, regocíjate.

Dios te bendiga!

Fasolis dijo...

Sinceramente, más allá de las convicciones personales que cada uno tenga (en mi caso soy católico, pero creo que eso no es lo trascendente) yo no me estoy posicionando en favor de ninguna tesis. Ni me alegro ni me dejo de alegrar porque no he entrado siquiera a validar cual es la interpretación semántica correcta o el significado real que se deriva de ese versículo. Me he limitado a objetar una presunción que está muy extendida en ciertos ámbitos protestantes pero que no deja de ser una hábil falacia (hábil en el sentido de que se aplica sabiendo del desconocimiento general que tiene el hombre común del hebreo Biblico): la presunción de que en el texto original hebreo de Génesis el pronombre sobre el que gira la polémica está en masculino y no en femenino y que por lo tanto debe referir a simiente (zera) y no a mujer ('isha). A todas luces es un engaño que cualquier persona si es honesta debería admitir y no usar como argumento. Se pueden dar las vueltas que se quieran al asunto, argüir mil explicaciones ,pero al final del día y después de mil rodeos llegaremos a la conclusión primigenia: Filológicamente hablando el texto original no precisa si el antecedente del pronombre es la simiente o la mujer porque el original no precisa si el pronombre es masculino o femenino (al carecer de vocales que lo determinen y al ser ambas opciones posibles desde un punto de vista puramente filológico). Así de sencillo.

A nivel filológico, que reitero es lo importante, el texto original del Génesis igual puede referir a la simiente que a la mujer (no lo digo yo, San Jerónimo que dominaba el hebreo como nadie así lo traduce). Esto es indiscutible se quiera ver o no. El eremita tan escrupuloso con sus trabajos evidentemente se limitaba a traducir y no se dejaba llevar de interpretaciones semánticas. Es por eso que hace una interpretación filológica como cabe esperar. En ningún caso asume el riesgo de interpretar esa mujer a la que refiere en el versículo como la Virgen María pues quedaría fuera de su campo estricto y sería un ejercicio de gran deshonestidad. De igual modo de haber referido que es la simiente la que aplastará la cabeza de la serpiente no conllevaría identificar dicha simiente con Jesucristo de modo automático.


De esto pueden extraerse algunas conclusiones:
Que el texto del Génesis en cualquier caso debe ser analizado en su propio contexto específico y a nivel filológico, no interpretativo que es muy básico y tiene un grado de alcance limitado. Cualquier extrapolación además puede desvirtuar su sentido original.

Que la traducción que especifica que será la simiente quien aplaste la cabeza de la serpiente es tan correcta como la que determina que será la mujer quien la aplastará.
Ambas traducciones son legítimas e igualmente válidas porque no es posible establecer ninguna de ellas como inválida. El texto original lo impide.


Reitero que estamos hablando (al menos yo) a nivel filológico.
Lo que después se construya a nivel semántico (la interpretación, el sentido, el significado, la intencionalidad oculta o tácita del que lo escribió) es materia muy diferente.

(CONTINUA)

Fasolis dijo...


Ahora bien, si nos movemos en ese otro campo más limitado y discutible, no discuto que la tesis de la simiente singular (Mesías) sea perfectamente asumible para cualquier católico, protestante. Pero también lo puede ser la interpretación jeronimiana (al menos para los católicos). Hasta puede ser perfectamente correcta la interpretación que hacen los judios del mismo (la descendencia colectiva de Eva).

Estamos en este caso entrando en el asunto de la interpretación del sentido y los significados varios de los textos que es materia más deleznable y sometida a lo que yo llamaría "vaivenes de la subjetividad".


Respecto al texto paulino que comentas, si damos por válido que dicho texto tiene intención de funcionar como paralelismo con Génesis (cosa que no niego y que puede ser perfectamente asumible), su interpretación va más allá y añade una cuarta variante semántica e interpretativa. No es la descendencia de Eva (judios), ni el Mesías (cristianismo mainstream) ni la mujer (San Jerónimo). Para San Pablo es la Iglesia de Dios ("bajo vuestros pies") la que ejecuta el aplastamiento. Son materialmente los pies de los fieles del Dios de la paz (la Iglesia) los que aplastan de modo vicario a la serpiente. Como puede verse de aquí pueden extraerse nuevas consideraciones, que no nos permiten discernir en ningún caso quien es exactamente el protagonista de ese aplastamiento. Podemos llegar a consideraciones constructivas y asumir sin riesgo al equivoco que es solo Dios quien realmente tiene poder para aplastar la cabeza de la serpiente, sea está acción realizada de modo activa por Jesús, o de forma vicaria por María o la Iglesia de Dios (cada cual es libre de interpretarlo según sus convicciones)



