domingo, 26 de febrero de 2012

¿"Sola Escritura" (como dicen los protestantes) o "Todo Cristo"?

 

Lo mismo que el Verbo tomó un cuerpo visible, la Biblia es la Palabra de Dios inspirada por el Espíritu Santo, y jamás puede ser un riesgo de idolatría por mucho aprecio que se le tenga. La Biblia no es un libro sobre Dios, es la Palabra misma de Dios. El problema de los protestantes no es que amen mucho la Biblia. Eso está muy bien. Pero al decir "Sola Escritura" creen que la Biblia es la palabra única de Dios, que fuera de la Biblia Dios no nos dice nada. Pero Dios mismo nos dice lo contrario en la propia Biblia:

“Muchas otras cosas tengo que deciros, pero no podéis con ellas ahora. Cuando venga el Espíritu, Él os guiará a la verdad completa, porque tomará de lo mío y os lo dará a conocer” (Juan 16,13).

"Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían" (Juan 21, 25).

"Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta" (2 Tes 2,15)
.

Y ¿a quién pone Cristo para guardar su rebaño en la fe y la verdad? ¿A las Escrituras? La respuesta la da la propia Biblia:

"Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido poder para zarandearlos como el trigo, pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, después que hayas vuelto, confirma a tus hermanos" (Lucas 22,31-32).

"Así sabrás cómo comportarte en la casa de Dios, es decir, en la Iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad". (1 Tim 3,15)


Así que la Biblia es Palabra de Dios, venerable como el mismísimo Cuerpo de Cristo, pero no SOLA, sino con la Iglesia y la enseñanza del Espiritu Santo en la Sagrada Tradición. Dos son las fuentes de la Única Palabra de Dios de la Tradición que Cristo nos dejó y el Espíritu Santo nos da a concoer: La Tradición escrita y la no escrita (como nos dice Pablo en 2 Tes), es decir, la Sagrada Biblia y la Sagrada Tradición, y esa no es palabra aislada, sino que debe ser entendida con "la regla de la fe", el Magisterio de la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo.

No le puede decir la boca al oído: no te necesito. Igual, esa Palabra, que es de Cristo, no puede prescindir de la Iglesia, no puede aislarse de ella. El eunuco etíope tenía la Escritura ante los ojos, pero para él era inerte, porque no tenía a la Iglesia para interpretarla. La Escritura no es Sola Escritura. Quien tiene una parte del cuerpo sola, por importante que sea esa parte, no tiene el cuerpo. Por eso el eunuco le responde a Felipe:

"¿Cómo voy a entenderla, si nadie me la explica?" (Hechos 8, 31)

La Escritura sola no se basta a sí misma. Si se bastara a sí misma, el eunuco se habría llevado la escrituar y, sin que nedie le predicase, podría haber aceptado y entendido por sí mismo la Revelación. Pero no. Querer sólo la Escritura es un error, es una aceptación incompleta de la Revelación, de la Palabra de Dios.



En definitiva, los protestantes hacen muy bien en venerar la Sagrada Escritura como al mismo Cristo, no hay ninguna idolatría en eso, y nosotros tenemos que hacer lo mismo. Pero la Escritura no es Todo Cristo. Decir "Sola Escritura" es una equivocación. Los católicos decimos por oposición a eso: "¡Todo Cristo!" Toda su Revelación, esto es: Tradición y Escrituras, complementándose entre sí e interpretadas auténticamente en unión con la Iglesia, que es Una y visible, "para que el mundo crea" en Cristo (cf. Juan 17,21). El mundo no puede creer en una "Iglesia" de unidad invisible, eso es un error. Por eso, la unidad visible de la Iglesia subsiste en la Iglesia Católica. "Donde está Pedro, allí está la Iglesia, y donde está la Iglesia, allí no hay muerte, sino vida eterna" -nos dice la Sagrada Tradición, asistida por el Espíritu Santo, por boca de San Ambrosio, Padre de la Iglesia.

