miércoles, 15 de febrero de 2012

IV. ¿Cómo nos contesta Dios? (2)


Lo primero es decir que la relación que Dios tiene con cada uno es distinta y personal. Es algo parecido a un idilio amoroso. Bueno, en realidad es un idilio amoroso. El Señor es un Dios seductor, que conoce a quién se dirige, y le derretirá el corazón a su manera, como si fuera la única persona que existe en el mundo. Por eso dice el poema de Oseas que hemos leído antes: "yo la persuado, la llevo al desierto, le hablo al corazón...". El amor busca la soledad (el "desierto") porque todo lo demás le sobra. De forma que Dios intenta dejarnos en soledad. Al mismo tiempo, es una lucha de Dios contra nuestro rechazo, porque nosotros, que en el fondo de nuestro corazón anhelamos a Dios, anhelamos su belleza, su verdad, su bien, la felicidad que nos espera en su compañía, incluso sin ser conscientes de ello, tenemos sin embargo una herida, una enfermedad, una tendencia a rechazarlo. Hablaremos de esta herida en un capítulo posterior. Pero esa herida existe. Lo mismo que queremos a veces hacer el bien en el fondo, pero el egoísmo, la pereza o el vicio nos ciega y puede con nosotros, con Dios nos pasa lo mismo. En el fondo nuestro corazón anhela estar junto a Él, pero nuestros sentimientos (equivocados), nuestra inteligencia (mal utilizada) y hasta nuestra imaginación (obtusa) le rechaza; nuestra memoria no cesa de buscar experiencias pasadas que nos muevan a rechazarle, a despedirle sin escucharle, sin mirarle, sin pensar en lo que nos dice...

Pero Dios puede más: se busca estratagemas para llevarnos "al desierto", y allí hablarnos de amor como sabe que nadie más puede hablarnos. El poema de Oseas empieza entonces a decirnos de qué forma nos habla Dios. O mejor dicho, de qué forma se relaciona con nosotros, porque su forma de hacerlo va más allá que las palabras. Un buen amigo puede darte un buen consejo de palabra, para que cambies; el Señor va más allá: te cambia si tú le dejas. Por eso, quizá una de las frases más repetidas entre los conversos es ésta: "mi encuentro con Jesús me cambió la vida". Yo también soy testigo de ello: mi encuentro con Jesús me cambió la vida (otro más).

Dice Oseas: "le entrego allí mismo sus viñedos". Quiere decir que el Señor te devuelve tu propiedad (tus viñedos), y tu propiedad más preciada es la libertad: Dios te la devuelve, porque tú la has tirado y pisoteado. Tú, por el pecado y el alejamiento de Dios, eres esclavo/a de esa herida que hemos dicho antes, no eres libre para aceptar al Señor, para aceptar al que tu corazón anhela. Por eso Dios actúa primero en tu corazón, para liberarte de miedos y prejuicios, para que puedas aceptarle libremente. Cuando estás apartado de Dios, tienes mil razones, sentimientos, miedos  y recuerdos para rechazarle; en el momento de la conversión, todo eso queda arrinconado. No te condiciona. "Y haré del valle de Acor una puerta de esperanza". El valle de Acor significa para el pueblo hebreo el valle de la turbación, del dolor que nosotros mismos nos hemos buscado por apartarnos de Dios, y también del dolor que nos ha venido por culpa de otros o por la enfermedad, etc. Pero Él abre en nuestro dolor una puerta a la esperanza, nos consuela y nos empieza a sanar. De hecho, uno de los nombres con que llamamos al Espíritu Santo es éste: "Consolador". Y aún es más, mucho más, porque olvida nuestra culpa, borra nuestra traición, el rechazo con el que hasta ahora hemos pagado a nuestro Creador. Esa deuda, esa factura imposible de pagar, Jesús la ha hecho mil pedazos al pagarla por nosotros en la cruz.