PD:
Una apreciación offtopic. Lejos de parecer que se ha cometido injusticia con María por un acto que todavía no se ha producido y que sigue oculto en la niebla espesa de las profecias por consumar), parece francamente dudoso y discutible afirmar tal cosa. Lo cierto es que millones de personas todos los días se acogen a su protección cumpliendo lo que ella proclama en el Magnificat (Lucas 1), pues bienaventurada le llamarán todas las generaciones. No cabe un honor mayor para criatura alguna.



A pesar de las diferencias de opinión que podamos mantener deseo que Dios le bendiga a usted también.

Renton dijo...

Fasolis:
llegaremos a la conclusión primigenia: Filológicamente hablando el te[...] el pronombre es masculino o femenino

Lo cual no es problema alguno, pues hay un viejo adagio que reza lo siguiente: La Biblia se interpreta a sí misma.

Lo que sugieres es la pura ambiguedad: El texto no es claro, no sabemos si alude a alguien de género femenino o masculino, por tanto...
Podría tratarse de María.

Pero el viejo adagio nos resuelve el 'problema', pues una y otra vez Dios nos presenta a Jesús como aquel que cumplió Su Promesa, como la Simiente que aplastó la cabeza de la Serpiente, por tanto, No hay ambiguedad alguna.

Cierto, una de las reglas exegéticas más básicas es que los textos oscuros deben leerse a la Luz de los claros.

Fasolis:
Que la traducción que especifica que será la simiente quien aplaste la cabeza de la serpiente es tan correcta como la que determina que será la mujer quien la aplastará.

Imposible, pues de ser así Dios habría incumplido Su Promesa, ya que ésta se cumplió en Su Mesías, o es que alguien aparte de él 'deshizo las obras del Diablo'?

Por cierto, en la Septuaginta tambien tradujeron el pronombre como masculino:
http://www.ellopos.net/elpenor/physis/septuagint-genesis/3.asp?pg=2

Crees que los 70 no tuvieron en cuenta el aspecto filológico?

Fal:
Lo que después se construya a nivel semántico (l[...]ó) es materia muy diferente.

No, es la clave, pues no hablamos de un texto aislado.

Fal:
Estamos [...] a lo que yo llamaría "vaivenes de la subjetividad".

Cierto, solo un vaiven de subjetividad haría de María el objeto de dicho profecía.

Fal:
Son materialmente los pies de los fieles del Dios de la paz (la Iglesia) los que aplastan de modo vicario a la serpiente

Quieres que entremos en ese tema?

Por mí bien, lo que debe quedar claro es que la Promesa de Dios no alude a mi hermana, sino a su descendencia.

Fal:
Como puede verse de aquí pueden extra[...] exactamente el protagonista de ese aplastamiento.

Al contrario, basta comprobar cómo Dios cumplió Su Promesa para discernir a quién alude la misma.

Y la respuesta es sencilla, el Mesías de Dios, nunca su madre, tan necesitada de Salvación como sus hermanos.

Fal:
realizada de modo activa por Jesús, o de forma vicaria por María o la Iglesia de Dios (cada cual es libre de interpretarlo según sus convicciones)

(Solo forzando los textos para ajustarlos a sus convicciones...

Fal:
Lejos de parecer que se ha cometido injustic[...] y discutible afirmar tal cosa.

Al contrario.
Si la profecía hiciera alusión a mi hermana, la injusticia permanecería pues Dios la ignora por completo en toda la revelación soteriológica.

Tenemos la web católica diciendo que la profecía alude al Mesías, la Septuaginta que el pronombre es masculino, y el contexto bíblico apunta una y otra vez a Jesús, por tanto, sostener que el texto es ambíguo con lo que quizás se alude a María es el mejor ejemplo de vaivén de subjetividad.

Dios te bendiga!

Renton dijo...

