lunes, 10 de diciembre de 2012

Regulación natural de la fertilidad

Estas son algunas cuestiones sobre la regulación natural de la fertilidad. Me gusta más este nombre que el de "planificación familiar natural". "Planificación de la familia" suena como si nosotros tuviéramos que estar haciendo los planes de cómo va a ser nuestra familia, cuando lo que somos es cooperadores de Dios, en su tarea de crear nuevos seres humanos, nuestros hijos.

1. ¿Por qué la Iglesia acepta la regulación natural de la fertilidad? En realidad, es otra forma de anticoncepción, ¿no?

La razón por la que la Iglesia acepta la RNF es porque respeta la integridad de la donación mutua de los esposos al realizar el acto sexual. El acto sexual es una entrega total, corporal y espiritual, del esposo a la esposa y viceversa. En esa entrega total, va incluida la fecundidad. Cuando los esposos realizan el acto sexual en períodos infértiles, se están dando totalmente, todo lo que tienen. Cuando no pueden hacerlo así, porque están en un período fértil, y tienen un impedimento grave para tener más hijos, renuncian a realizar el acto. De esta forma, siempre que realizan el acto conyugal, lo realizan plenamente, respetando su integridad, la mutua donación en la unidad del cuerpo y el espíritu.

2. Pero, en realidad, la RNF también puede ser mal utilizada, con mentalidad anticonceptiva, ¿no? 

Pues sí, es verdad. La RNF es un medio bueno; pero como medio que es, también puede ser mal utilizado. La RNF es bien utilizada cuando los esposos tiene un impedimento grave para tener hijos, y toman la decisión después de haberlo sopesado en su conciencia con el Señor, y si es posible, con la ayuda de un director espiritual. Por ejemplo, esto puede suceder en una familia con graves problemas económicos, o cuando la mujer ha sufrido ya varias cesáreas y un médico de confianza desaconseja un nuevo embarazo. Pero pueder ser mal utilizada, sí, por ejemplo cuando un matrimonio no quiere tener hijos por puro egoísmo o comodidad, por mentalidad "anticonceptiva".

3. Pero, si la RNF puede ser mal usada, ¿no sería mejor prescindir de ella?

Como hemos dicho antes,  el hecho de usar un medio aceptable, como la RNF, no quiere decir que ya se esté actuando bien. Es necesario que sea buena también la intención, y que las circunstancias sean las adecuadas. Pero el hecho de que algo bueno, como la RNF,  tenga sus peligros, no significa que haya que desecharlo. Lo que hay que hacer es esforzarse en evitar esos peligros. Hay personas que se pueden beneficiar mucho de la RNF, y disponer de este medio bueno evita el riesgo de que caigan en la tentación de  usar anticonceptivos, que deterioran su vida sexual

Es más, la RNF, como respeta la integridad de la entrega sexual, ayuda incluso a personas que empezaron a usarla con un fin injustificado. Personas que usaron antes anticonceptivos, cambiaron a la RNF por problemas de salud, y al encontrarse con este método que ayuda a conocer sus cuerpos, y a darse totalmente al otro, abandonaron su mentalidad anticonceptiva y tomaron conciencia del don de la fertilidad, y finalmente decidieron que ellos podían abrirse a la vida, a tener más hijos si Dios se los daba.

4. Y ¿no es verdad que sólo sirve para mujeres con ciclos regulares?

Si hablamos de los métodos modernos de RNF, no es así. Los métodos antiguos observaban el aumento de la temperatura durante la ovulación, para determinar el período fértil. Pero como los días fértiles son cinco antes de la ovulación, para poder anticiparse, lo que se hacía era confiar que la ovulación en el ciclo siguiente estuviera más o menos en el mismo día. Si la ovulación se adelantaba, el método no conseguía detectarlo a tiempo. Sin embargo, los métodos actuales detectan directamente los días fértiles por la fluidificación de la mucosidad cervical.

5. Pero me han dicho que son muy complicados, y sólo funciona para mujeres con alto nivel cultural.

Eso es un mito. Estos métodos se han usado con éxito en poblaciones rurales chinas, africanas y de Hispanoamérica. Hasta en la selva. Conocemos de un caso en que, en plena selva, las indias americanas usaban un código de señales para sus esposos: una hoja seca a la puerta de la cabaña significaba "día infértil, podemos tener relaciones"; una hoja verde significaba "día fértil, hoy no podemos". Para una mujer, basta un pequeño entrenamiento y aprende a distinguir el momento a partir del cual su mucosidad cervical se fluidifica.

6. Precisamente por eso, tener que quedarse sin tener relaciones en los días en que la mujer está más preparada para ello, me parece que es tan artificial o tan antinatural como usar anticonceptivos, ¿no?

En primer lugar, recuerda que los anticonceptivos no son malos porque sean artificiales. Los analgésicos, como la aspirina que te tomas para un dolor de cabeza, son artificiales y no por ello son malos. Los cristianos no somos "naturistas", aceptamos también lo artificial, siempre que sea bueno. Y decimos que los anticonceptivos son malos porque no respetan la integridad de la donación en el acto sexual, porque quitan la donación de la fertilidad. El "coitus interruptus" o "marcha atrás" no usa medios artificiales, y sin embargo es malo, porque estropea completamente la donación mutua de los esposos en el acto sexual.

En segundo lugar, el hecho de que los esposos tengan que contener su instinto sexual en los períodos fértiles, no es antinatural. Sería antinatural si fuéramos animales, pero somos seres humanos. Y lo propio, lo natural del ser humano, es precisamente ser capaz de contener sus propios instintos por una buena causa. Eso nos hace más humanos.

Y en tercer lugar, nadie ha dicho que esto no cueste esfuerzo. Para ser libres nos liberó Cristo, pero la liberación pasa por seguirle también en la cruz. La continencia periódica en los periodos fértiles cuesta, y a algunas personas más que a otras. Pero es ley de vida: para conseguir lo bueno hay que mantenerse íntegro, y rechazar el camino de lo que no es auténtico, aunque sea más fácil. Los anticonceptivos son más "fáciles", pero dañan realmente la concepción de la sexualidad, y no ayudan al matrimonio. La RNF ayuda a la compenetración  de los esposos, en lo bueno y en lo malo.

7. Pero, ¿realmente funciona la RNF? Hay ginecólogos que dicen que falla mucho...

Sí. Muchos ginecólogos tiene la idea de los antiguos métodos, como el Ogino. Pero los métodos modernos, como el Billings y el Sintotérmico, que observan la fluidez del moco cervical, son más fiables que el preservativo, y tanto o más que el DIU, aunque algo menos que las píldoras. Además, la RMN no presenta reacciones adversas, es gratis, la puede usar cualquier pareja y, una vez aprendida, vale para toda la vida. Para colmo, como ya hemos dicho, hay muchísimos testimonios de que la RNF ayuda a compenetrar a la pareja en su vida matrimonial. Es un método que pone en valor a la mujer.

 8. Y... ¿puede servir también para quien quiere tener hijos?

Pues sí, precisamente el método Billings fue desarrollado por el Dr. Billings y su esposa para ayudar a las parejas que tenían dificultades para concebir. Al conocer sus periodos fértiles, pueden tener más probabilidades de concebir en cada ciclo. Aunque la espontaneidad está bien, tampoco hay nada de malo en preparar el encuentro...

9. Pero no me acaba de convencer... Comprendo que la Iglesia Católica permita la RNF como "mal menor", pero en el fondo, lo mejor sería confiar en Dios, y si hay dificultades, abandonarnos en manos de Dios, que sabe más y no nos abandona.

Aquí hay un error. La Iglesia no "permite la RMN como un mal menor", sino como un bien, en situaciones en las que hay una problema grave. Es un bien porque permite la relación sexual íntegra, y ésta es un bien para el matrimonio. Tan importante es la relación sexual para el matrimonio, que dos personas que no quieren o no pueden mantener relaciones sexuales no pueden casarse. En  la relación sexual "se hacen una sola carne", se renueva su matrimonio. Un matrimonio no está realmente completo hasta que el consentimiento mutuo no se consuma en la relación sexual.

Por otra parte, claro que tenemos que confiar en Dios, pero Dios actúa también por medio de la inteligencia que nos ha dado, y por nuestra propia naturaleza, creada por Él. Dios no ha hecho a la mujer continuamente fértil, como lo son muchas hembras de animales. Y nos ha dado conocimiento para ser capaces de observar esos períodos infértiles. En una situación de gravedad, por ejemplo de penuria económica, parace que es razonable, en uso de nuestro conocimiento y responsabilidad, usar la RNF para espaciar el nacimiento de los hijos.

Por ejemplo, si nos duele la cabeza, lo normal es tomarnos una aspirina. Podemos hacer un acto heroico de penitencia y aguantar el dolor, pero el heroísmo no es siempre recomendable cuando hay otra salida. Me podrás decir: "sí, pero es distinto, porque el dolor de cabeza no es natural, es consecuencia de la naturaleza caída del hombre". Pero date cuenta de que el hecho de que una familia pase penalidades económicas y no pueda tener todos los hijos que querría, o el hecho de una mujer que tiene un problema para tener más hijos, tampoco forma parte de la naturaleza originaria de las cosas querida por Dios. La RNF no es un "mal menor", es un bien, cuando se usa por causa justificada.