Al recibir todo eso, nosotros le respondemos apartándonos de las cosas que nos poseen, para arrojarnos en sus brazos. Esas cosas son los "baales", los ídolos en los que buscamos el consuelo a la dureza de la vida, el descanso, la paz, la felicidad. Pero nuestro anhelo de dulzura, de consuelo, de descanso, de paz y de felicidad, en realidad es un anhelo de Dios, porque Dios es el único que puede darnos todo eso. Sin embargo, nosotros lo buscamos en cosas externas, que nos dan migajas de consuelo, de paz, de descanso, de felicidad, pero luego se cobran el doble. Con el corazón con el que deberíamos amar a Dios, amamos el placer, la comodidad, el poder... Dios nos mueve liberarnos de eso. Es una liberación con lucha, que dura toda la vida. Pero tener esa lucha interna es ya un signo claro de que Dios actúa en nosotros, es la forma en que Dios nos "responde": haciendo que nosotros le respondamos, moviéndonos a amarle. Todo eso está dicho aquí: "Allí responderá como en los días de su juventud, como el día de su salida de Egipto.
Aquel día -oráculo del Señor-
me llamarás "esposo mío",  y ya no me llamarás "mi amo" ("baal mío"). Apartaré de su boca los nombres de los baales, y no serán ya recordados por su nombre".

Dice San Agustín en el libro que cuenta su conversión, hablándole a Dios: "¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé!  He aquí que Tú estabas dentro de mí, y yo fuera, y fuera te buscaba, y sobre esas hermosuras que Tú creaste me arrojaba deforme.  Tú estabas conmigo y yo no estaba contigo.  Me tenían lejos de Ti aquellas cosas, que, si no estuvieran en Ti, no existirían.  Pero Tú llamaste y clamaste y rompiste mi sordera.  Relampagueaste y resplandeciste y ahuyentaste mi ceguera.  Exhalaste fragancia, la respiré y anhelo por Ti.  Gusté y ahora  tengo hambre y sed de Ti.  Me tocaste, y encendí en deseos de tu paz".  (Confesiones 10:27).

El resultado -paradójico- de esa lucha interior incesante contra lo que nos aparta de Dios, es que Él nos da la paz. Por eso dice San Agustín: "nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en Ti". Porque en medio de la mayor lucha, hay paz si tenemos a Dios con nosotros -eso significa uno de los nombres de Cristo, "Emmanuel", "Dios con nosotros" (Isaías 7,14; Mateo 1, 23). Y eso es así porque la paz no es algo que uno puede conseguir, sino algo que es un regalo de Dios, que sólo Él puede dar. La paz es lo que Dios nos da cuando nos unimos a Él.

Luego, el poema de Oseas, dice: "Aquel día haré una alianza en su favor con las bestias del campo, con las aves del cielo, y los reptiles del suelo". Aplicado a la relación con Dios, el profeta nos dice que todo aquello que estaba desordenado en nuestra vida y en nuestro interior, el Señor lo va ordenando. Se refiere al Génesis, en el que, por el pecado de Adán y la maldición que le acompaña, la armonía original entre el hombre y la Creación se rompe. Pero no sólo se rompe la armonía exterior, también se rompe la armonía interior. Nuestros sentimientos, deseos, pensamientos, nuestra imaginación, nuestra inteligencia y hasta nuestra memoria, se rebelan contra nosotros, y a pesar de que muchas veces nos sirven -como los animales domésticos-, otras veces se oponen a  nuestra felicidad como fieras salvajes: nuestras pasiones nos arrastran donde no queremos ir, nuestros sentimientos de ira, venganza, inferioridad, desprecio, etc., nos apartan del bien; nuestra imaginación nos hace temer grandes males cuando queremos hacer algo bueno, nuestra inteligencia maquina excusas para apartarnos de la verdad, y nuestra memoria nos recuerda lo que nos hirió, presentándonoslo de forma parcial e injusta, culpabilizando a quien no tiene la culpa. Ir ordenando todo eso, hacer alianza con esas bestias, es otra de las formas que Dios tiene de hablar con nosotros. Dios habla actuando en nuestro interior. Por eso, a veces pedimos a Dios que nos cure de una enfermedad, y él nos responde ayudándonos a aceptarla, de forma que nos sirva para crecer espiritualmente, es decir, para unirnos más a Él. Ésta es su forma más normal de respondernos, luego explicaremos las formas más excepcionales.