De ese modo, el Espíritu Santo, con admirable Sabiduría y cuidado por nuestro bienestar ha distribuído las Sagradas Escrituras de tal modo que las partes sencillas satisfacen nuestra hambre, y las más oscuras estimulan nuestro apetito.

Por nada hay enterrado en los pasajes oscuros que no pueda encontrarse con un lenguaje claro en cualquier otra parte.

Agustín de Hipona

Gloria a Dios porque revela Su Sabiduría a los que se acercan a Él como niños!

Fasolis dijo...

Creo que seguimos hablando en planos diferentes. Cualquiera está legitimado para defender que la profecía refiere al Mesías (da igual si se trata de una web católica, luterana o adventista), es más me parece legítimo y correcto, porque las interpretaciones semánticas son libres y uno es libre de interpretar. Me permitirá añadir que sostenga que otras interpretaciones son posibles aunque usted no esté de acuerdo (e incluso aunque discrepe rotundamente), el hecho es que usted puede constatar que existen esas otras interpretaciones (los judios tienen unas, dentro de los cristianos hay variadas), precisamente porque ese es el meollo de las interpretaciones: que son libres y no están atadas a un criterio fijo e inmutable (permitame la broma pero es que parece surrealista que sea yo, siendo católico, quien esté defendiendo la libre interpretación de la Biblia). Por supuesto que el adagio que afirma que la Biblia se interpreta a si misma es pura hipérbole que no se sostiene. Basta con echar un ojo a las miles de iglesias protestantes con sus muy variadas interpretaciones bíblicas para darse perfecta cuenta que algo no funciona en ese adagio (perdóname el comentario, no se lo tome como algo personal). O bien que no se sabe interpretar bien. O quien sabe, cabe la posibilidad de que cada una de esas iglesias haya forzado los textos para "ajustarlos a sus convicciones", lo cual confieso que no me sorprende porque la naturaleza humana es así, y sólo la misericordia de Dios permitirá que no nos perdamos irremediablemente en nuestros romos discernimientos.

Cualquier argumentación sobre la interpretación del texto que escape la esfera de lo puramente filológico está condenada a visitar esa vieja rutina humana del subjetivismo. Usted y yo también. Quizás crea usted que ostenta una razón mayor o suprema, pero le aseguro que los demás tienen también sus propias razones muy convincentes para creer lo contrario.


En cuanto a las consideraciones filológicas, desnudadas de toda referencia interpretativa de corte subjetivo, es decir, el texto crudo, sin cuestionarse si se refieren al Mesias, a la mujer, a los hijos de Eva o a la explicación racional y por tanto subjetiva que cualquiera pueda acogerse, tengo que comentarle que no me sorprende en absoluto las divergencias en la traducción que aparecen en las diferentes fuentes (Septuaginta en griego, San Jerónimo en latín). La constatación que usted hace muy acertadamente acerca de que la Biblia Septuaginta traduzca al griego de ese modo no hace sino soportar y conceder mayor respaldo si cabe a mi posición. Pues ya he dicho que filológicamente hablando existen ambas opciones a la hora de fijar el texto. No es un asunto de ambigüedad lo que aquí subyace, yo no defiendo eso, como usted presupone. La ambigüedad no existe porque el texto original es claro, conciso y seguro. Rotundamente sólo hay un modo de interpretar el texto: bajo la imposibilidad formal de fijar un sólo sentido. Esto es irrefutable, no porque lo diga yo, sino porque como ya he comentado la ausencia de vocales en el hebreo original impide alcanzar ese sentido único que sería deseable.
No es una cuestión de ambigüedad, sino de ineficacia interpretativa. Un quiero y no puedo.


Afirmar pues, que en el TEXTO ORIGINAL en Gen 3,15 aparece consignado el pronombre (que refiere a quien pisara la cabeza de la serpiente) en género masculino (y por lo tanto refiere a "simiente") es sin ningún genero de dudas mentira. De la peor especie.


Podemos seguir una y otra vez dando vueltas y más vueltas al asunto, lo que no cambiará la certeza de que es imposible formalmente y en origen dilucidar la identidad exacta de quien aplasta la cabeza de la serpiente.

No parece probable que usted llegue a un acuerdo con mi opinión. Le aseguro que yo sí, en cambio, estoy de acuerdo con su interpretación porque es correcta, lo que no significa que no esté abierto a la otra posibilidad que también se haya incursa en el texto.