10. Y ¿qué se puede decir de los métodos electrónicos para conocer los períodos fértiles? ¿Son aceptables? ¿Funcionan?

Pues sí, y aquí tenemos un ejemplo de cómo algo que es "artificial", sin embargo es bueno, porque respeta la integridad de la donación sexual. Estos métodos usan una "maquinita" que detecta hormonas en la saliva o en la orina de la mujer, y así se puede saber qué días son fértiles y cuáles no. Como inconveniente, suponen un gasto de dinero continuado. Son también fiables, pero como suelen estar muy calculados para evitar reclamaciones, tienden a señalar muchos días como "potencialmente fértiles".

En definitiva, y a modo de conclusión, nosotros recomendamos, para la RNF, el método Billings, o "Billings Ovulation Method" (www.woomb.org). Este método es sencillo, práctico y muy fiable. El método Sintotérmico es aún un poco más fiable, pero requiere también el registro matutino de temperaturas y resulta más engorroso. Para parejas que quieran tener hijos y éste sea el motivo para conocer sus períodos fértiles, el Billings parece también la mejor opción.

Lo mejor para conocer estos métodos es ponerse en contacto con un monitor o monitora especializado en ellos. Si no conoce ninguno, puede preguntar en su parroquia o en la Delegación de Pastoral Familiar de su Obispado. Puede encontrar su teléfono en Internet.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Vade retro, Reiki!

    Como respuesta a una amiga y hermana en Cristo, he escrito este resumen de advertencia sobre el Reiki, porque es algo que conozco y me ha preocupado mucho. Sé que es algo muy, muy peligroso; yo diría que el Reiki es como la Ouija: algunos juegan a ella casi inocentemente, pensando que son energías inconscientes, inofensivas, las que funcionan ahí, pero no es así. Con el Reiki pasa igual en ese sentido.

   Otra cosa muy distinta es que hay personas con verdadero y buen carisma de sanación por el poder de Cristo, como el P. James Manjackal o como era el difunto P. Emiliano Tardiff, que lo que hacen es pedirle a Dios la curación de las personas, a menudo con el gesto de imponer las manos. Pero no es una técnica, no hay que aprender nada, sólo orar y pedir humildemente a Dios la sanación, si Él quiere y es para bien de la persona. Como se hace en su nombre, Dios cura al que sabe que es para su bien, y cura gratis, es más, generalmente la curación ayuda a la conversión de la persona o de alguien de su alrededor, porque los carismas son gracias que Dios da gratis para la edificación de su Iglesia. Es más, no se sana aisladamente, se hace en el contexto de la evangelización, para que los signos de Dios confirmen la predicación del Evangelio, como dicen los Hechos de los Apóstoles.

   El Reiki no se hace en nombre de Dios, ese no es su fundamento, ni pretende acercar a la persona al verdadero Jesucristo, Dios encarnado, única fuente de toda verdadera gracia. Sino que es el propio hombre el que se constituye en sanador, porque ha aprendido a "sintonizar" con las energías "cósmicas". Esa es la clave. El que se cura con el Reiki no le agradece eso a Dios, al contrario, pone su confianza en algo distinto a Cristo, y en una visión del cosmos divinizado, como una conciencia-energía cósmica. El que la ejerce, generalmente cobra, ya que se considera artífice-canal, conocedor de las técnicas de sanación. El pobre hombre o mujer, se cree dominador y se convierte, sin advertirlo, en dominado por fuerzas que ignora y que le superan de largo. Eso es lo que pasa con todas las formas de magia, y el Reiki es una magia iniciática, cuyos secretos sólo se descubren a los que van escalando en conocimiento, como a distinto nivel pasa con el Yoga o la Masonería.

   En la realidad de nuestra vida, existen dos tipos de fenómenos: los producidos por causas naturales y los que tienen un autor sobrenatural o preternatural, que va más allá de la propia naturaleza. Los naturales funcionan por mecanismos medibles, detectables, físicos o biológicos, o bien por mecanismos psicológicos, como la sugestión. Creo que no es el caso del Reiki. Las "energías" del Reiki no se pueden medir, como sí se mide la corriente eléctrica, la fuerza electromagnética o los rayos X. Nadie las ha detectado ni las ha caracterizado, nadie ha dicho: son rayos infrarrojos, o son campos magnéticos. No, porque son indetectables. Si hay energías en el Reiki, son energías "espirituales", no materiales, no físicas ni biológicas. Y tampoco es sugestión, aunque pueda haber algo de eso: la sugestión actúa también en la medicina convencional, por la confianza del paciente en la medicina y en el médico. Pero el Reiki va más allá; las "energías" que se invocan en el Reiki no son realmente naturales, físicas, medibles, sino preter-naturales. Los fenómenos cuyo origen está fuera de lo natural, no medibles por la ciencia, sólo pueden tener dos orígenes: divino o diabólico. Dios cura por amor y gratis, por pura decisión amorosa de su voluntad, atrayendo a la persona a su amor y su conocimiento. No requiere una técnica, sino fe de quien se lo pide. Nada de esto es el caso del Reiki, y por eso creo que, al acudir a él, abrimos nuestra voluntad a energías que no son de Dios ni son naturales, sino espíritus malignos. "Energías" era el nombre que daban los griegos a los espíritus malignos; por eso a los poseídos por el diablo, se les denominaba "energúmenos". ¿Y por qué el demonio hace algo bueno, como curar? Cura el cuerpo, o mejor dicho, retira temporalmente el mal, para un mal mayor: apartar a la persona de la confianza en Dios, apegándola a su propio poder, como antes hemos explicado.

   Más abajo os enlazo algunas indicaciones de la Iglesia y de otros que podrán orientaros mucho mejor que yo. Y ruego al Señor para que no os acerquéis a estas cosas, y si os habéis acercado, que os apartéis inmediatamente. Seguramente no podréis hacerlo sin una cierta resistencia interna, sello de "el de los cuernos", que nos esclaviza, y cuya dependencia podréis vencer con los sacramentos y la oración. Hasta es posible que un hermano en la fe, o un sacerdote poco informado de las prácticas mágicas os diga que no es para tanto, que es una exageración pensar que el Reiki es mágico, maligno. Es lógico; muchos no conocen aún los documentos de la Iglesia sobre el Reiki y la New Age, y aparentemente se presenta algo bueno, inocuo y como muy actual, moderno, "natural"...

   No os dejéis engatusar por la momentánea alegría y "buen rollo" del principiante del Reiki; es como el falso entusiasmo de las drogas o las tragaperras, un señuelo o cebo para los que empiezan, pero luego viene la dependencia y la tristeza, la falta de paz interior, el necesitar el Reiki para vivir en paz y salud, el irse olvidando de poner la confianza sólo en Dios, de pedirle... Como sabemos que Él puede que no quiera darnos lo que pedimos, recurrimos a otro que nos lo da...  Pero el Señor siempre nos da lo mejor para nosotros, aun cuando no sea lo que le pedimos. Muchas veces le pedimos sanación y nos da fortaleza, que es mejor para nosotros.

   Hay personas muy dañadas espiritualmente por el Reiki. Si estáis muy "enganchados", acudid a alguien que pueda apartaros de esa falsa sanación y llevaros al poder sanador verdaderamente integral de Cristo, que sana y salva a la persona entera. Sólo Él puede dar la verdadera paz, aun en medio del dolor y las dificultades. Acercaos a grupos carismáticos católicos y contadles lo que os pasa; os entenderán y ayudarán, imponiéndoos las manos sólo en Nombre de Cristo, y pidiéndole ayuda para vosotros. El Señor siempre ayuda a quien acude a Él, y lo hace gratis, no como el de los cuernos, que aparta temporalmente el mal del cuerpo para atrapar a la persona y desviarla, para cobrárselo con creces. No tengáis miedo de apartaros del maligno, pensando que si dejáis el Reiki volveréis a la enfermedad o moriréis. Porque "quien ama a Dios, no ha de temer al demonio". Dios no se deja ganar en generosidad, y da el ciento por uno a quien abandona algo por su Amor. Buscad en Internet información sobre personas con verdadero carisma de sanación por medio de Jesucristo, como el padre Emiliano Tardiff o San Pío de Pietrelcina. Eso nada tiene que ver con el Reiki. Jesucristo no hacía Reiki, sino que sanaba con el poder de Dios, para gloria de su Padre y por amor a los hombres, para que creyeran su Palabra y se convirtieran a Dios por la fe. Tras él, algunos cristianos, algunos de ellos santos, como el propio San Pedro o San Pío de Pietrelcina, han sanado en su Nombre, y por las mismas razones.