Sigue el poema: "Quebraré arco y espada y eliminaré la guerra del país, y haré que duerman seguros". Dios elimina el poder de lo que nos hace guerra. Lo que nos hace guerra son las tentaciones, el poder del pecado, que nos quita la paz. Sin Él, el pecado es más fuerte que nosotros, somos incapaces de resistirle. Pero con Dios, podemos dormir seguros. No nos faltarán las tentaciones, pero ya seremos libres para vencerlas -si queremos- porque su gracia, su poder para vencerlas, no nos faltará nunca. Y añade: "Me desposaré contigo para siempre, me desposaré contigo en justicia y en derecho, en misericordia y en ternura". Todo eso es lo que el Señor hace en nuestro corazón: nos cambia. Justicia y derecho parecen referirse más a nuestra voluntad y nuestro entendimiento, que se conciertan para buscar el bien. Pero misericordia y ternura parecen hablarnos ya de una relación sensible con el Señor, y así es: Dios nos da su amor, y se busca sus momentos, sus detalles y sus ocasiones para hacerlo de forma sensible. Él nos da constantemente muestras que nos hablan al corazón y nos dicen: "estoy contigo". Y esto lo hace ya de mil formas, desde las más normales a las más extraordinarias. De esa forma nos hace conocer su fidelidad, como dice el profeta:  "me desposaré contigo en fidelidad", para añadir: "y conocerás al Señor".

Merece la pena detenerse aquí un poco, para explicar esos miles de formas extraordinarias en que Dios nos habla. Lo normal -aunque en sí es el mayor de los milagros- es que Dios se relaciona con nosotros haciéndonos cambiar por dentro. Esto lo hace introduciéndose Él mismo en nuestro corazón, en nosotros -cuando le damos permiso, aceptando la fe y por tanto recibiéndole en los sacramentos. A esa presencia viva de Dios que nos renueva por dentro es a lo que llamamos "la gracia", una de las palabras más queridas del vocabulario cristiano. Esto es representado de forma maravillosa en los que para mí son los versos más sublimes que conozco. Son de San Juan de la Cruz y hablan así de la acción de Jesús, que se pasea por nuestra alma:

"Mil gracias derramando,
pasó por estos sotos con presura
y yéndolos mirando,
con sola su figura,
vestidos los dejó de su hermosura".

Pero esto, es lo normal. Porque lo normal es que recemos pidiendo la curación de un cáncer, y Dios nos responda ayudándonos a sobrellevarlo, a llevar nuestra cruz. Es duro aceptar esto de un Padre que nos ama, ojalá no te escandalice, ojalá te sea más fácil aceptarlo de un Hijo que ha dado su vida por ti. ¿Por qué Dios no cura siempre? ¿Por qué, la mayoría de las veces, se "conforma" con ayudarnos a aceptar y sobrellevar el sufrimiento? Esto es un escándalo para quien no confía en Cristo, y lo trataremos en un capítulo posterior, sobre "la incomprensible ausencia de Dios". Pero Cristo no nos engañó sobre ello; Él nos dijo:

"El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga".
Evangelio según San Marcos 8,34

Jesús ha vencido a la muerte y al pecado, pero es necesario que muramos con Él para resucitar con Él, para disfrutar plenamente de la victoria que Él nos ha conquistado. Sin embargo, Dios conoce nuestra debilidad y sabe que no podemos seguir adelante si no nos va dando pequeños "anticipos del Cielo", pequeños -o a veces grandes- "anticipos" de su victoria, de la felicidad eterna. Por eso nos da consuelos de paz y de misericordia en la oración, nos hace sentir su amor, nos da pequeñas señales cotidianas -a veces, grandes señales-, incluso hace algún milagro para fortalecer nuestra fe. Por ejemplo, antes de su Pasión, sabiendo que iban a necesitar una dosis extra de confianza, Jesús, que se mostraba en apariencia humana normal ante los demás, cogió a Pedro, Santiago y Juan y se los llevó al monte Tabor, donde se transfiguró, mostrándoles su imagen divina.