Renton dijo...

Fas:
Me permitirá añadir que sostenga que otras interpretaciones son posibles aunque usted no esté de acuerdo

Imposible, pues la Verdad es excluyente.

Que la profecía aluda al Mesías quiere decir -entre otras cosas- que no puede interpretarse bajo ninguna otra luz.

O Isaías 53 alude al Cristo o a Israel como defiendes los rabinos, pero no puede ser a ambos.

Fas:
Por supuesto que el adagio que afirma que la Biblia se interpreta a si mis[...]nes bíblicas para darse perfecta cuenta que algo no funciona en ese adagio

Que haya dos católicos que interpreten de manera diferente un mismo pasaje -como en el caso que nos ocupa- dice de los católicos, no del pasaje.

Eso es una falacia.

Fas:
O quien sabe, cabe la posibilidad de que cada una de esas iglesias haya forzado los textos para "ajustarlos a sus convicciones"

Después de lo que hemos estado viendo hasta ahora, el comentario es brutalmente irónico.

Fas:
Cualquier argumentación sobre la interpretación del texto que escape la esfera de lo puramente filológico está condenada a visitar esa vieja rutina humana del subjetivismo.

El cumplimiento de la profecía en Cristo demuestra que tu argumento es falso.
Solo alguien foráneo en el campo exegético podría sostener algo así.

Fas:
La constatación que usted hace muy acertadame[...]do si cabe a mi posición.

Curiosa conclusión porque la Septuaginta sostiene precisamente mi punto, no el tuyo.

Fas:
No es una cuestión de ambigüedad, sino de ineficacia interpretativa. Un quiero y no puedo.

Es un recurso pobre intentar defender una posición al anularlas todas.

Fas:
Afirmar pues, que en el TEXTO ORIGINAL en Gen 3,15 aparece consignado el pronombre (que refiere a quien pisara la cabeza de la serpiente) en género masculino (y por lo tanto refiere a "simiente") es sin ningún genero de dudas mentira. De la peor especie.

Cierto, pero naie sostiene tal cosa.
Lo que se sostiene es que visto el contexto general de la Biblia, visto quién cumplió dicha profecía -Jesucristo- la ambiguedad desaparece, y con ella, uno de los pilares del culto mariano.

Fas:
es imposible formalmente y en origen dilucidar la identidad exacta de quien aplasta la cabeza de la serpiente.

Entonces aceptas al fin que San Jerónimo se excedió...?

El contexto bíblico deja claro que no puede ser María, y el análisis filológico es ambiguo...

Pero basta.
Lo único que pretendes es derribar la base que defiende la alusión al Cristo para allanar el camino en la defensa de la tesis mariana, pero lo haces de un modo tal que sin darte cuenta socavas tus bases...
Y las de San Jerónimo.

Renton dijo...

Fasolis, corrígeme si me equivoco pero a grandes rasgos, tu hilo argumental ha sido el siguiente:

1- El texto es ambiguo, no podemos determinar con exactitud si el pronombre es masculino o femenino.

2- San Jerónimo optó por el femenino.

3- La profecía alude a María...


Pero como hemos visto, esta argumentación es muy fácil de refutar.

1- El texto es ambiguo, no podemos determinar con exactitud si el pronombre es masculino o femenino.

2- La Biblia proclama triunfalmente a Jesús como aquel en quien se cumple la profecía.

3- La Biblia no da papel alguno a María en el campo soteriológico; Ni los salmos, no los profetas, ni los Evangelios, ni las epístolas, ni Apocalipsis la presentan como aquella llamada a derrotar a Satanás, por tanto...

Es necesario alargar más todo esto?

No entiendo el interés en restar protagonismo a Jesús, Aquel en quien son Sí todas las promesas de Dios.

Dios te bendiga!

Fasolis dijo...

