sábado, 14 de enero de 2012

III. ¿Qué nos ha pasado? (3)

A nivel de experiencia vital, y por mi propia experiencia antes de convertirme, el que está alejado de Dios experimenta de mil formas eso que llega a confundir con la nada, y se dice a sí mismo: "no hay Dios". Pero, en verdad, no es la nada lo que experimenta, sino la ausencia. La ausencia de Dios. Más tarde dedicaremos un capítulo a "la misteriosa ausencia de Dios".

A mí, en el proceso que me movió a la conversión, el Señor me dio la gracia de dejar de confundir la nada con la ausencia. Fue cuando murió mi padre, cuando sentí esa falta de su presencia en mi vida. Y me di cuenta de que aquella experiencia de la ausencia de mi padre era análoga a la experiencia de la falta de Dios: no era la nada, sino Su ausencia, lo que yo venía experimentando desde hacía años. No me dije ya: "no hay Dios", sino que, en el fondo, fue tomando forma en mi corazón esta idea: "me falta Dios". Porque ese supuesto "vacío", ese enorme agujero que había en mi vida tenía la forma de su bondad, de su bien, de su belleza, y alcanzaba el tamaño de su infinitud. Nada podía llenarlo, nada podía simular taparlo, pues nada había del tamaño de Dios, ni tenía la forma de su verdad, de su bondad y de su belleza. Ni siquiera el amor humano podía rellenarlo.

Por eso no nos conformamos con el vacío, porque no es vacío sino ausencia. Y ausencia de Dios, así que "no nos conformamos con menos que con Dios", como dijo San Agustín. Sí, antes, llegamos a creer que Dios no existe, pero anhelamos todo lo que Él es, todo lo que hacía en nosotros ese Dios vivo y verdadero al que un día tuvimos en el corazón, de niños, cuando nos bautizaron.

(CONTINUARÁ)

2 comentarios:

Alonso Gracián dijo...

Muy acertado.

El mal es la Ausencia de Cristo.

Dios se retira... y deja una Ausencia imposible de llenar con nada que no sea Él.

Laus Deo

Daniel Espinoza dijo...

Estimado Amigo Bloggero:

Hace una semana di a conocer mi nuevo Blog www.CONSUELAAMIPUEBLO.org para el cual tengo una responsabilidad muy grande, pues su objetivo es "Consolar a los que sufren" y lo hare apoyandome del Evangelio de la Consolación, reflexiones y testimonios.

Hoy estoy aquí para pedirte que me ayudes a abrirle un camino a nuestro Señor Jesús, promoviendo este blog en facebook, en tu blog, en donde puedas. El material compartido en este blog esta basado en Amor y Fe.

Ayudanos a poder llegar a mucha gente que viven cegados, escondidos, con un corazón quebrantado para darles la buena nueva: Diles que Yo su Dios estoy aquí (Is 40,9)

Gracias!!

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