Tomó Jesús a Pedro, a Santiago y a Juan, y los condujo solos a un monte alto y apartado y se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como no los puede blanquear lavandero sobre la tierra. Y se les aparecieron Elías y Moisés, que hablaban con Jesús. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: Rabbí, bueno es estarnos aquí-. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. No sabía lo que decía, porque estaban aterrados. Se formó una nube que los cubrió con su sombra, y se dejó oír desde la nube una voz: Este es mi Hijo amado, escuchadle. Luego, mirando en derredor, no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo. Bajando del monte, les prohibió contar a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitase de entre los muertos. 
Evangelio según San Marcos 9, 1-9.


El pobre Pedro se habría quedado allí toda la vida; pero no podía ser...

(CONTINÚA)

13 comentarios:

George dijo...

Longinos de nuevo aquí en tu apreciadísimo blog , me ha parecido maravilloso este tema ¿Cómo Dios nos contesta? .. como dices tú: La manera que Dios nos seduce, y Dios puede más: se busca estratagemas para llevarnos "al desierto", y allí hablarnos de amor como sabe que nadie más puede hablarnos…… ¡¡Qué acertadas tus palabras!!

Me gustó mucho que al tema, le hayas aportado, agregado la confesión de San Agustín de su conversión, hablando él a DIOS…. ¡GENIAL!

EL versículo de Mc 8,34 nos transmite la suma y verdadera confianza y sobre todo fe, CREER EN CRISTO PLENAMENTE!! ….aunque aun con la conversión, ya sea en determinado tiempo de nuestras vidas de NO pertenecer a una vida EN CRISTO y luego la conversión como San Agustín, o por igual la conversión ya realmente verdadera Y CIMENTADA en nuestro crecimiento cuando ya recibimos ESA FE INFUSA a través del bautismo, ese tema que tú mismo lo pusiste hace unos meses recientes, LO CUAL YO APRENDÍ DE ELLO!! BIEN BIEN LONGINOS, SIGUE CON ESA MISIÓN DE APORTAR MUY BUENOS TEMAS DEL EVANGELIO, COMO REFLEXIONES.

BENDICIONES……Y UN FUERTE ABRAZO

SALUDOS!!

George dijo...

Aaaahhh Longinos

se me pasaba algo, ya hace como un mes hablamos sobre el tema de la "SUPUESTA" idolatría a las imágenes religiosas que tanto nos recriminan los protestantes , que también Alonso participó muy bien en el tema ¡y ya todo me quedó claro!........solo me surgió una duda al yo dialogar con un conocido(no precisamente amigo de amistad) que sabe algo del evangelio, me dijo según él que "la biblia" se puede caer en la idolatría, sí se le considera o se obsesiona como si fuera "un todo supremo", a pesar de que es la palabra de Dios la biblia... mmmmh no me quedó muy claro, ni quise interrogarlo, como te dije es solo un conocido..... ¿es cierto eso qué comenta él, o lo malinteprete o qué opinas???....

bueno es que tú sabes del "SUPUESTO" AMOR a las escrituras(sola scriptura) de los protestantes...... he ahí MI CUESTIONAMIENTO

saludos

Longinos dijo...

¡Muchas gracias, George! Me das muchos ánimos, que a veces hacen falta.

Es interesante lo que preguntas; si los protestantes caen en el peligro de idolatrar la sagrada Escritura. Te contestaré primerpo con mis propias palabras y luego lo fundamentaré en la enseñanza de la Iglesia.

Lo que pienso sobre eso es que no hay ningún peligro de idolatrar a Dios, as así de sencillo. Lo mismo que el Verbo tomó un cuerpo visible, la Biblia es la Palabra de Dios inspirada por el Espíritu Santo, y jamás puede ser un riesgo de idolatría por mucho aprecio que se le tenga. La Biblia no es un libro sobre Dios, es la Palabra misma de Dios.