1) Desde un punto de vista cristiano el texto original puede parecer ambiguo pero yo más bien lo definiría como ambivalente. Si fuera ambiguo el conflicto podría ser resuelto por el contexto. En este caso no hay modo. Porque las dos posibilidades o valores son igualmente admisibles. De hecho no tienen porque ser opuestos y antagónicos sino complementarios. En la Biblia hay numerosos episodios (especialmente proféticos) que pueden ser interpretados desde una doble vertiente en su significado, no se trata de una disyuntiva sino de una concordancia, en que dos valores no se oponen sino que pueden ser perfectamente armónicos. Por no irnos fuera del tema Romanos 16:20 es un ejemplo de lo que digo. Dios pisa la cabeza de la serpiente pero vicariamente son los fieles de la iglesia de Dios los que lo pisan materialmente con sus pies. ¿Es Jesús o es la Iglesia? ¿O pueden ser perfectamente ambos de un modo complementario? Dios a menudo (casi siempre) realiza sus planes y sus actos de providencia a través de sus criaturas. No todos los actos divinos son realizados directamente por la mano de Dios sin intervención de sus siervos. Un ejemplo diáfano son los Evangelios, que no fueron escritos por la mano de Jesús sino a través (vicariamente) por sus apóstoles. Los católicos creemos que la Virgen María puede perfectamente cumplir esa misión vicaria sin restar en ello ni un ápice la potestad de Cristo. Los Evangelios a pesar de estar escritos por mano de hombres no pierden un apice en su integridad divina. ¿Acaso por estar escritos por las manos y el discernimiento de Mateo, Pablo o Lucas pierde Jesús su protagonismo? ¿Nos escandalizamos de que Dios pueda utilizar a sus criaturas en su plan salvífico y al tiempo no somos conscientes de que su plan salvifico necesita de la participación de sus criaturas?
Si no te resulta inteligible esto no me resultará sorprendente. Por eso tú eres protestante y yo soy católico. No pretendo que estés de acuerdo con ello.


2) La Biblia proclama triunfalmente a Jesús como aquel en quien se cumplen todas las profecías de un modo perfecto. Pero eso nunca excluye la participación de el resto de miembros del cuerpo de Cristo en ese plan profético, de un modo activo y planificado. Un ejemplo evidente y paradigmático es la concepción de Jesús, sin disolución posible a la vez Dios y hombre, encarnado en el seno de su madre María, por voluntad de ella y sólo por expresa voluntad de ella en participar en el plan salvífico de Dios. En la Virgen también se cumplen perfectamente todas las profecías del Antiguo Testamento (Mesías nacido de Virgen, tribu de David,....)


CONTINUA

Fasolis dijo...

3) "La Biblia no da papel alguno a María en el campo soteriológico .Ni los salmos, no los profetas, ni los Evangelios, ni las epístolas, ni Apocalipsis" Ja,ja, permite que esboce una sonrisa entre sardónica y compasiva. Por decirlo de un modo suave, aquí te has caido con todo el aparato de la música. Tu posición es insostenible.

Según la interpretación que hace una parte de los cristianos puede ser como tu dices pero no será porque no haya ejemplos abundantes y sobre todo relevantes en la Biblia. Otra cosa es que algunos se nieguen a ver y oir y prefieran tener cerrados los ojos y tapados los oidos (no pretendo personalizar). Millones de cristianos ven sin dificultad alguna en numerosos pasajes bíblicos la acción participativa de María en ese plan salvífico de la humanidad. Si no te parece suficiente importante en el campo soteriológico el papel de María, su participación voluntaria y activa (nunca pasiva) en el mismo acto de la concepción de Jesús es que necesitas unas gafas bien grandes y mejor graduadas. No olvides que su libertad le permitía negarse y rechazar los designios de Dios pero libremente escogió ser parte del plan salvífico de Dios para la humanidad. ¿Y a eso le llamas no tener papel alguno? No estamos hablando de dogmas católicos marianos, estamos hablando de algo que todo cristiano (católico,ortodoxo, protestante) sabe perfectamente porque puede leerlo en cualquier momento y a cualquier hora del dia en los Evangelios, por muy tergiversados y torcidos que estén los contenidos de su Biblia.

No necesito poner siquiera más ejemplos de su acción soteriológica, que los hay porque sería hacerte un favor y entregarte una escapatoria (aunque me está tentando darte una salida digna). Pero es que me lo has puesto tan fácil que no me da la gana darte la alternativa.

Espero que no te resulte ofensivo y si lo es no me lo tengas en cuenta y olvídalo (consideralo una cariñosa desviación católica), pero ten por seguro que aunque no puedas comprenderlo y a pesar de todos los reparos y repugnancias que puedas tener María nos ama a todos.