   Este es un texto de la Conferencia Episcopal Estadounidense:
http://www.zenit.org/article-31214?l=spanish

   Este otro es el fundamental para todas estas cosas: la declaración sobre la New Age de la Congregación para la Doctrina de la Fe. No habla específicamente del Reiki, pero trata la falsa religiosidad que subyace en todo lo que procede del panteísmo "Nueva Era":
http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/interelg/documents/rc_pc_interelg_doc_20030203_new-age_sp.html

   Y este artículo es del sacerdote indio James Manjackal, un sacerdote con extraordinario carisma de sanación sobrenatural en el nombre de Cristo, como en su día lo fue Emiliano Tardiff. Habla sobre todo del Yoga y en parte del Reiki. Creo que es muy acertado porque él va más allá.  A los que dicen que el Reiki funciona, yo no se lo niego, pero les replico: "si funciona, peor". Porque has abierto la puerta a tu enemigo. El problema es por qué funciona, quién está detrás y a dónde conduce a las personas.  Desde luego, no es a Cristo. Cuando uno es curado en nombre de Dios, como lo fuimos mi mujer y yo de nuestra esterilidad, lo reconoce como milagro de su poder sobrenatural, y facilita su fe. No así en el Reiki, en el que se "agradece" todo a esa energía cósmica que no es el Dios verdadero. Dios no es el "cosmos", sino que lo ha creado. http://moralyluces.wordpress.com/tag/james-manjackal/

   Este es un artículo que resume el documento de los obispos de EEUU:
http://infocatolica.com/blog/meradefensa.php/ies-el-reiki-una-terapia-admisible-para

   Y este es otro muy interesante, de aciprensa:
http://www.aciprensa.com/controversias/reiki.htm

   Hay cristianos desinformados que incluso citan el Evangelio para defender el Reiki. No es de extrañar: el demonio citó las Escrituras para tentar a Cristo en el desierto, pero las citó mal, traídas en mal contexto. Estos cristianos no lo hacen generalmente por maldad, sino por puro desconocimiento y deseo de congraciarse inocentemente con los demás, o para estar a la moda, acogiendo estos fenómenos actuales y con buena apariencia. Pues bien, algunos citan el pasaje de aquél que echaba demonios en nombre de Cristo sin ser de sus discípulos, y Jesús les dice que no se lo impidan. Pero creo que este pasaje no está bien aplicado al Reiki. Primero, porque el que practica el Reiki no expulsa a los demonios, sino que por el contrario, -conscientemente o no-, los invoca al poner su confianza en una práctica preternatural (puesto que la energía cósmica no es "medible" por medios naturales, como hemos dicho). Es una práctica que claramente podríamos llamar mágica, y la magia es un pecado contra la fe, contra el primer mandamiento que nos insta a conservar la pureza de la fe en el Dios Creador y en Cristo, nuestro Señor y Salvador, el Verbo encarnado, el verdadero sanador y médico. Segundo, porque no lo hace en nombre de Dios, y la prueba es que a menudo se cobra y que el agradecimiento no se da a Dios, sino al sanador y a las energías cósmicas.

   Los protestantes sí que expulsan demonios y curan en nombre de Cristo, y aunque no son de la Iglesia Católica, a ellos sí les es aplicable el Evangelio que hemos dicho, el que recomienda dejarles hacer. Lo hacen gratis ("lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis", dice el Señor), y verdaderamente en nombre de Cristo, de forma que el que es sanado no se ve ligado a la práctica sanadora ni a su canal-sanador, sino agradecido a Dios y ayudado en su conversión de fe. Luego hay también farsantes, predicadores-estafadores, que dicen curar en nombre de Dios, pero sólo dan espectáculo y engañan a otros. Sin embargo, eso es otra cosa distinta del Reiki, porque el que va allí no abre su voluntad a fuerzas "sanadoras" preternaturales, distintas de la gracia de Dios. Como mucho, el que acude a un falso predicador puede sanarse de algunas dolencias menores por pura sugestión o ilusión.

   El panteísmo que subyace en el Reiki es el ateísmo más peligroso, porque en el fondo transmite esto: "no hay más dios que el cosmos". El agnosticismo es una pregunta sobre Dios no contestada; el ateísmo es una negación fría que nos deja insatisfechos y eso nos permite buscar respuestas, pero el panteísmo es una falsa respuesta, que nos puede empantanar durante años, dándonos migajas de un falso "conocimiento", que no nos acaba de llenar nunca, ni nos hace felices, ni nos da la paz, pero nos entretiene de migaja en migaja. Lo sé porque lo he sufrido yo mismo. Y se puede caer en el panteísmo casi inadvertidamente, creyendo que es sólo otra forma de entender a Dios. Cuando te quieres dar cuenta, estás perdiendo la fe, y con ella la paz y la alegría. Vade retro, Reiki! (¡Apártate de mí, Reiki!).

domingo, 23 de septiembre de 2012

Fuimos convertidos gratuitamente, no por nuestros méritos

He estado hablando sobre la verdadera doctrina de la gracia, según la cual no recibimos la conversión por nuestros méritos, sino gratuitamente. Esa teología de la gracia gratuita que Dios nos da gratis, es la católica de toda la vida, la que enseña San Agustín en el siglo V, la que se estableció contra el pelagianismo y el semipelagianismo en el Sínodo de Orange, la que enseña el Concilio de Trento, la que enseña el Catecismo de la Iglesia Católica. Y la que, por desgracia, casi nunca hemos oído en los últimos tiempos, porque fue desplazada por un "cristianismo" cultural de prácticas, ritos y auto-ayuda.
  
Esto lo he aprendido en mis diálogos con calvinistas. Los calvinistas -a la vez que la renovación carismática, fue algo a dos bandas- me han ayudado a conocer la verdadera teología católica de la gracia. Así, como suena. Porque lo que a la inmensa mayoría de nosotros nos enseñaron nuestras abuelas y en la clases de religión y catequesis progres o retrógradas que recibimos de adolescentes, no fue la doctrina cristiana sobre la gracia, sino algo bastante contaminado de pelagianismo (* ver abajo), y a veces también arrianismo (**). La propia mixtura retro-progre del los años 60-70, no es más que una nueva forma del más rancio pelagianismo de los últimos siglos, que considera a Jesús nada más que un modelo moral al que hemos de imitar con nuestras solas fuerzas. Y la verdad es que, como tienen muy claro los calvinistas y deberíamos tenerlo los católicos, la justificación no nos viene porque seamos buenos, sino por la gracia gratuita que Dios nos da gratis (a ver si lo entendemos). Aunque nosotros sí la podemos rechazar; en esto es en lo que patinan los calvinistas, y es esto lo único que les corrige Trento a los protestantes en este punto. 
 
La primera vez que un calvinista me dijo que la justificación no era por obras, sino por la gracia, y me lo mostró con unas cuantas citas de las Cartas de San Pablo, yo me fui muy ufano al Catecismo, al Concilio de Trento, y a San Agustín, donde iba a obtener las claves para interpretar bien la Escritura en su contexto y sacar de su error a estos pobres protestantes. Y, claro... ¡me encontré que el Catecismo le daba la razón al protestante! Suspendí mi juicio a ver si en Trento lo entendía mejor, ¡pero Trento era aún más claro en esto que el Catecismo! Y ya, para colmo, San Agustín... La verdad es que esta doctrina de la gratuidad de la gracia que Dios da gratis (para que se entienda, que no nos entra), supuso un antes y un después en mi vida de fe, me enfervorizó, me pareció luminosa y maravillosa. No es que cambiara lo que yo sentía, es que unió lo que yo experimentaba ya desde antes con su explicación conceptual. Años antes, hablando de nuestra conversión con una carmelita de Iriépal que rezaba constantemente por la conversión de su hermano, ella nos dijo a mi mujer y a mí: "Es que vosotros habéis sido muy dóciles a la gracia..." Pero yo le repliqué al instante: "Es que Él nos ha dado muy fuerte..."

 No fui justo entonces con esos calvinistas (Renton, Paulo Arieu, etc.), y en vez de agradecerles inmediatamente el favor que me acababan de hacer para gloria de Dios -porque quizá aún estaba tan estupefacto que no había asimilado lo que me pasaba-, lo que hice fue rebatirles el punto de esa doctrina que aún tenían equivocado, y era la idea de que el hombre no puede rechazar la gracia de Dios. Para colmo de mi alegría, más adelante, a instancias de Renton, leí la doctrina de la gracia de San Agustín, contra el semi-pelagianismo, y ayudado por Alonso Gracián, mi amigo católico, estudié el Sínodo de Orange y me di cuenta que, incluso nuestra respuesta positiva de fe a la gracia que nos lleva a la justificación, es a su vez movida por la gracia. Y esta es la doctrina católica, que conceptualmente nos explica lo que experimentamos. El hombre no puede salir del hoyo del pecado, por mucho modelo que tenga en Cristo: es Cristo quien le saca con sus fuerzas, es Él quien nos tiende la mano y tira de nosotros. Y nosotros, ni fuerzas tedríamos para agarrarnos a Él, si no fuera Él mismo el que, con la otra mano, nos ayuda a hacerlo, nos lleva a agarrarnos a su brazo salvador, por la fe.

¡Gloria a Dios! Y gracias a Renton, a Paulo Arieu y a otros calvinistas, gracias a la Renovación Carismática y a la Iglesia Católica, que nos enseña la verdad sobre la gracia.



* PELAGIANISMO:  doctrina falsa que enseña que Jesús es nada más que un modelo moral, y que nosotros, por nuestras propias fuerzas, podemos imitarle. La verdadera doctrina cristiana enseña desde siempre que el hombre, aunque su naturaleza fue creada buena, está herido por el pecado, y no puede imitar a Jesucristo a menos que sea sanado por su gracia. Esto es reconocer a Cristo no sólo como Maestro, sino también como Salvador. La autoayuda nos dice lo que tenemos que hacer, pero no nos da la fuerza para hacerlo. Cristo nos muestra lo que tenemos que hacer, y nos regala las fuerzas para hacerlo.


** ARRIANISMO: falsa doctrina que considera a Jesús no como Dios encarnado, sino como un hombre completamente lleno de Dios. El que es arriano, es también pelagiano, porque si Cristo no fuera Dios, podría mostrarnos el camino y servirnos de "modelo", pero nada más. no recibiríamos de Él la salvación, sólo la enseñaza que supuestamente nos llevaría a salvarnos nosotros mismos, por nuestras propias fuerzas.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Reiki, espiritismo, adivinación... ¿qué son?