El problema de los protestantes es otro: es que al decir "Sola Escritura" creen que la Biblia es la palabra única de Dios, que fuera de la Biblia Dios no nos dice nada. Pero Dios mismo nos dice lo contrario en la propia Biblia:

"Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo". (Juan 16, 12-13)

"Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían" (Juan 21, 25).

"Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta". (2 Tes 2,15)

Y ¿a quién pone Cristo para guardar su rebaño en la fe y la verdad? ¿A las Escrituras? La respuesta la da la propia Biblia:

"Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido poder para zarandearlos como el trigo, pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, después que hayas vuelto, confirma a tus hermanos" (Lucas 22,31-32).

"Así sabrás cómo comportarte en la casa de Dios, es decir, en la Iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad". (1 Tim 3,15)

Así que la Biblia es Palabra de Dios, venerable como el mismísimo Cuerpo de Cristo, pero no SOLA, sino con la Iglesia y la enseñanza del Espiritu Santo en la Sagrada Tradición. Dos son las fuentes de la Única Palabra de Dios de la Tradición que Cristo nos dejó y el Espíritu Santo nos da a concoer: La Tradición escrita y la no escrita (como nos dice Pablo en 2 Tes), es decir, la Sagrada Biblia y la Sagrada Tradición, y esa no es palabra aislada, sino que debe ser entendida con "la regla de la fe", el Magisterio de la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo.

Longinos dijo...

No le puede decir la boca al oído: no te necesito. Igual, esa Palabra, que es de Cristo, no puede prescindir de la Iglesia, no puede aislarse de ella. El eunuco etíope tenía la Escritura ante los ojos, pero para él era inerte, porque no tenía a la Iglesia para interpretarla. Por eso le responde a Felipe:

"¿Cómo voy a entenderla, si nadie me la explica?" (Hechos 8, 31)

En definitiva, es eso: los protestantes hacen muy bien en venerar la Sagrada Escritura como al mismo Cristo, no hay ninguna idolatría en eso, y nosotros tenemos que hacer lo mismo. Pero la Escritura no es Todo Cristo. Decir "Sola Escritura" es una equivocación. Los católicos decimos por oposición a eso: "¡Todo Cristo!" Toda su Revelación, esto es: Tradición y Escrituras, complementándose entre sí e interpretadas auténticamente en unión con la Iglesia, que es Una y visible, "para que el mundo crea" en Cristo (cf. Juan 17,21). El mundo no puede creer en una "Iglesia" de unidad invisible, eso es un error. Por eso, la unidad visible de la Iglesia subsiste en la Iglesia Católica. "Donde está Pedro, allí está la Iglesia, y donde está la Iglesia, allí no hay muerte, sino vida eterna" -nos dice la Sagrada Tradición, asistida por el Espíritu Santo, por boca de San Ambrosio, Padre de la Iglesia.

No hay nigún peligro por amar la Palabra de Cristo, pero hay que amarla Toda, y con todo su sentido. Y si algo nos cuesta entenderlo, no val olvidarlo y desecharlo, como hacen los protestantes con la Sagrada Tradición y hasta con la Iglesia.

Y bueno, para lo que dije antes de que no hay peligro de idolatría con las Escrituras, creo que esta cita de Dei Verbum 21, del Concilio Vaticano II, lo aclara mucho:

"21. la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia. Siempre las ha considerado y considera, juntamente con la Sagrada Tradición, como la regla suprema de su fe, puesto que, inspiradas por Dios y escritas de una vez para siempre, comunican inmutablemente la palabra del mismo Dios, y hacen resonar la voz del Espíritu Santo en las palabras de los Profetas y de los Apóstoles.

Es necesario, por consiguiente, que toda la predicación eclesiástica, como la misma religión cristiana, se nutra de la Sagrada Escritura, y se rija por ella. Porque en los sagrados libros el Padre que está en los cielos se dirige con amor a sus hijos y habla con ellos; y es tanta la eficacia que radica en la palabra de Dios, que es, en verdad, apoyo y vigor de la Iglesia, y fortaleza de la fe para sus hijos, alimento del alma, fuente pura y perenne de la vida espiritual. Muy a propósito se aplican a la Sagrada Escritura estas palabras: "Pues la palabra de Dios es viva y eficaz", "que puede edificar y dar la herencia a todos los que han sido santificados".