Que Jesús te bendiga de todo corazón.

Renton dijo...

1)
Fas:
Desde un punto de vista cristiano el texto original puede parecer ambiguo pero yo más bien lo definiría como ambivalente

El contexto general de la Biblia aplasta esa ambivalencia en la cabeza.

Fas:
Si fuera ambiguo el conflicto podría ser resuelto por el contexto. En este caso no hay modo. Porque las dos posibilidades o valores son igualmente admisibles

Muéstrame algún otro pasaje donde se aluda a María como aquella que derrota a Satanás.
Una vez compruebes que no puedes, verás cómo la posibilidad vuelve a ser aplastada.

Dios pisa la cabeza de la serpiente pero vicariamente son los fieles de la iglesia de Dios los que lo pisan materialmente con sus pies. ¿Es Jesús o es la Iglesia?

Me congratula que saques a colación este pasaje, pues la hermana no encaja de modo alguno.
Jesús o la iglesia?

Es Jesús, y la iglesia es el resultado de dicha victoria.

Pero por Iglesia entendemos todos aquellos que murieron con él mediante el arrepentimiento, renacieron a vida nueva en el poder de Su Espíritu, no una rama concreta que se separó de la rama oriental original donde nació la fe.

Fas:
Los católicos creemos que la Virgen María puede perfectamente cumplir esa misión vicaria sin restar en ello ni un ápice la potestad de Cristo.

Falso.
No los católicos, solo los marianos, o es que has olvidado que Roma no ha declarado a María coredentora y que el enlace que adjuntó Longinos era precisamente católico?

Fas:
¿Nos escandalizamos de que Dios pueda utilizar a sus criaturas en su plan salvífico y al tiempo no somos conscientes de que su plan salvifico necesita de la participación de sus criaturas?

No, pero atribuir profecías que son cumplidas exclusivamente por el Señor a una de sus ovejas es perverso, pues resto mérito a la vida de Jesús.

y eso es insoportable, pues es terriblemente injusto.

María no murió en el lugar de nadie, no derramó su sangre por nadie, no había recibido el Espíritu cuando el Señor estaba muriendo por ella, pues ella misma confiesa la necesidad de un Salvador.
Lógico, todos los seres humanos nacemos en Adán y la Palabra muestra cómo ella tenía pecados por los que expiar, o no recuerdas las dos tórtolas?

Por tanto, forzar a María en el terreno exclusivo de Jesucristo es peligroso, y le hace un flaco favor a mi hermana.

Renton dijo...

2)

Fas:
La Biblia proclama triunfalmente a Jesús como aquel en quien se cumplen todas las profecías de un modo perfecto. Pero eso nunca excluye la participación de el resto de miembros del cuerpo de Cristo en ese plan profético

Al contrario, lo excluye de modo absoluto.

Fas:
Un ejemplo evidente y paradigmático es la concepción de Jesús, sin disolución posible a la vez Dios y hombre, encarnado en el seno de su madre María, por voluntad de ella y sólo por expresa voluntad de ella en participar en el plan salvífico de Dios.

Siguiendo el maravilloso ejemplo, los gentiles no podríamos haber sido salvos si Pablo no hubiera accedido en 'participar' con el plan de Dios...?

Ridículo, cierto?
Tanto como decir que sin el 'permiso' de María, Dios no podría haber cumplido Su promesas veterotestamentarias, y creer que el plan de Dios predestinado desde antes de la fundación del mundo dependía de un 'Ok, por qué no?' de María.

Estamos una vez más ante el 'vaivén de la subjetividad'.

Pero no te equivoques, en tu intento de hacer creer que la hermana es co-redentora tienes una tarea hercúlea, no conmigo, sino con tu propia rama.

Antes de convencerme a mí de tal cosa, debes convencer a tu propia iglesia, la cual, niega la co-redentoría de María.


Renton dijo...

Fas:
No olvides que su libertad le permitía negarse y rechazar los designios de Dios pero libremente escogió ser parte del plan salvífico de Dios para la humanidad. ¿Y a eso le llamas no tener papel alguno?

Según la iglesia católica: NO.

No te das cuenta lo ridículo que es que intentes convencerme a mí de algo que tu propia iglesia niega?