No hay nigún peligro por amar la Palabra de Cristo, pero hay que amarla Toda, y con todo su sentido. Y si algo nos cuesta entenderlo, no val olvidarlo y desecharlo, como hacen los protestantes con la Sagrada Tradición y hasta con la Iglesia.

Y bueno, para lo que dije antes de que no hay peligro de idolatría con las Escrituras, creo que esta cita de Dei Verbum 21, del Concilio Vaticano II, lo aclara mucho:

"21. la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia. Siempre las ha considerado y considera, juntamente con la Sagrada Tradición, como la regla suprema de su fe, puesto que, inspiradas por Dios y escritas de una vez para siempre, comunican inmutablemente la palabra del mismo Dios, y hacen resonar la voz del Espíritu Santo en las palabras de los Profetas y de los Apóstoles.

Es necesario, por consiguiente, que toda la predicación eclesiástica, como la misma religión cristiana, se nutra de la Sagrada Escritura, y se rija por ella. Porque en los sagrados libros el Padre que está en los cielos se dirige con amor a sus hijos y habla con ellos; y es tanta la eficacia que radica en la palabra de Dios, que es, en verdad, apoyo y vigor de la Iglesia, y fortaleza de la fe para sus hijos, alimento del alma, fuente pura y perenne de la vida espiritual. Muy a propósito se aplican a la Sagrada Escritura estas palabras: "Pues la palabra de Dios es viva y eficaz", "que puede edificar y dar la herencia a todos los que han sido santificados".

Creo que la Dei Verbum es el documento más sencillo, hermoso y clarificador que conozco sobre la Revelación. Es corta y preciosa. Es muy citada en el Catecismo, además.

Así que, en lugar de "Sola Escritura", los cristianos haremos bien en proclamar:  "Todo Cristo"!

8 comentarios:

Alonso Gracián dijo...

Se puede tener la Escritura, pero no por ello tener la Palabra de Dios.

La Palabra de Dios es la Escritura más su Sentido, y el sentido de la Escritura es el Magisterio de la Iglesia.

Se puede tener la Escritura sin su sentido, con grave peligro para la salud del alma, como la propia Escritura nos indica:


"15 Tengan en cuenta que la paciencia del Señor es para nuestra salvación, como les ha escrito nuestro hermano Pablo, conforme a la sabiduría que le ha sido dada, 16 y lo repite en todas las cartas donde trata este tema. En ellas hay pasajes difíciles de entender, que algunas personas ignorantes e inestables interpretan torcidamente –como, por otra parte, lo hacen con el resto de la Escritura– para su propia perdición.(2 Pedro 3)

Alonso Gracián dijo...

Yo creo que los hermanos protestantes pueden tener parte de la Palabra de Dios que es Cristo, pero pienso que no porque tengan la Escritura, ya que les falta el sentido que es el Magisterio,

sino por el Bautismo, pues por Él pertenecen aunque imperfectamente a la Iglesia y reciben de ella la fe y con ello gracias para captar el sentido de la Escritura,

de modo que el Bautismo y las gracias recibidas por la Comunión de los Santos suplen de alguna manera la ausencia del Magisterio, aunque imperfectamente, y en función de las gracias recibidas y de la ductilidad a las mismas.

Me parece acertado eso de Sola Escritura o Todo Cristo, pero en el sentido de que las comunidades eclesiales protestantes no tienen tampoco la Escritura plenamente, al faltarles gran parte de su Sentido, al que no pueden acceder por el juicio subjetivo fuera de la comunión eclesial.

Y sobre todo, me parece muy acertado lo que has mencionado de la Tradición y el Magisterio, pues los tres forman un organismo indivisible, el Magisterio la Cabeza, y la Escritura y la Tradición depedientes de él, pues no se bastan a si mismos

Alonso Gracián dijo...

Hay grupos que absolutizan la letra escrita sin su sentido verdadero, con un sentido que ellos les dan por juicio privado, de forma que les hace un gran daño.

Y es que fuera de la Iglesia la Escritura se desgaja de su sentido y ya no es Agua de Vida que nutre y refresca las almas. Pero si existe parte de comunión con el Cuerpo de Cristo, aunque imperfecto, por el Bautismo, la Escritura recupera parte de su sentido por las gracias recibidas, y aun tiene poder santificador.