Creo que la Dei Verbum es el documento más sencillo, hermoso y clarificador que conozco sobre la Revelación. Es corta y preciosa. Es muy citada en el Catecismo, además.

Un abrazo y bendiciones! Y ya sabes, en lugar de "Sola Escritura", nosotros "Todo Cristo"!

George dijo...

Muchas gracias mi buen Longinos por tomarte tu tiempo en explicarme.....

....Muy acertados tus comentarios; reflexionando, pues las Escrituras son netamente la Palabra de Dios, inspiradas por el E. Santo ¡NO PUEDE SER IDOLATRÍA!....Aaaahh claro, PERO CON ELLO, NO ES ÚNICA Y TODA FUENTE DE REVELACIÓN.

Los versículos que publicas, son MÁS qué contundentes en las mismas escrituras, donde ellas manifiestan NO ser la Revelación TOTAL DE LA PALABRA DE DIOS!

Ahora, lo que dices que los protestantes veneran las escrituras y Cristo......Mmmmh ¡PUES A SU MANERA! Si en su amada sola scriptura NO la obedecen como debedería ser; por ejem los que mejor la tratan entre comillas son los evangélicos y bautistas, pero rechazan la doctrina de al Eucaristía "LA MÁS IMPORTANTE", rechazan la doctrina del Purgatorio que también es bíblica(No textual la palabra "Purgatorio", pero si la esencia"), rechazan el bautismo de niños(que aparenta estar detallada de una manera implícita, mas NO LO ES TANTO, sí es explícita, pero NO en su totalidad)

sigo..

George dijo...

No se diga RECHAZAN tantos versículos de veneración y alabanza a María.....Rechazan la mediación(intercesión) de María ante Jesús por los hombres en las Bodás de Caná ¡Gracias a María, Cristo hizo su primera señal!....Rechazan que el Rosario es bíblico...Rechazan a María que la llamenos Reina, ya si el Rey David puso un trono a su Madre como la Reina, eso nos dice que Cristo como Rey pues Su Madre María también es Reina del cielo, que eso compensa su título aparte de su fidelidad y santidad de María desde que trajo desde su vientre a Cristo hasta la Crucifixión, Rechazan La virginidad de Marìa, Rechazan que haya estado libre de pecado....etc, etc de COSAS BÍBLICAS DE MARÍA, que rechazan los protestantes ¡claro no todo es bíblico sobre María somo la Asunción a los Cielos!

Rechazan el celibato sacerdotal que es bíblico, que más que una orden de Cristo, es UNA ENORME ELECCIÓN que ofrece Cristo en Mt 19:12, como el mismo San Pablo lo sugiere para que los curas estén más en perfecta comunión con Dios.

Rechazan que es bíblico, que los sacerdotes pueden perdonar pecados, por orden de Cristo.

NO SE DIGA EL RECHAZO DEL PRIMADO DE PEDRO QUE ES BÍBLICO.

Confunden con la Gran Ramera a la ICAR cuando eera Jerusalén y la Roma Imperial Pagana "PONTIFEX MAXIMUS"....

Y siguele.....

Lo que pones Longinos del Concilio Vaticano II, ES MÁS QUÉ ACLARADO, ESCRITURAS Y SAGRADA TRADICIÓN, MAGISTERIO CUERPO DE CRISTO "LA IGLESIA" ¡EXCELENTE!

Gracias Longinos
Un fuerto abrazo en Cristo y María

Alonso Gracián dijo...

Es posible que George se esté refieriendo también a los peligros de la lectura fundamentalista de las Escrituras,

propias de algunos grupos, principalmente de grupos que rechazan la Trinidad, o que sin rechazarla derivan hacia interpretaciones fundamentalistas contra cuyos peligros nos advierte la Iglesia en varios documentos.