Centra tu defensa mariana en Roma, porque si en algo estamos de acuerdo protestantes, ortodoxos, coptos y católicos es que María fue 'altamente favorecida', pero nunca co-redentora.

Fas:
Pero es que me lo has puesto tan fácil que no me da la gana darte la alternativa.

Enhorabuena, porque entonces te será muy fácil convencer a Bergoglio de la co-redentoría de la hermana.

Fas:
y a pesar de todos los reparos y repugnancias que puedas tener María nos ama a todos.

He aquí otra falacia mariana: Creer que los protestantes la odiamos y aborrecemos que nos ame...
Pasmoso.
Y ridículo.
Que Dios te bendiga!

Renton dijo...

Corredentora (español) o Co-Redemptrix (latín) se refiere a la participación indirecta de María en el proceso de salvación.

Incluso antes del año 200 Ireneo se refiere a María "causa salutis" (causa de nuestra salvación) debido a su hijo.

La enseñanza se convirtió en universal desde el siglo XV, pero nunca fue declarado un dogma, a pesar de las peticiones para declararlo (junto con Mediadora) dogmáticamente, se han presentado al Papa por varios cardenales y obispos, volviéndose así en el quinto dogma mariano aprobado por la Santa Sede.

El concepto de co-redención se refiere a una participación indirecta, pero importante de la Virgen María en la redención, porque María dio a luz al Redentor (Jesucristo), que es el responsable de toda la redención y la salvación por lo que fue mediadora de la redención.

Los católicos creen que Cristo es el único Redentor de la humanidad (1Tim 2,5), y la propia María tuvo que ser rescatada y redimida por Jesucristo.


http://es.wikipedia.org/wiki/Dogmas_y_doctrinas_marianas_de_la_Iglesia_Cat%C3%B3lica#Corredentora

Y aquí podemos ver un enlace al catecismo católico, donde en modo alguno se la llama corredentora,

http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p123a9p6_sp.html

Lo dicho, antes de cenvencerme a mí, debes convencer a Roma.

Dios te bendiga y te permita ver que Cristo basta.

Solus Christus!

Fasolis dijo...

En primer lugar no me has respondido a lo que tú llamas papel inexistente de María en el campo soteriológico y que es nada menos que la decisión de María en concebir a Cristo en su seno. Sin su participación activa me temo que no hay redención para nadie. Deberías estarle agradecido. Pero si eso te parece "papel inexistente", no me extraña que le desdeñes llamándole hermana. Hablas de injusticias. ¿Acaso no es eso ser injusto y mezquino?

Es Jesús, y la iglesia es el resultado de dicha victoria.

Veo que has variado tu premisa inicial de que es Jesús y sólo Jesús quien aplasta la serpiente. Ahora también participa la iglesia. Lógico que hayas modificado tu perspectiva. San Pablo deja muy claro que Dios lo hace pero no por su mano (en este caso mediante sus pies) sino a través de sus santas criaturas , vicariamente a través de la iglesia (yo no establezco limitaciones, todos los que aman a Jesús sea cual sea su nomenclatura forman parte de su Iglesia, cada cual con sus errores y sus pecados)

Fijate que el texto no dice que será aplastado Satanás bajo el pie de Jesús sino "bajo vuestros pies" que son los pies de los fieles de Dios. O sea que vicariamente y a través de criaturas Dios pisa la serpiente. El texto es diáfano y muestra a todas luces que Dios no actua sólo sino a través de sus criaturas. Si a través de sus fieles aplasta a Satanás ¿qué impedimento encuentras a que Maria, la madre de Jesús, no pueda aplastarla igualmente? ¿O acaso insinúas que María no forma parte de la Iglesia?