   Me pregunta un amigo sobre cómo hablar a las personas sobre el reiki y  cosas parecidas. A mí me gusta mucho el discernimiento de los tres poderes, que es el que la Iglesia emplea para los casos de apariciones, porque proporciona un argumento muy claro y evidente. Es útil para entender todo lo que tiene que ver con el mundo sobrenatural. Se trata de caer en la cuenta de que cualquier fenómeno aparentemente bueno se debe a uno de estos tres poderes:

1) Puede deberse al poder de Dios. El que actúa en el Señor lo hace abiertamente, en nombre de Jesús y no actúa por su propio poder, habilidad, ni beneficio, sino que todo el mérito lo refiere a Él, dando gratis lo que gratis recibe. Es el caso de la oración para pedir la sanación, que se hace en nombre de Cristo, si es para bien del enfermo y por voluntad de Dios, y se acepta de antemano su santa voluntad, sabiendo que Él nos ama más que nosotros mismos.

2) Puede deberse al poder de los hombres, bien usando la inteligencia que Dios nos ha dado para descubrir y restaurar el orden en su creación (caso de la medicina), o por el engaño, haciendo que aparezca un fenómeno que no es tal. Es el caso de los farsantes, que también hay muchos en todo eso de la sanación, adivinación, etc.

 3) Si no viene por un poder divino ni humano, puede proceder del poder de los demonios, que lo usan siempre para apartarnos de Dios y someternos a su asquerosa dependencia, para esclavizarnos, quitarnos la alegría y la esperaza.

     El segundo punto que es importante decir, con respecto a la sanación, es que "sólo Jesús cura gratis" (esto es muy importante). Jesús cura por amor, y no pide nada. En cambio, el demonio, cura para tenernos cogidos, para quitarnos la libertad. Por eso el reiki, el espiritismo, los videntes, etc., crean una dependencia, de forma que nos dan migajas de curación, al principio incluso cosas muy buenas, pero después nos las van escatimando para que tengamos que seguir dependiendo más de él. Así todo se vuelve ansiedad por hacer tal cosa, buscar esto otro, estar con el alma en vilo, y apartar nuestra seguridad del Señor; así nos quita la paz. El demonio puede "curar", pero nos pasará una factura muchísimo más cara que la dolencia que temporalmente nos evita.

   Puede que esto suene a chino a muchos, pero en poco tiempo podrán darse cuenta de que se cumple todo esto. Por eso le dije a una amiga que estaba yendo a reiki, que "si funcionaba, peor". Porque si no cura, puede ser una mera patochada humana y la cosa es menos grave, pero si cura por medios que no son los propios de la inteligencia humana, y tampoco es de Dios, entonces es el demonio, y la factura la pasará, a menos que le demos de lado y busquemos la protección del Señor.

   Pero para que tengan fuerzas de salir de ahí, es necesario que la persona sea invitada a la alternativa buena, que es poner su esperanza en el Señor, tener trato estrecho con Él, en la adoración a Jesús- Eucaristía, en los sacramentos, recibir de Él esa esperanza y consuelo limpios y gratuitos que sólo Él puede dar, aun en medio del sufrimiento. Rezar por ellos y rezar con ellos, si puede ser, pidiendo su sanación "si es para su bien", y que se haga la voluntad de Dios.

   A estas personas les hacen mucho bien la oraciones carismáticas; rezamos por ellos y les apartamos del de los cuernos. Creo que muchas personas caen en estas cosas porque nosotros nos hemos secularizado, no presentamos a Jesús como médico integral, del cuerpo y del alma, y recurren al malo, que se disfraza.

   Lo mismo puede decirse del espiritismo, por cierto. Entre los que han muerto y nosotros hay un abismo que sólo Dios puede autorizar en contadísimas ocasiones a que sea pasado, y siempre es para edificación en la fe, la esperanza y el amor. En el espiritismo se recurre a demonios, que no tienen ese poder. El demonio no puede traer a nadie del más allá. Pero sí puede suplantarle, hacerse pasar por él, y es lo que hace. Él sabe muchas cosas, incluso íntimas, y puede dar falsas "pruebas". Y hace lo mismo: "enganchar". Al principio usa palabras que consuelan y parecen buenas, luego engancha y esclaviza, apartando a las personas de Dios. Lo mismo ocurre con los adivinadores, magos, echadores de cartas, etc. El demonio es un ángel, tiene una gran inteligencia, y conocimiento de intimidades, y todo eso lo usa. La gente empieza a confiar en ese poder y abandona la esperanza en Dios. O pierde la ocasión que tenía, por el sufrimiento, de acercarse a Él. El demonio sabe lo que hace. Su segunda mayor victoria es hacernos creer que no existe. La primera es hacernos creer que la vida se acaba aquí abajo, con la muerte. Eso nos lleva a vivir como animales. Su mayor objetivo, siempre, es hacernos perder la esperanza, como hizo con Judas... o con el rey Saúl.

   Hay un caso muy curioso de esto en la Biblia, en la caída del rey Saúl (1 Samuel 28). Me sirve para explicar un tercer punto muy importante que no quiero que se me olvide. El rey Saúl había perdido el favor de Dios, porque nunca le hacía caso, se fiaba más de sí mismo que de Yahvé. Antes de la última batalla, Saúl fue a consultar a una medium, porque Samuel -el profeta que siempre le había transmitido la voluntad de Dios- había muerto y Saúl no sabía qué hacer, acongojado por la batalla que se avecinaba. Ya ningún profeta de transmitía la voluntad de Dios. Fijaos que quiere acudir a un poder de Dios (el profeta de Dios, Samuel), pero como no se fía enteramente de Dios, intenta arreglarlo usando su propia estrategia. Si confiara en Dios, habría rezado, o habría buscado de nuevo a algún hombre santo que le aconsejara, o habría aceptado ese silencio y habría hecho lo que le aconsejara su prudencia, pero como eso le parecía poco, se fue a consultar a Samuel mediante el espiritismo. "Samuel" se le aparece, y le "profetiza" que morirá sin remedio, con sus hijos, mezclando verdades y "otras cosas". Él se desespera y acaba cumpliendo la "profecía" por su propia mano: ¡acude a una batalla que ve que va a perder y hasta se suicida!

   Pero es que ese "Samuel" aparecido, no era el verdadero Samuel, era el demonio (así lo entendemos). Y la "profecía" no era tal, sino que buscaba la desesperación de Samuel, y la logró, haciéndole creer en un fatal destino que acabaría cumpliendo, desesperado, por su propia mano. También en la película de La Pasión, Mel Gibson ha retratado muy bien cómo Judas es llevado a la desesperación por las burlas de los niños y la terrible visión del burro muerto, de forma que no acudiera a la misericordia de Dios.

   Y ése es el tercer punto, que el que cae en el poder del demonio, va siendo conducido sibilinamente a la desesperación, como Saúl, como Judas. Por eso, las personas que se acercan a estas cosas necesitanm nuetsra compañía, nuestro apoyo, nuestro ánimo, llevarles el amor y la esperanza del Señor. La alternativa, cuando ya todo aparece negro, es saber que Dios nunca nos abandona, que hasta cuando le hayamos negado mil veces, está siempre con los brazos abiertos, esperándonos, y que su diestra es mucho más poderosa que todo lo que hayamos entregado al demonio. Hasta el haberle vendido la propia alma, se soluciona para siempre con una simple confesión. Dios puede liberarnos en un abrir y cerrar de ojos, sólo con que acudamos a Él, gratuitamente. No caigamos en el engaño diabólico de una falsa humildad: ser "consecuentes" y mantenernos alejados de Dios hasta la muerte, para no acudir a Él cuando vemos la cosa "negra". Eso no sería humildad ni integridad, sino orgullo y empecinamiento. Dios nos ama, y nos espera siempre. ¡Siempre, hayamos hecho lo que hayamos hecho!


¡Un abrazo y muchas bendiciones!

sábado, 1 de septiembre de 2012

La relación de Cruz Roja con la multinacional del aborto


 En España se ha producido desde hace varios años una alianza entre Cruz Roja Española y el lobby abortista para corromper sexual y moralmente a los jóvenes desde la preadolescencia. Aquí tenéis una denuncia interesante sobre hasta dónde llega la información que Cruz Roja lleva años difundiendo:


Pero para tener información de primera mano, aquí podéis acceder a la campaña completa “Sexo con Seso” de Cruz Roja. Podéis entrar en los diferentes sitios. Y fijaos en los centros de información que se recomiendan: muchos de ellos son centros de la FPFE, desde donde se dirige a las jóvenes a los abortorios. http://www.sexoconseso.com/

Aparte de su manifiesta inmoralidad, ni siquiera la información científica que se da es veraz. Por ejemplo, se dice que la “eficacia” de la PDS en las primeras 24h tras la relación es del 95%, cuando es mucho menor, creando en la jóvenes una falsa sensación de seguridad, lo mismo que se denuncia en la película "Blood Money" (muy recomendable). La cosa es tan descarada, que la propia web de "Sexo con seso" dirige a la "Guía Sexjoven" de la FPFE, en la misma página donde a fecha de hoy se protesta por el retraso en el pago público de 8 millones de euros a los abortorios.