Alonso Gracián dijo...

De la Pontificia Comisión Bíblica, "Interpretación de la Biblia en la Iglesia":

"Aunque el fundamentalismo tenga razón de insistir sobre la inspiración divina de la Biblia, la inerrancia de la palabra de Dios, y las otras verdades bíblicas incluidas en los cinco puntos fundamentales, su modo de presentar estas verdades se enraiza en una ideología que no es bíblica, a pesar de cuanto digan sus representantes."

"El problema de base de esta lectura fundamentalista es que, rechazando tener en cuenta el carácter histórico de la revelación bíblica, se vuelve incapaz de aceptar plenamente la verdad de la encarnación misma."

" El fundamentalismo rehúye la relación estrecha de lo divino y de lo humano en las relaciones con Dios. Rechaza admitir que la palabra de Dios inspirada se ha expresado en lenguaje humano, y que ha sido escrita, bajo la inspiración divina, por autores humanos."

" Por esto, tiende a tratar el texto bíblico como si hubiera sido dictado palabra por palabra por el Espíritu. "

"El fundamentalismo insiste también, de un modo indebido, sobre la inerrancia de los detalles en los textos bíblicos, especialmente en materia de hechos históricos, o de pretendidas verdades científicas."

"En lo que concierne a los evangelios, el fundamentalismo no tiene en cuenta el crecimiento de la Tradición evangélica, sino que confunde ingenuamente el estadio final de esta tradición (lo que los evangelistas han escrito) con el estadio inicial (las acciones y las palabras de Jesús en la historia).

"Descuida por eso mismo un dato importante: el modo como las primeras comunidades cristianas han comprendido el impacto producido por Jesús de Nazaret y su mensaje. Ahora bien, éste es un testimonio de origen apostólico de la fe cristiana y su expresión directa. El fundamentalismo desnaturaliza así la llamada lanzada por el evangelio mismo. "

"Finalmente, en su fijación sobre el principio de "sola Scriptura", el fundamentalismo separa la interpretación de la Biblia de la Tradición guiada por el Espíritu, que se desarrolla auténticamente en conexión con la Escritura en el seno de la comunidad de fe. "

"Le falta reconocer que el Nuevo Testamento ha tomado forma en el interior de la Iglesia cristiana, y que es Sagrada Escritura de esta Iglesia, cuya existencia ha precedido a la composición de sus textos.

"El fundamentalismo, por ello, es frecuentemente antieclesial: desprecia los credos, los dogmas y las prácticas litúrgicas que se han vuelto parte de la tradición eclesiástica, así como la función de enseñanza de la misma Iglesia. Se presenta como una forma de interpretación privada, que no reconoce que la Iglesia ha sido fundada sobre la Biblia, y nutre su vida y su inspiración en las Escrituras. "

"El acercamiento fundamentalista es peligroso, porque seduce a las personas que buscan respuestas bíblicas a sus problemas vitales. Puede engañarlas, ofreciéndoles interpretaciones piadosas pero ilusorias, en lugar de decirles que la Biblia no contiene necesariamente una respuesta inmediata a cada uno de sus problemas."

" El fundamentalismo invita tácitamente a una forma de suicidio del pensamiento. Ofrece una certeza falsa, porque confunde inconscientemente las limitaciones humanas del mensaje bíblico con su sustancia divina."

Alonso Gracián dijo...

Benedicto XVI en su "Verbum Domini" nos habla también de algunos peligros del fundamentalismo:

""La interpretación fundamentalista de las Escrituras

44. La atención que hemos querido prestar hasta ahora al tema de la hermenéutica bíblica en sus diferentes aspectos nos permite abordar la cuestión, surgida más de una vez en los debates del Sínodo, de la interpretación fundamentalista de la Sagrada Escritura.[145] Sobre este argumento, la Pontificia Comisión Bíblica, en el documento La interpretación de la Biblia en la Iglesia, ha formulado directrices importantes.

"En este contexto, quisiera llamar la atención particularmente sobre aquellas lecturas que no respetan el texto sagrado en su verdadera naturaleza, promoviendo interpretaciones subjetivas y arbitrarias.