Nadie fuerza a Maria en el terreno exclusivo de Jesucristo porque el terreno exclusivo de Jesucristo somos todas sus criaturas y todas participamos de Él. Lo que algunos hacen es expulsar sin justificación alguna a María del plan salvífico de Dios, a pesar de que está constatado y sellado a fuego en las Escrituras: pues es ella quien libremente da su consentimiento para concebir a Jesús y que la redención de todos los hombres sea posible. Sin su participación activa la redención es una entelequia, una quimera. La verdad es asi de sencilla, pero también así de cruda. Otra cosa es qeu a veces nos neguemos a verlo así por escrupulos y conveniencias religiosas



Y una cosa más. María no murió en el lugar de nadie, no derramó su sangre por nadie. Si tú crees que estar una madre presente durante todo el proceso, completo, viendo y sufriendo como tu hijo es insultado, escupido, humillado, condenado injustamente, vejado, torturado, flagelado, arrastrado y crucificado, en definitiva, masacrado, no es morir, o peor que la más amarga muerte, es que ciertamente tu sensibilidad está bastante endurecida. Perdona que te lo diga con esas palabras tan gruesas. Eso sí que es ciertamente injusto por tu parte.

Fasolis dijo...



No sé si tendré más tiempo para poder escribir de aquí en adelante. Solo te doy las gracias, Renton, por haber podido mantener este dialogo contigo sin malos rollos y sin palabras gruesas. Es un placer conocer personas que además de mantener un diálogo rico e inteligente muestran espíritu del Señor, con independencia de nomenclaturas y calificativos humanos. A veces nos cegamos por nuestras diferencias, y no nos damos cuenta que somos hermanos de una misma familia que a veces discutimos airadamente, probablemente cada cual con sus razones pero también con sus errores. Lo importante es que creemos y esperamos en Jesús.

Que Jesús le bendiga. Y no se me moleste si le añado con voz bajita: que la Virgen le guarde y le proteja (aunque usted sólo la considere su hermana)

Un saludo.

Renton dijo...

Fasolis, no respondo mal por mal ni insulto por insulto porque soy del Señor, el cual me ha enseñado entre otras cosas las siguienes que siempre tengo presente en todo debate, a saber:

1-)Que solo se puede vencer el Mal con el Bien.

2-) Y que mientras en el Antiguo Pacto los sacerdotes de Dios representaban al pueblo delante de Dios, en el Nuevo Pacto los sacerdotes de Dios le representamos a Él delante del mundo.

Lo que esto significa es que mis malas acciones y palabras, no solo me manchan a mí...

Le manchan a Él.

Cierto, pues no me represento a mí mismo.

Ten siempre en mente esto en tu vida, pues si eres del Señor, todo en tu vida es sagrado, todo en tu vida es ofrenda.

Dios te bendiga!

Longinos dijo...

Querido Renton, como no tengo nada que añadir, solo reitero, ahora que acabo de descubrir vuestro diálogo, que yo no creo en la sola Escritura. Ya sabéis que creo en la Escritura y la Tradición, ambas inspiradas por Dios, interpretadas auténticamente por el Magisterio de la Iglesia, asistido por el Espíritu Santo que Cristo prometió para guiarnos a la verdad completa.

Es más, ni siquiera creo que cualquier protestante, católico u ortodoxo pueda ver todas las referencias a María en la Biblia. Sólo la fe inmaculada de la Iglesia de Cristo es capaz de abrirnos los ojos para entender las Escrituras. Y no todos los tienen completamente abiertos. Las que has citado, Fasolis, son cosas evidentes, pero no todos las ven, porque no todos tienen los ojos abiertos.

Un abrazo a ambos, hermanos en Cristo.

Renton dijo...

Emilio, si te guías por el magisterio de tu iglesia, entonces me estás dando la razón, pues tu iglesia niega que María sea co-redentora.

Los únicos que los sostienen son la rama mariana católica.

Dios te bendiga!

:]

Longinos dijo...

Renton, el Magisterio de la Iglesia ni afirma ni niega que María sea co-redentora. Eso significa que de momento se podría sostener esa opinión teológica sin estar en desacuerdo con el Magisterio. Es una materia que puede estar abierta a la interpretación teológica.

No existe una "rama mariana católica". Los "marianistas" son una congregación dedicada a la enseñanza, pero no se corresponden con lo que tú quieres decir. Creo que te refieres a que hay santos personas católicas en general que tenemos una especial devoción a María. Por ejemplo, San Luis María Grignon de Monfort, o San Maximiliano Kolbe, o Juan Pablo II. No recuerdo específicamente que ninguno de ellos hablase de María como corredentora, pero puede ser. Yo conozco bastante poco de personas que defiendan esto. Un abrazo y que el Señor te bendiga, hermano en Cristo. Bienaventurada sea la Madre de Nuestro Señor.

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