El problema está en que Escritura es Palabra de Dios por extensión,por encarnación, por eso se veneran, pero estrictamente hablando, no es exactamente lo mismo, la Palabra de Dios está contenida, está dentro de los signos escritos, y sólo el Magisterio puede clarificar dónde se contiene y qué es Palabra de Dios y qué no lo es en las interpretaciones de la Escritura.

Por eso hemos de decir "Todo Cristo", en lugar de sola Scriptura, como bien dices en el post.

Alonso Gracián dijo...

Y si estamos confiados en poder captar la verdad de la Palabra de Dios, no es por el texto escrito en sí mismo, sino por la promesa de Jesucristo de una asistencia a su Iglesia por parte del mismo Espíritu que ha inspirado los Santos y venerables Textos.

La Escritura está más en el corazón de la Iglesia que en la materialidad de los textos, y si confiamos en la Escritura, es porque la Iglesia nos dice que lo hagamos, como decían los Padres.

El texto sagrado no es autosuficiente, y por tanto, necesitamos de la ayuda sobrenatural de la Iglesia para hallar en Él el sentido, y sólo con esta ayuda litúrgica y pedagógica de la Iglesia la Palabra viva que es Cristo aflora en el texto sagrado, que es la expresión escrita, sin duda venerable y amable, de la Palabra Eterna que es el Verbo.

Lo has expresado muy bien:

"La Escritura sola no se basta a sí misma. Si se bastara a sí misma, el eunuco se habría llevado la escritua y, sin que nedie le predicase, podría haber aceptado y entendido por sí mismo la Revelación"

George dijo...

LONGINOS

BORRA MI ÚLTIMO COMENTARIO

¡¡POR FAVOR!!!

NO VIENE AL ACASO QUE SE QUEDE PUBLICADO.....

Solo fue UN MAL ARRANQUE ENOJO MÍO....LO Reconozco!!

saludos

Longinos dijo...

Bien, lo borro. Pero quiero decirte una cosa de hermano a hermano: si eres muy ilustrado hablando sobre cuestiones de fe, pero no lo haces amando en Cristo a aquellos a los que te diriges, eso no sirve para nada. Y si no sólo no les amas, sino que les muestras tu desprecio, eso es contraproducente, porque les escandalizas y haces odiosa la verdadera fe. Más valdría callarte por aprecio a ellos, que responderles con desprecio. Y me lo aplico yo mismo, que a veces me paso un poco, olvidándome de que no hablo para buscar mi éxito, sino el del Señor.

A mí Renton jamás me ha borrado un comentario. Da pena leer las bobadas que escribe a veces una persona por otra parte tan acertada en algunas cuestiones de fe, como esa de las barbitas que acabo de leer. Si uno tiene que llegar a eso para desprestigiar a los católicos... ¡qué duro es dar coces contra el aguijón! Aunque quizá el día de mañana encontremos que personas que consideramos equivocados, y lo están, nos adelantan en el Reino de los Cielos, porque ¿qué tenemos nosotros que no hayamos recibido? ¿De qué nos envanecemos? De nada. Somos unos pobres hombres que apenas a veces conseguimos no enturbiar del todo la obra de Dios.

Perdona la filípica, George, pero si en algo puedo ayudarte a que nunca, por nada del mundo, uses la verdad de Cristo y su Iglesia para herir o despreciar a los demás, tengo que intentarlo. Me parece lamentable que estés atacando de mala forma el blog de Renton, como antes lo hiciste con Damián Ayala. Así que te pido que, mientras no les hayas pedido perdón y hayas dejado esa práctica de atacar con malas formas a nuestros hermanos en Cristo, no sigas escribiendo aquí. No quiero que mis respuestas sirvan para eso.

Que el Señor nos ayude a todos a convertirnos, que falta nos hace.

George dijo...
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Longinos dijo...

Fue una pérdida de tiempo, pero tenía que intentarlo. Que el Señor nos proteja.

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