""En efecto, el «literalismo» propugnado por la lectura fundamentalista, representa en realidad una traición, tanto del sentido literal como espiritual, abriendo el camino a instrumentalizaciones de diversa índole, como, por ejemplo, la difusión de interpretaciones antieclesiales de las mismas Escrituras.

"El aspecto problemático de esta lectura es que, «rechazando tener en cuenta el carácter histórico de la revelación bíblica, se vuelve incapaz de aceptar plenamente la verdad de la Encarnación misma.

"El fundamentalismo rehúye la estrecha relación de lo divino y de lo humano en las relaciones con Dios...

"Por esta razón, tiende a tratar el texto bíblico como si hubiera sido dictado palabra por palabra por el Espíritu, y no llega a reconocer que la Palabra de Dios ha sido formulada en un lenguaje y en una fraseología condicionadas por una u otra época determinada».[146]

"El cristianismo, por el contrario, percibe en las palabras, la Palabra, el Logos mismo, que extiende su misterio a través de dicha multiplicidad y de la realidad de una historia humana.[147]

"La verdadera respuesta a una lectura fundamentalista es la «lectura creyente de la Sagrada Escritura». Esta lectura, «practicada desde la antigüedad en la Tradición de la Iglesia, busca la verdad que salva para la vida de todo fiel y para la Iglesia. Esta lectura reconoce el valor histórico de la tradición bíblica. Y es justamente por este valor de testimonio histórico por lo que quiere redescubrir el significado vivo de las Sagradas Escrituras destinadas también a la vida del creyente de hoy»,[148] sin ignorar por tanto, la mediación humana del texto inspirado y sus géneros literarios.

Alonso Gracián dijo...

Reflexión mía:

Un hecho notable, por cierto, es que este fundamentalismo aumenta en proporcion a la invalidez del Bautismo, por ejemplo, y a los defectos de la confesión trinitaria que profesen. Los grupos que practican un bautismo inválido se alejan cada vez más de la Palabra Divina fundamentalizando en mayor medida la Escritura.

Alonso Gracián dijo...

Como certeramente dices en tu post:

"Es absurdo, porque no hay nada más antibíblico que rechazar la Iglesia "

George dijo...

Tremendo y apreciado Alonso! Qué gusto ver de nuevo tus aportaciones………muy buena la observación tuya, haciendo referencia al tema sobre el fundamentalismo la cual corrompen(distorsionan) Las Escrituras en la mayor parte.

Como bien dices tú, y lo pego textualmente: “es que este fundamentalismo aumenta en proporcion a la invalidez del Bautismo, por ejemplo, y a los defectos de la confesión trinitaria que profesen”……. ¡Claro! la invalidez del bautismo es asunto sin importancia alguna para el protestantismo, es como un simbolismo dentro del cristianismo para ellos, para SOLAMENTE DECIR que eres creyente en Cristo, MAS NO representa para ellos EL BAUTISMO COMO VERDADERO SIGNIFICADO DE PERTENECER A SER HIJOS DE DIOS , que es “renacer” de nuevo AHORA a la vida “EN CRISTO”, como “la Resurrección de Cristo” “MORIR PARA VIVIR POR LA ETERNIDAD”……..que esto, tú como el buen Longinos lo dialogaron hace algunos meses en uno de los post, QUE IGUALMENTE hablaron de la “fe infusa”(el bautismo bebés).

Por igual, no sé si los protestantes-evangélicos sean fundamentalistas o no, a pesar que creen en La Trinidad, ya que aún creyendo EN ELLA, su doctrina en Cristo de los evangélicos está “DISTORSIONADÍSIMA” .

Muy coherente lo que dices, los que practican un bautismo inválido, por igual los NO CREYENTES en la Trinidad, se alejan cada vez más de la Palabra Divina.

Alonso,
Un fuerte abrazo en el Señor!

Longinos dijo...

Muchas gracias, George y Alonso, creo que habéis aclarado mucho este tema.

Un abrazo en el Señor, cor unum!

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