Y es que quien está detrás de la campaña de Cruz Roja Española es la multinacional del aborto, la IPPF (International Planned Parenthood Federation), que se financia con fondos públicos de gobiernos y fundaciones empresariales como la Rockefeller, Ford y Gates, pagó la campaña de Obama y ahora está recibiendo financiación multimillonaria del Gobierno USA. Su sucursal en España se llama Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE), que junto a Bayer (comercializadora de la píldora del día siguiente y varios anticonceptivos) y la Sociedad Española de Contracepción (una sociedad ginecológica alternativa, financiada por la industria anticonceptiva para defender sus intereses) son los que han contactado con Cruz Roja Española para esta campaña, como puede verse aquí:  


“Sexo con seso” viene a ser o es la versión española de “Sexwise”, programa contratado con la BBC para promover la mentalidad anticonceptiva, el sexo lúdico y el aborto en todo el mundo:



Y aquí se puede ver la relación de todo esto con la lucha planteada por la BBC contra la Iglesia Católica.


La "industria" del aborto es una industria peculiar, no sólo por su naturaleza, también por su modelo de negocio y de recaudar ingresos: IPPF es en realidad una multinacional, pero sus ingresos vienen sólo en pequeña parte del pago de abortos, y muchísimos más de fondos estatales de diversos países, sobre todo de USA, que promueven el aborto en todo el mundo como medio de controlar la natalidad. Funciona como ONG, paga sueldos enormes a los jefes de sus centros, y contrata a líderes políticos, como Hillary Clinton, Mónica Roa Hispanoamérica o Leire Pajín en España, que tras ser fichada por la IPPF fue elevada al cargo de Ministra de Sanidad, promoviendo sus intereses. Tras la tsunami asiática, IPPF realizó una campaña de captación de donativos con la que abrió abortorios en toda la costa asiática, y ahora lleva años promoviendo legislaciones abortistas en Hispanoamérica, a través de presiones políticas y mediáticas. Allí ha encontrado su principal escollo, y está poniendo todo su afán. La razón económica de todo este lobby de control de la natalidad, disfrazado de "liberación de la mujer", puede encontrarse en el National Security Memorandum 2000 de los EstadosUnidos. Pablo VI se opuso a ello, preconizando que el desarrollo de los pueblos subdesarrollados iría ordenando la población y la disponibilidad de los recursos naturales, pero los políticos optaron por otra vía: mantener a los pueblos en el subdesarrollo y promover el control de la natalidad, asegurándose así mantener el acceso a materias primas a precio de saldo. 

Pero la razón causal de todo esto va más allá de lo económico, y es la lucha contra la moral y la doctrina cristianas, en resumen: contra Cristo mismo.
"Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio". (Carta de San Pablo a los Efesios 6,12).

miércoles, 13 de junio de 2012

La Familia: el trabajo y la fiesta


Reseña experiencial del Congreso Teológico Pastoral de Milán 2012
La Familia: el trabajo y la fiesta. Un lema que no nos ha dejado indiferentes y que ha dado lugar a planteamientos más cristianos y menos mundanos en nuestras vidas.

Al volver del Encuentro Mundial de Familias y del Congreso Teológico Pastoral celebrado previamente en Milán, comienza de nuevo el ritmo del trabajo diario, que, gracias a las conferencias y reflexiones compartidas en el congreso, se nos presenta renovadamente como un servicio a la sociedad, a los hermanos, a Dios. En la belleza del trabajo bien hecho, -que se aprende principalmente en la familia, gracias al don que cada persona es para sí misma y para los demás-, está la búsqueda de la dignidad de la persona que entrega el fruto de su trabajo a otros. Nuestras ciudades europeas son resultado de siglos de una ética cristiana de las virtudes, en la que se pone en el trabajo el entusiasmo y la pasión, que ningún incentivo económico puede comprar. Con esta ética, la vivencia de la fiesta será realmente virtuosa también, porque quien sabe trabajar bien, sabe festejar mejor. 

Este Congreso ha acentuado la diferencia entre mérito y don, entre gratuidad y gratis o precio cero, entre el trabajo entendido como es verdaderamente: un servicio, una entrega que recibe su justo reconocimiento con un salario digno, pero que no se agota en la sola ganancia, y la concepción del trabajo que atribuye un valor monetario a la persona y su aportación, poniendo precio a su libertad. 

Además del Encuentro, también el Congreso ha sido una experiencia grande de Iglesia, no sólo por compartirlo con el 90% de las conferencias episcopales del mundo: 28 delegaciones de Europa, 18 de África, 22 de América, 14 de Asia y 1 de Oceanía, también por los casi mil niños y jóvenes animados por monitores entre los días 30 de mayo a 1 de junio, por la variedad de lenguas habladas y traducidas, y por la diversidad de pueblos y culturas presentes, unidos todos en la misma fe y en la misma mirada llena de esperanza y alegría.

Se nos recordó que el Dios de la Biblia se nos presenta en el Génesis trabajando al crear, y haciendo fiesta con su descanso. Hemos comprendido que sin la dimensión festiva y la celebración cristiana del domingo, nuestras vidas están incompletas, porque necesitamos la fiesta para vivir el trabajo como un don. La fiesta no debe ser entendida como una evasión, ni siquiera sólo como un descanso, sino como un descanso compartido. Nuestras comunidades cristianas precisan de la celebración festiva y gozosa del día del Señor, en la que los vínculos entre hermanos de fe crezcan y se hagan fuertes por la fiesta compartida, y así transformar la sociedad con un rostro humano que irradia el amor de Dios, haciendo aquello a lo que –como nos recordó el Santo Padre- estamos llamados el hombre y la mujer. Sólo de este modo la familia y la sociedad serán la una para la otra.

Las comunicaciones y testimonios nos han brindado la oportunidad de conocer experiencias de empresarios que viven su empresa como una gran familia, de directivos que no sólo concilian, sino que armonizan y promueven la armonía entre el trabajo y la fiesta de ellos y de sus empleados, de personas que vienen de otros países y otras culturas y buscan la inserción laboral entre nosotros sin renunciar a la vivencia de la fiesta en la familia. Este encuentro con personas procedentes de países más pobres, que normalmente valoran más los lazos familiares, puede enriquecernos también al recordarnos la necesidad de celebrar las fiestas de la familia: los santos, los cumpleaños, los sacramentos… ¿Por qué no celebrar el aniversario de nuestro bautismo con nuestra familia y con nuestra comunidad cristiana?

Si pensamos en las celebraciones de la Familia de Nazaret, podemos imaginarlas centradas en Dios y llenas de su presencia, auténtico descanso para el hombre, que se deja renovar y “recrear”. 

Que Jesús, que trabajó tantos años en una pequeña aldea, y para esa y otras aldeas, ilumine con su Espíritu nuestros días de trabajo y nos impulse cada vez más a convertir el tiempo de descanso, en un descanso en El, que es la verdadera fiesta.

Jesús y Rocío
Participantes de la diócesis de Cádiz
en el Congreso Teológico Pastoral de Milán 2012

Encuentro Mundial de las Familias en Milán:

Discurso ante la ciudadanía en la plaza del Duomo de Milán (1 de junio de 2012)  http://youtu.be/LzPjmf_WFa8

Concierto en La Scala ofrecido al Papa (1 de junio de 2012)  http://youtu.be/1WAAnJvwGI0

·                Encuentro con los confirmandos en el estadio Meazza (2 de junio de 2012)  http://youtu.be/5mKkpcPrrE8

Hora Media en el Duomo con la vida consagrada (2 de junio de 2012)   http://youtu.be/rfOOvrhxW9o

·                Fiesta de las familias (2 de junio de 2012)  http://youtu.be/y_E3J3-paA4

Santa Misa de Clausura presidida por el Papa Benedicto XVI (3 de junio de 2012)   http://youtu.be/GO922oo9g44

Palabras del Papa en español en el Ángelus desde Milán (3 de junio de 2012)  http://youtu.be/JXlShvLlP88


Congreso Teológico Pastoral de la Familia en Milán previo al Encuentro Mundial de las Familias:

La familia entre trabajo de la creación y fiesta de la salvación por el Cardenal Gianfranco Ravasi: http://youtu.be/TMoCfQy3xZY

Familia y empresa: la solidaridad para el desarrollo: (Mesa redonda)   http://youtu.be/RURgbVODcAA

Santificar la fiesta, la familia en el día del Señor,  por el Cardenal de Boston (USA) Sean O'Malley: http://youtu.be/bVdw3uE0dGk

La familia y la fiesta entre antropología y fe por Blanca Castilla, de España: http://youtu.be/VH8J0W_nOk8

La familia y el trabajo en la actualidad: entre oportunidad y precariedad  por el chileno Pedro Morandè Court: http://youtu.be/m_tlR7YYMag

La familia y el trabajo en la actualidad desde una perspectiva de fe por el cardenal Dionigi Tettamanzi (Milan): http://youtu.be/7ECLrdEbiA4

La familia, el trabajo y la fiesta en el mundo contemporáneo por Luigino Bruni  http://youtu.be/WRGn5yiykyA

·        «Mesa redonda» Familia y comunicacion global, la necesidad de un cambio de relación http://youtu.be/931_khfvUlo

Conclusiones del congreso plenario:  http://youtu.be/n2y0dzeV2fA

1ª Rueda prensa EMF (29 de mayo de 2012)  http://youtu.be/jig57_nqt-s

2ª Rueda de prensa - intervención del Cardenal Pell (30 de mayo de 2012)  http://youtu.be/e6S3y52lQfA

Reportaje:  Espacio infantil en la Feria de las familias en Milán  http://youtu.be/0CzkdbqBQJM

Reportaje: Presentación sala de prensa en Milán   http://youtu.be/49rtwbmz_Cg

Reportaje: Radio Maria en Milan: http://youtu.be/kifonGjod2U
 

jueves, 10 de mayo de 2012

La Misa, el Rito de Dios - II (a un hermano protestante)


 Hermano, yo creo que el Cuerpo y la Sangre son nuestro Señor, disfrazado de Pan y de Vino. Jesús nos dice en Juan 6 que quien come su carne y bebe su sangre tiene vida eterna. Y no es sólo una enseñanza espiritual, no es sólo una alegoría, aunque también tenga una enseñanza espiritual, porque la Palabra de Cristo es verdadero alimento. Además, tiene sentido corporal, porque, como Él nos dice, su carne es verdadera comida, y su sangre es verdadera bebida. Si fuera sólo un signo, ¿cómo un simple signo iba a añadir nada a la comunión que nos viene de estar habitados por el mismo Espíritu? Porque la comunión en el Espíritu es espiritual, y por eso tú y yo estamos unidos espiritualmente (Dios lo quiera, por su misericordia). Y la comunión en el Cuerpo de Cristo es corporal, y por eso, porque nosotros no comemos del mismo Pan, a pesar de estar unidos espiritualmente, estamos separados corporalmente, lo cual es muestra de enfermedad. Cristo oró al Padre por nuestra salud.

