miércoles, 10 de febrero de 2016

El mal se traga a los que no le temen...

¿A TI YA TE HA TRAGADO?
La forma más usada para justificar el mal es reprimir la conciencia. Si alguien se siente culpable por el mal que ha hecho, o dolido por el mal que le han hecho, no es porque eso sea malo -dicen los modernos brujos de las palabras-, sino porque la sociedad le presiona y le hace sentir mal ante algo que no está mal en sí.
El mensaje es claro: "el mal no existe", toda conciencia de mal es falsa y debe ser eliminada.
- Muchas mujeres -y hombres- que han abortado a sus hijos desarrollan ansiedad, depresión, insomnio, se suicidan... Se dice que es por la presión social, no porque el aborto sea en sí una aberración y les deje un daño psicológico terrible.
- Muchas personas que son consumidores de pornografía están muy mal personalmente y sufren sus relaciones de pareja y su estado mental, además de que derivan a prácticas cada vez más depravadas. Se dice que es por la mala imagen social de la pornografía, y no porque esta sea un mal en sí, que daña a la propia persona que la consume. Y las prácticas cada vez más depravadas -sadismo, etc.- lo parecen solo por la imagen social que tienen, no porque lo sean en sí...
- Muchos homosexuales activos se sienten mal, y aumenta enormemente la tasa de suicidio entre ellos. Se dice que es por la presión del ambiente, no porque las relaciones homosexuales sean malas, y dañen a las personas.
- Muchas personas se sienten culpables, vacías y avergonzadas tras relaciones sexuales de fin de semana. Se dicen a sí mismas que no es que eso esté mal y esas emociones sean avisos de su conciencia, sino que es porque la educación que han recibido les hace sentir mal, y llegan a pensar que tienen una especie de pudor idiota...
Así con todo: el adulterio, la corrupción, el consumismo frívolo mientras los pobres se mueren de hambre, la mentira, la difamación, el abuso de poder... hasta la relación sexual entre miembros de la misma familia, y hasta la pedofilia. Así se justifica todo. Todo.

¿Pedofilia? Sí, la pedofilia también...
Dentro de nada, se dirá que la pedofilia en sí no es mala, que nuestra conciencia, como siempre, nos engaña y que hemos de reprimirla, y que el único problema está en su mala imagen social, puro convencionalismo.
Es más, se dirá que si un niño se siente mal por haber sido víctima de relaciones sexuales, no es porque eso esté mal, sino por la presión social que le hace "creer" que eso está mal.
"Abramos la puerta a todo, reprimamos la conciencia..."
¿Exagero? No, me quedo corto. Si hubiera mostrado la realidad desde el principio, nadie la habría creído: Lo que he dicho sobre la pederastia o pedofilia no es que vaya a pasar, es que ya está ocurriendo. Mira la foto: es la respuesta a una pregunta sobre pedofilia en la red. La respuesta más valorada justifica la pedofilia, precisamente diciendo que el mal percibido incluso por la víctima, está solamente en su falta de aceptación social. Observa la relación entre los votos a esta respuesta: la mayoría son positivos. Hoy, 10 de febrero de 2016, la relación a favor/en contra es de 12 a 5.
¿Cómo hemos llegado a esto?
Reprimiendo la conciencia, ignorando sus avisos.
La conciencia es un sello de Dios en el alma de cada hombre, que nos avisa de lo que está bien, lo que nos hace mejores y más humanos, y lo que está mal, lo que nos daña y deshumaniza. ¿No lo crees? Así nos va. Mañana -si no ya hoy- justificaremos también la pedofilia. Como justificamos todo lo anterior. Ya se está haciendo, con el turismo pedófilo: hombres que van a países pobres para pagar por violar a niños, incluso a bebés. ¿Cómo llegamos a esto? Desde el momento en que reprimimos nuestra conciencia y negamos la existencia del pecado.
Actualmente, la primera causa de la enfermedad mental es la represión, sí, pero la represión de la conciencia.
El mal se traga a los que no le temen; y a muchos les traga sin siquiera darse cuenta. Esto, que dicho hoy escandaliza a casi todos, es la realidad que hemos olvidado en esta estúpida sociedad moderna.



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