Lo mismo que una mujer y un hombre pueden darse su consentimiento espiritual, pero esa unión espiritual que ya existe no es plena (ni siquiera espiritualmente) hasta que no se unen sus cuerpos y se hacen una sola carne, la unión plena de Cristo y su Iglesia se da en la Eucaristía, y nuestra unión con Cristo se hace plena en la Eucaristía.

O míralo al revés: La unión que Cristo imploró al Padre para su Iglesia, ¿era unidad exclusivamente espiritual, invisible, o era unidad corporal, visible, tangible? ¿Es "sólo" (con ser ya infinita) la unidad espiritual que existe entre los que vivimos en el mismo Espíritu, aunque en Iglesias o comunidades eclesiales distintas, o es también la unidad en un verdadero "Cuerpo", a pesar de sus achaques, enfermedades y heridas? ¡Son las dos cosas! Pues lo mismo que Cristo ha querido que su Unión con la Iglesia sea espiritual y corporal (esto es, esponsal), así ha querido que su unión con nosotros sea también espiritual y corporal, que formemos en Él un sólo Cuerpo Místico. Y místico no significa sólo espiritual; la unión mística es total, porque el hombre es cuerpo y alma, y el cuerpo no es menospreciado por Dios, el cuerpo recibe ya también la primicia de la Resurrección. Si entiendes esto, entenderás muchas cosas que dice San Pablo más plenamente, lo mismo que el que entiende que la salvación es por la gracia que nos vino por Jesucristo, puede leer a San Pablo, y si no, sus cartas están cerradas para él, es como un ciego que no entiende nada.

¡Un abrazo y que Dios te bendiga!

sábado, 5 de mayo de 2012

La Misa, el Rito de Dios (escrito a un hermano protestante)

No hablo ahora de ningún otro ritual; hay rituales absurdos, y otros que son buenos pero prescindibles, y además se deforman. Hablo de la Misa, el centro y meollo de todas las disensiones entre católicos y protestantes, aunque quizá muchos no se den cuenta de eso, pero intuyo que todo parte de ahí (las imágenes, la Virgen, la visibilidad de la Iglesia Una, la Tradición... todo). La forma no sólo no da igual, sino que es fundamental, porque la forma es expresión del fondo, porque somos cuerpo y alma, no somos espíritus puros. No basta con un culto interior e individual a Dios. Es necesaria una expresión material, corporal, pública, del Pueblo de Dios en la fe, que sea expresión visible de la fe, del honor y culto que damos a Dios, al que Dios tiene derecho de nuestra parte, uniéndonos al sacrificio de alabanza de Jesucristo, único sacerdote. Eso es la Misa, y es la fuente y la cumbre de toda la vida cristiana.

La forma sin fondo se deforma, y por eso uno puede asistir a 1000 misas rechazando la gracia que Dios le ofrece y no servirle para nada; es más, quien come del Pan indignamente, se traga su propia condenación (¡así de importante es, más le valdría no comerle!). Pero el fondo sin la forma adecuada se debilita y decae, es como la lámpara que se esconde debajo del celemín, o como la sal que se vuelve sosa, o como un marido que no besa a su mujer. Dios provee individualmente a los que caen en el error de abandonar la Misa sin culpa suya, pero le aman de corazón, haciéndoles partícipes del alguna forma de los bienes de su Mesa (me refiero a los hermanos protestantes que no conocen la Santa Misa). Sin embargo esa es una gran pérdida para ellos y un gran daño (aunque involuntario) a la Iglesia y a la causa del Dios Vivo, y eso es lo que les ocurre a todos nuestros hermanos protestantes.

¡Un abrazo y muchas bendiciones!

miércoles, 29 de febrero de 2012

Los protestantes no creen en la Sola Scriptura (gracias a Dios)

Ayer tomé esta foto con el móvil camino del trabajo. Los árboles me recuerdan el misterio de la Trinidad.

Hablando como estábamos en este blog de la "Sola Scriptura", me doy cuenta de que los protestantes creen también en Dios Uno y Trino, y por eso son cristianos, como nosotros, hermanos nuestros.

¿Por qué creen en Dios Uno y Trino? ¿Sólo por la Biblia? No, porque eso es de tal forma un misterio inabarcable, que no lo creerían sólo por la Escritura, lo mismo que el eunuco etíope no entendía lo que leía si nadie se lo explicaba.

¿Creen entonces porque el Espíritu Santo les revela las Escrituras? Sí, precisamente. Pero no se las ha revelado a cada uno individualmente, se las ha revelado a través de la Iglesia. Y ellos se pasan la tradición unos a otros.

Sí, los protestantes entienden la Escritura gracias, en buena medida, a que mantienen parcialmente vivos entre ellos la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, que les aclara las Escrituras. Y en muchas otras cosas no entienden las Escrituras -como es el caso de la Eucaristía- porque han abandonado esa sagrada tradición y enseñanza de la Iglesia.

¿Por qué mantienen unas enseñanzas o tradiciones y abandonan otras? Porque siguen la opinión de su pastor, que en parte sigue la del que fue su pastor, y así sucesivamente y con enmiendas en cada generación, hasta remontarnos a Lutero, que mantuvo unas y abandonó otras. Quizá sin darse cuenta, han abandonado la enseñanza segura de los pastores que mantienen la sucesión apostólica por la autoridad de Cristo, a cambio de seguir a aquéllos cuya opinión les convence más, por herencia de un mal cristiano: Martín Lutero.

Lutero no fue el primero en rechazar una enseñanza de la Iglesia. Muchos antes que Él lo habían hecho: Arrio, Pelagio, y un largo etcétera. Pero Lutero hizo una cosa más que todos ellos: no sólo rechazó enseñanzas de la Iglesia, sino que rechazó a la propia Iglesia como Maestra, y dijo que rechazar las enseñanzas de la Iglesia estaba bien, que bastaba con la Escritura, sin la Iglesia. Es absurdo, porque no hay nada más antibíblico que rechazar la Iglesia y quedarse sólo con la Escritura, como el eunuco.

Eso lleva a extremos tales que comunidades "cristianas" protestantes enteras defienden el aborto y el divorcio, y todos los protestantes rechazan con ignorancia la palabra de Cristo sobre la Eucaristía: "Quien come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día" (Juan 6,54). Que Dios les bendiga por el testimonio que muchos dan, como ese pastor condenado a muerte por no renegar de su fe en Irán, pero que les aparte de esa mala y falsa enseñanza de Lutero que es la "Sola Scriptura". Y que a todos nos una en una sola Iglesia visible, para que el mundo crea en Cristo.

Señor, ¿a quién iremos? Sólo Tú tienes palabras de vida eterna. (Juan 6,68)

domingo, 26 de febrero de 2012

¿"Sola Escritura" (como dicen los protestantes) o "Todo Cristo"?

 

Lo mismo que el Verbo tomó un cuerpo visible, la Biblia es la Palabra de Dios inspirada por el Espíritu Santo, y jamás puede ser un riesgo de idolatría por mucho aprecio que se le tenga. La Biblia no es un libro sobre Dios, es la Palabra misma de Dios. El problema de los protestantes no es que amen mucho la Biblia. Eso está muy bien. Pero al decir "Sola Escritura" creen que la Biblia es la palabra única de Dios, que fuera de la Biblia Dios no nos dice nada. Pero Dios mismo nos dice lo contrario en la propia Biblia:

“Muchas otras cosas tengo que deciros, pero no podéis con ellas ahora. Cuando venga el Espíritu, Él os guiará a la verdad completa, porque tomará de lo mío y os lo dará a conocer” (Juan 16,13).

"Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían" (Juan 21, 25).

"Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta" (2 Tes 2,15)
.

Y ¿a quién pone Cristo para guardar su rebaño en la fe y la verdad? ¿A las Escrituras? La respuesta la da la propia Biblia:

"Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido poder para zarandearlos como el trigo, pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, después que hayas vuelto, confirma a tus hermanos" (Lucas 22,31-32).

"Así sabrás cómo comportarte en la casa de Dios, es decir, en la Iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad". (1 Tim 3,15)


Así que la Biblia es Palabra de Dios, venerable como el mismísimo Cuerpo de Cristo, pero no SOLA, sino con la Iglesia y la enseñanza del Espiritu Santo en la Sagrada Tradición. Dos son las fuentes de la Única Palabra de Dios de la Tradición que Cristo nos dejó y el Espíritu Santo nos da a concoer: La Tradición escrita y la no escrita (como nos dice Pablo en 2 Tes), es decir, la Sagrada Biblia y la Sagrada Tradición, y esa no es palabra aislada, sino que debe ser entendida con "la regla de la fe", el Magisterio de la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo.

No le puede decir la boca al oído: no te necesito. Igual, esa Palabra, que es de Cristo, no puede prescindir de la Iglesia, no puede aislarse de ella. El eunuco etíope tenía la Escritura ante los ojos, pero para él era inerte, porque no tenía a la Iglesia para interpretarla. La Escritura no es Sola Escritura. Quien tiene una parte del cuerpo sola, por importante que sea esa parte, no tiene el cuerpo. Por eso el eunuco le responde a Felipe:

"¿Cómo voy a entenderla, si nadie me la explica?" (Hechos 8, 31)

La Escritura sola no se basta a sí misma. Si se bastara a sí misma, el eunuco se habría llevado la escrituar y, sin que nedie le predicase, podría haber aceptado y entendido por sí mismo la Revelación. Pero no. Querer sólo la Escritura es un error, es una aceptación incompleta de la Revelación, de la Palabra de Dios.



En definitiva, los protestantes hacen muy bien en venerar la Sagrada Escritura como al mismo Cristo, no hay ninguna idolatría en eso, y nosotros tenemos que hacer lo mismo. Pero la Escritura no es Todo Cristo. Decir "Sola Escritura" es una equivocación. Los católicos decimos por oposición a eso: "¡Todo Cristo!" Toda su Revelación, esto es: Tradición y Escrituras, complementándose entre sí e interpretadas auténticamente en unión con la Iglesia, que es Una y visible, "para que el mundo crea" en Cristo (cf. Juan 17,21). El mundo no puede creer en una "Iglesia" de unidad invisible, eso es un error. Por eso, la unidad visible de la Iglesia subsiste en la Iglesia Católica. "Donde está Pedro, allí está la Iglesia, y donde está la Iglesia, allí no hay muerte, sino vida eterna" -nos dice la Sagrada Tradición, asistida por el Espíritu Santo, por boca de San Ambrosio, Padre de la Iglesia.

No hay nigún peligro por amar la Palabra de Cristo, pero hay que amarla Toda, y con todo su sentido. Y si algo nos cuesta entenderlo, no val olvidarlo y desecharlo, como hacen los protestantes con la Sagrada Tradición y hasta con la Iglesia.

Y bueno, para lo que dije antes de que no hay peligro de idolatría con las Escrituras, creo que esta cita de Dei Verbum 21, del Concilio Vaticano II, lo aclara mucho:

"21. la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia. Siempre las ha considerado y considera, juntamente con la Sagrada Tradición, como la regla suprema de su fe, puesto que, inspiradas por Dios y escritas de una vez para siempre, comunican inmutablemente la palabra del mismo Dios, y hacen resonar la voz del Espíritu Santo en las palabras de los Profetas y de los Apóstoles.

Es necesario, por consiguiente, que toda la predicación eclesiástica, como la misma religión cristiana, se nutra de la Sagrada Escritura, y se rija por ella. Porque en los sagrados libros el Padre que está en los cielos se dirige con amor a sus hijos y habla con ellos; y es tanta la eficacia que radica en la palabra de Dios, que es, en verdad, apoyo y vigor de la Iglesia, y fortaleza de la fe para sus hijos, alimento del alma, fuente pura y perenne de la vida espiritual. Muy a propósito se aplican a la Sagrada Escritura estas palabras: "Pues la palabra de Dios es viva y eficaz", "que puede edificar y dar la herencia a todos los que han sido santificados".

Creo que la Dei Verbum es el documento más sencillo, hermoso y clarificador que conozco sobre la Revelación. Es corta y preciosa. Es muy citada en el Catecismo, además.

Así que, en lugar de "Sola Escritura", los cristianos haremos bien en proclamar:  "Todo Cristo"!

miércoles, 15 de febrero de 2012

IV. ¿Cómo nos contesta Dios? (2)


Lo primero es decir que la relación que Dios tiene con cada uno es distinta y personal. Es algo parecido a un idilio amoroso. Bueno, en realidad es un idilio amoroso. El Señor es un Dios seductor, que conoce a quién se dirige, y le derretirá el corazón a su manera, como si fuera la única persona que existe en el mundo. Por eso dice el poema de Oseas que hemos leído antes: "yo la persuado, la llevo al desierto, le hablo al corazón...". El amor busca la soledad (el "desierto") porque todo lo demás le sobra. De forma que Dios intenta dejarnos en soledad. Al mismo tiempo, es una lucha de Dios contra nuestro rechazo, porque nosotros, que en el fondo de nuestro corazón anhelamos a Dios, anhelamos su belleza, su verdad, su bien, la felicidad que nos espera en su compañía, incluso sin ser conscientes de ello, tenemos sin embargo una herida, una enfermedad, una tendencia a rechazarlo. Hablaremos de esta herida en un capítulo posterior. Pero esa herida existe. Lo mismo que queremos a veces hacer el bien en el fondo, pero el egoísmo, la pereza o el vicio nos ciega y puede con nosotros, con Dios nos pasa lo mismo. En el fondo nuestro corazón anhela estar junto a Él, pero nuestros sentimientos (equivocados), nuestra inteligencia (mal utilizada) y hasta nuestra imaginación (obtusa) le rechaza; nuestra memoria no cesa de buscar experiencias pasadas que nos muevan a rechazarle, a despedirle sin escucharle, sin mirarle, sin pensar en lo que nos dice...

Pero Dios puede más: se busca estratagemas para llevarnos "al desierto", y allí hablarnos de amor como sabe que nadie más puede hablarnos. El poema de Oseas empieza entonces a decirnos de qué forma nos habla Dios. O mejor dicho, de qué forma se relaciona con nosotros, porque su forma de hacerlo va más allá que las palabras. Un buen amigo puede darte un buen consejo de palabra, para que cambies; el Señor va más allá: te cambia si tú le dejas. Por eso, quizá una de las frases más repetidas entre los conversos es ésta: "mi encuentro con Jesús me cambió la vida". Yo también soy testigo de ello: mi encuentro con Jesús me cambió la vida (otro más).

Dice Oseas: "le entrego allí mismo sus viñedos". Quiere decir que el Señor te devuelve tu propiedad (tus viñedos), y tu propiedad más preciada es la libertad: Dios te la devuelve, porque tú la has tirado y pisoteado. Tú, por el pecado y el alejamiento de Dios, eres esclavo/a de esa herida que hemos dicho antes, no eres libre para aceptar al Señor, para aceptar al que tu corazón anhela. Por eso Dios actúa primero en tu corazón, para liberarte de miedos y prejuicios, para que puedas aceptarle libremente. Cuando estás apartado de Dios, tienes mil razones, sentimientos, miedos  y recuerdos para rechazarle; en el momento de la conversión, todo eso queda arrinconado. No te condiciona. "Y haré del valle de Acor una puerta de esperanza". El valle de Acor significa para el pueblo hebreo el valle de la turbación, del dolor que nosotros mismos nos hemos buscado por apartarnos de Dios, y también del dolor que nos ha venido por culpa de otros o por la enfermedad, etc. Pero Él abre en nuestro dolor una puerta a la esperanza, nos consuela y nos empieza a sanar. De hecho, uno de los nombres con que llamamos al Espíritu Santo es éste: "Consolador". Y aún es más, mucho más, porque olvida nuestra culpa, borra nuestra traición, el rechazo con el que hasta ahora hemos pagado a nuestro Creador. Esa deuda, esa factura imposible de pagar, Jesús la ha hecho mil pedazos al pagarla por nosotros en la cruz.

Al recibir todo eso, nosotros le respondemos apartándonos de las cosas que nos poseen, para arrojarnos en sus brazos. Esas cosas son los "baales", los ídolos en los que buscamos el consuelo a la dureza de la vida, el descanso, la paz, la felicidad. Pero nuestro anhelo de dulzura, de consuelo, de descanso, de paz y de felicidad, en realidad es un anhelo de Dios, porque Dios es el único que puede darnos todo eso. Sin embargo, nosotros lo buscamos en cosas externas, que nos dan migajas de consuelo, de paz, de descanso, de felicidad, pero luego se cobran el doble. Con el corazón con el que deberíamos amar a Dios, amamos el placer, la comodidad, el poder... Dios nos mueve liberarnos de eso. Es una liberación con lucha, que dura toda la vida. Pero tener esa lucha interna es ya un signo claro de que Dios actúa en nosotros, es la forma en que Dios nos "responde": haciendo que nosotros le respondamos, moviéndonos a amarle. Todo eso está dicho aquí: "Allí responderá como en los días de su juventud, como el día de su salida de Egipto.
Aquel día -oráculo del Señor-
me llamarás "esposo mío",  y ya no me llamarás "mi amo" ("baal mío"). Apartaré de su boca los nombres de los baales, y no serán ya recordados por su nombre".

Dice San Agustín en el libro que cuenta su conversión, hablándole a Dios: "¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé!  He aquí que Tú estabas dentro de mí, y yo fuera, y fuera te buscaba, y sobre esas hermosuras que Tú creaste me arrojaba deforme.  Tú estabas conmigo y yo no estaba contigo.  Me tenían lejos de Ti aquellas cosas, que, si no estuvieran en Ti, no existirían.  Pero Tú llamaste y clamaste y rompiste mi sordera.  Relampagueaste y resplandeciste y ahuyentaste mi ceguera.  Exhalaste fragancia, la respiré y anhelo por Ti.  Gusté y ahora  tengo hambre y sed de Ti.  Me tocaste, y encendí en deseos de tu paz".  (Confesiones 10:27).

El resultado -paradójico- de esa lucha interior incesante contra lo que nos aparta de Dios, es que Él nos da la paz. Por eso dice San Agustín: "nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en Ti". Porque en medio de la mayor lucha, hay paz si tenemos a Dios con nosotros -eso significa uno de los nombres de Cristo, "Emmanuel", "Dios con nosotros" (Isaías 7,14; Mateo 1, 23). Y eso es así porque la paz no es algo que uno puede conseguir, sino algo que es un regalo de Dios, que sólo Él puede dar. La paz es lo que Dios nos da cuando nos unimos a Él.

Luego, el poema de Oseas, dice: "Aquel día haré una alianza en su favor con las bestias del campo, con las aves del cielo, y los reptiles del suelo". Aplicado a la relación con Dios, el profeta nos dice que todo aquello que estaba desordenado en nuestra vida y en nuestro interior, el Señor lo va ordenando. Se refiere al Génesis, en el que, por el pecado de Adán y la maldición que le acompaña, la armonía original entre el hombre y la Creación se rompe. Pero no sólo se rompe la armonía exterior, también se rompe la armonía interior. Nuestros sentimientos, deseos, pensamientos, nuestra imaginación, nuestra inteligencia y hasta nuestra memoria, se rebelan contra nosotros, y a pesar de que muchas veces nos sirven -como los animales domésticos-, otras veces se oponen a  nuestra felicidad como fieras salvajes: nuestras pasiones nos arrastran donde no queremos ir, nuestros sentimientos de ira, venganza, inferioridad, desprecio, etc., nos apartan del bien; nuestra imaginación nos hace temer grandes males cuando queremos hacer algo bueno, nuestra inteligencia maquina excusas para apartarnos de la verdad, y nuestra memoria nos recuerda lo que nos hirió, presentándonoslo de forma parcial e injusta, culpabilizando a quien no tiene la culpa. Ir ordenando todo eso, hacer alianza con esas bestias, es otra de las formas que Dios tiene de hablar con nosotros. Dios habla actuando en nuestro interior. Por eso, a veces pedimos a Dios que nos cure de una enfermedad, y él nos responde ayudándonos a aceptarla, de forma que nos sirva para crecer espiritualmente, es decir, para unirnos más a Él. Ésta es su forma más normal de respondernos, luego explicaremos las formas más excepcionales.

Sigue el poema: "Quebraré arco y espada y eliminaré la guerra del país, y haré que duerman seguros". Dios elimina el poder de lo que nos hace guerra. Lo que nos hace guerra son las tentaciones, el poder del pecado, que nos quita la paz. Sin Él, el pecado es más fuerte que nosotros, somos incapaces de resistirle. Pero con Dios, podemos dormir seguros. No nos faltarán las tentaciones, pero ya seremos libres para vencerlas -si queremos- porque su gracia, su poder para vencerlas, no nos faltará nunca. Y añade: "Me desposaré contigo para siempre, me desposaré contigo en justicia y en derecho, en misericordia y en ternura". Todo eso es lo que el Señor hace en nuestro corazón: nos cambia. Justicia y derecho parecen referirse más a nuestra voluntad y nuestro entendimiento, que se conciertan para buscar el bien. Pero misericordia y ternura parecen hablarnos ya de una relación sensible con el Señor, y así es: Dios nos da su amor, y se busca sus momentos, sus detalles y sus ocasiones para hacerlo de forma sensible. Él nos da constantemente muestras que nos hablan al corazón y nos dicen: "estoy contigo". Y esto lo hace ya de mil formas, desde las más normales a las más extraordinarias. De esa forma nos hace conocer su fidelidad, como dice el profeta:  "me desposaré contigo en fidelidad", para añadir: "y conocerás al Señor".

Merece la pena detenerse aquí un poco, para explicar esos miles de formas extraordinarias en que Dios nos habla. Lo normal -aunque en sí es el mayor de los milagros- es que Dios se relaciona con nosotros haciéndonos cambiar por dentro. Esto lo hace introduciéndose Él mismo en nuestro corazón, en nosotros -cuando le damos permiso, aceptando la fe y por tanto recibiéndole en los sacramentos. A esa presencia viva de Dios que nos renueva por dentro es a lo que llamamos "la gracia", una de las palabras más queridas del vocabulario cristiano. Esto es representado de forma maravillosa en los que para mí son los versos más sublimes que conozco. Son de San Juan de la Cruz y hablan así de la acción de Jesús, que se pasea por nuestra alma:

"Mil gracias derramando,
pasó por estos sotos con presura
y yéndolos mirando,
con sola su figura,
vestidos los dejó de su hermosura".

Pero esto, es lo normal. Porque lo normal es que recemos pidiendo la curación de un cáncer, y Dios nos responda ayudándonos a sobrellevarlo, a llevar nuestra cruz. Es duro aceptar esto de un Padre que nos ama, ojalá no te escandalice, ojalá te sea más fácil aceptarlo de un Hijo que ha dado su vida por ti. ¿Por qué Dios no cura siempre? ¿Por qué, la mayoría de las veces, se "conforma" con ayudarnos a aceptar y sobrellevar el sufrimiento? Esto es un escándalo para quien no confía en Cristo, y lo trataremos en un capítulo posterior, sobre "la incomprensible ausencia de Dios". Pero Cristo no nos engañó sobre ello; Él nos dijo:

"El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga".
Evangelio según San Marcos 8,34

Jesús ha vencido a la muerte y al pecado, pero es necesario que muramos con Él para resucitar con Él, para disfrutar plenamente de la victoria que Él nos ha conquistado. Sin embargo, Dios conoce nuestra debilidad y sabe que no podemos seguir adelante si no nos va dando pequeños "anticipos del Cielo", pequeños -o a veces grandes- "anticipos" de su victoria, de la felicidad eterna. Por eso nos da consuelos de paz y de misericordia en la oración, nos hace sentir su amor, nos da pequeñas señales cotidianas -a veces, grandes señales-, incluso hace algún milagro para fortalecer nuestra fe. Por ejemplo, antes de su Pasión, sabiendo que iban a necesitar una dosis extra de confianza, Jesús, que se mostraba en apariencia humana normal ante los demás, cogió a Pedro, Santiago y Juan y se los llevó al monte Tabor, donde se transfiguró, mostrándoles su imagen divina.

Tomó Jesús a Pedro, a Santiago y a Juan, y los condujo solos a un monte alto y apartado y se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como no los puede blanquear lavandero sobre la tierra. Y se les aparecieron Elías y Moisés, que hablaban con Jesús. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: Rabbí, bueno es estarnos aquí-. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. No sabía lo que decía, porque estaban aterrados. Se formó una nube que los cubrió con su sombra, y se dejó oír desde la nube una voz: Este es mi Hijo amado, escuchadle. Luego, mirando en derredor, no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo. Bajando del monte, les prohibió contar a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitase de entre los muertos. 
Evangelio según San Marcos 9, 1-9.


El pobre Pedro se habría quedado allí toda la vida; pero no podía ser...

(CONTINÚA)

domingo, 12 de febrero de 2012

Murió como vivió: por el amor de Cristo

Este es Pedro Manuel, hermano de nuestra Diócesis de Cádiz, que murió esta pasada semana en Ecuador, cerca de la misión de Quinindé, donde dirigía una casa-escuela. Murió por salvar a siete niños, que jugaban en la playa cuando les alcanzó una gran ola que les arrastraba mar adentro. Se echó al agua y los fue sacando poco a poco y, al salvar a los dos últimos, cayó agotado y muerto.

El hermano Pedro ha dado su vida a los 43 años, tras muchos años de trabajo escondido por los demás, por los más pequeños, como hacen tantas personas de los Hogares de Nazaret. No hablo de oídas, sino de lo que he visto con mis propios ojos. Aquí en Chiclana, los Hogares de Nazaret tienen dos casas para niños que quedan abandonados, donde se les trata con el amor que tantas veces les ha faltado. No es fácil: hay que ver cómo llegan muchas veces estos niños, después de las experiencias que han vivido. Aquí conocimos a un matrimonio de nuestra edad que acoge en su casa a cinco de estos niños, para cuidarles como si fueran sus propios hijos, hasta que una familia les acoja o adopte. Podemos decir que ahí hemos visto el amor de Cristo.

Pedro, de Chiclana, había consagrado su vida a Cristo en los niños pobres y abandonados. Dicen los que convivieron con él que era una persona discreta, que no le gustaba destacar, que era abnegado, trabajador, obediente, entregado a su labor en lo oculto; tanto, que les ha costado trabajo encontrar una foto suya, que es la que encabeza este artículo.

La historia de Pedro debería contarse el domingo en todas las parroquias de nuestra diócesis, para movernos a todos a seguir la voluntad de Dios como él, llevando a los demás el amor de Cristo, cada uno según su carisma y su vocación. Que el Padre le reciba en su misericordia y que ayude a los Hogares de Nazaret, esa maravillosa rama del árbol de la Iglesia que tenemos tan cerquita, aquí en Chiclana. Os queremos, hermanos. ¡Gloria a Dios!

Entonces dirá el rey a los de su derecha:
        «Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme».
Entonces los justos le contestarán:
        «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?»
Y el rey les dirá:
        «Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis».
Mateo 25, 34-40
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